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Archivo para julio 31, 2007

LA DICTADURA DE LA FELICIDAD

LA DICTADURA DE LA FELICIDAD
ES LA DEMOCRACIA DE LOS PUEBLOS
Por: Jorge Mier Hoffman

Escribió Juan Vicente González: “El amor a Bolívar es parte esencial del sentimiento de la nacionalidad, y no puede uno ser venezolano sin ser BOLIVARIANO”

Definir FELICIDAD es algo sumamente complejo, puesto que es un estado de ánimo muy particular de cada individuo; como lo describió el héroe cubano José Martí:

La FELICIDAD general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes”

El ser humano ha perseguir la FELICIDAD como una meta, un fin, o como un estado de bienestar ideal y permanente que busca el hombre y la mujer en el transcurso de su vida… Sin embargo, para los estudiosos de la conducta humana, la FELICIDAD se compone de pequeños momentos, de detalles vividos en el día a día, o de buenos recuerdos que aparecen y desaparecen de forma constante a lo largo de nuestras vidas… Como yo digo:

La FELICIDAD en como la comida, que sólo la añoramos cuando tenemos hambre”

Jorge Mier Hoffman

De allí la genialidad del Libertador Simón Bolívar, para convertir la FELICIDAD en una dictadura para instaurar la democracia en las naciones liberadas

Una FELICIDAD que surge con: la integración hispanoamericana, la defensa de la soberanía, el desarrollo sustentado de la economía nacional, la justicia social, el respeto al desarrollo del individuo, la valoración de la iniciativa privada, los programas sociales, el desarrollo endógeno, la protección de las clases sociales y justa distribución de las riquezas por parte del Estado… Es la FELICIDAD que lleva el BOLIVARIANISMO, como un modelo político único e inimitable en el campo humanista, como acertadamente señaló Alberto Sanabria:

“Cualquier carta de Bolívar es modelo de enseñanza y compendio de nobles ideas y de brillante iniciativa, que deberían tener como ejemplo los actuales gobernantes de América”

El BOLIVARIANISMO no es un saludo a los símbolos del Libertador, ni fastuosos discursos llenos de frases bonitas y rebuscadas… El BOLIVARIANISMO es transitar por la ideología y las enseñanzas de ese genio de la universalidad filosófica como lo fue es y será Bolívar, quien nos legó una Doctrina Política que se resume en una sola frase: FELICIDAD…FELICIDAD y más FELICIDAD… Al respecto decía Bolívar

“Si hay una violencia justa, es aquella que se emplea en hacer a los hombres buenos y, por consiguiente, FELICES y no hay libertad legítima, sino cuando ésta se dirige a honrar la humanidad y perfeccionar su suerte”

Simón Bolívar

La historia política de los pueblos nos enseña tres lecciones que nunca debemos olvidar: 1) no hay sistemas políticos perfectos; 2) ningún modelo de gobierno ha perdurado en el tiempo; y 3) el Partido Político como organización creada para defender la obra de un gobierno, pronto se convierte en su propio verdugo, puesto que se conforma de gente con tres tipos de ideales: Ideales de Bolsillo, que aglutina a los contratistas y negociantes; Ideales Digestivos, que suman a los defensores de cargos públicos y pueblo que hace fila por bolsas de comida; y finalmente, la minoría, que son los Ideales de Conciencia, y por lo mismo, los más críticos de la acción del gobierno por la presencia de los dos ideales … Tres sentencias que nos enseño Aristóteles hace ya dos mil trescientos años:

La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor”

Aristóteles

Bolívar reflexionaba sobre esta realidad histórica al señalar, que los gobiernos no se sostienen de los bienaventurados deseos de sus gobernantes, sino por la sublime esperanza de los pueblos… Una filosofía que sabiamente recogió Bolívar en la expresión: “Creo más en los sabios consejos del pueblo, que de aquellos que se creen sabios”… Frase que supo interpretar Mao Tsé Tung en su célebre frase revolucionaria para alentar a las masas populares:

En este rascacielos de la revolución China que ha sido edificado con millones y millones de toneladas de acero, yo no quiero ser más que un simple tornillito”

Es por ello que Bolívar tuvo la sabiduría de establecer un Sistema de Gobierno Perdurable en el Tiempo, y no una quimera que cae con cualquier revolución, como acertadamente dijo:

Las revoluciones populares son contagiosas en grado superlativo… La revolución popular es impredecible y tan indócil como el viento”

Simón Bolívar

Bolívar tuvo la grandeza de convertir el misticismo de la FELICIDAD en algo tangible y perdurable

El SOCIALISMO BOLIVARIANO no es un sistema político propiamente dicho, ni que se impone por una cúpula, un partido político ni un politburó doctrinario… El SOCIALISMO BOLIVARIANO es una postura ideológica fundamentada en la Soberanía Popular y un estilo de gobernar que institucionaliza la FELICIDAD que ha sido la eterna búsqueda del hombre en su corto y accidentado paso por la vida… Decía Séneca:

“La verdadera FELICIDAD no consiste en tenerlo todo, sino en no desear nada”

Para Aristóteles, la FELICIDAD es el objetivo supremo del bien común; es el fin último de cualquier actividad en la vida, es la razón del Ser, imposible de describir con los sentidos, pero sí en los sentimientos, que convierten a la FELICIDAD en un objetivo ciertamente tangible como lo calificaba Bolívar.

Para los estudiosos de la psicología humana, la FELICIDAD es una actitud mental que el hombre puede asumir conscientemente… Para los fundamentalistas religiosos, la FELICIDAD está en renunciar al goce y disfrute de lo material, el sufrimiento, el calvario, el dolor, las penitencia y la inmolación de la vida en nombre de Dios… Para los filósofos de la política, la FELICIDAD es algo etéreo, indeterminado e inmaterial, que contrasta con el bienestar general delegado a una cúpula o estamento político que piensa y hace en nombre del pueblo, el cual es visto como una masa heterogénea que necesita de un liderazgo y una doctrina para su bienestar general, siempre y cuando se haga bajo los inflexibles principios de la doctrina política. Para el Capitalismo y el Comunismo, la FELICIDAD está en el goce y disfrute de lo material; bien sea en el control por parte de grupos particulares, o en el goce colectivo… Mientras que para Simón Bolívar, FELICIDAD constituyó una actitud mental, una postura ideológica, un fin y una filosofía de vida… Por ello estableció Bolívar:

“El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce la mayor suma de FELICIDAD POSIBLE, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”

Simón Bolívar

El SOCIALISMO BOLIVARIANO es un culto a la justicia, la igualdad, la inteligencia, la sabiduría y el bienestar general, como sabiamente señalaba Simón Bolívar:

“Son derechos del hombre: la libertad, la seguridad, la prosperidad y la igualdad. La FELICIDAD GENERAL, que es el objeto de la sociedad, consiste en el perfecto goce de estos derechos”

Simón Bolívar

La FELICIDAD es una realidad social que está sembrada en la conciencia de hombres y mujeres, sin importar su condición social, credo y raza; pero sobre todo, en el más humilde de los ciudadanos… Para Bolívar, la FELICIDAD fue la razón de su magistral obra; y para lograrla, se convirtió en soldado y luego como legislador, creó un conjunto de Códigos y Leyes orientados a lograr la justicia y la libertad, como las hermanas inseparables de la FELICIDAD de los pueblos… Toda su obra legislativa se fundamentaba en la igualdad de los hombres frente a las leyes… y en esa búsqueda interminable, supo interpretar la justicia como un camino a la FELICIDAD… Decía Bolívar:

“Es mi opinión, que el fundamento de nuestro Sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad; está sancionado por la pluralidad de los sabios, como también lo está, que no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; todos deben ser valerosos y todos no lo son; todos deben poseer talentos y todos no los poseen. De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerza y caracteres. Las leyes corrigen estas diferencias por que colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, les den una igualdad ficticia, propiamente llamada POLÍTICA SOCIAL

Simón Bolívar

Los principios del SOCIALISMO BOLIVARIANO están orientados a lograr la FELICIDAD en todos los campos, eliminando las barreras divisionistas entre los ciudadanos, procurando el Imperio de la Igualdad y la libertad sustentada en la Soberanía Popular, como el único arbitro de su propio destino, y como una postura innegociable frente al Poder Supremo y los Imperios económicos que trata de dominar los pueblos… Para ello, Bolívar supo encontrar el punto de equilibrio entre las funciones del gobierno y las del colectivo, en una balanza de justa distribución de las riquezas del país:

“Para formar un gobierno estable, se requiere la base de un espíritu nacional que tenga por objeto una inclinación uniforme hacia dos puntos capitales: moderar la voluntad general y limitar la autoridad pública”

Simón Bolívar

Ese punto de equilibrio que requiere la nueva sociedad bolivariana, tendrá que abarcar también a las castas nativas, como auténticos dueños de la herencia americana… Ese concepto moderno de SOCIALISMO era entendido por Simón Bolívar como un ambicioso y revolucionario Programa de Gobierno de Políticas Sociales, que en su momento significó una auténtica transformación social y económica, y un cataclismo económico que hizo temblar los estamentos financieros del mundo.

Bolívar, no obstante de provenir de una de las familias más adineradas del continente, se enfrentó a sangre y fuego al absolutismo como la génesis del capitalismo esclavizante y explotador, para imponer sus Programas Sociales en franca contradicción al estamento político, social y económico que dominaba al mundo… Y como Bolívar era un hombre de ejemplo y acción, en pocos años transformó trescientos años de doctrina absolutista:

1) Declaró patrimonio nacional las riquezas del subsuelo y la nacionalización de minas con su famosa sentencia: “Las minas de cualquier clase corresponden a la República”

2) Ordenó recoger los niños de la calles, para ser reubicarlos en albergues especiales

3) Decretó la educación gratuita para niños y niñas; y por la falta de escuelas, ordenó que las iglesia, en sus horas de reposo de homilías, se convirtieran en Salones de Clase

4) Condenó el latifundio y decretó una revolución agraria, con el reparto de las mejores tierras ociosas para quienes las trabajaran

5) Prohibió el pago en especies y ordenó el salario monetario para los empleados y obreros

6) Promovió los Sindicatos y el Cooperativismo en un desarrollo endógeno sustentado para canalizar las riquezas del país; así mismo creó la Carrera Administrativa para los empleados públicos

7) Decretó el Puerto Libre en la Isla de Margarita, fomentó el turismo como una industria económica, protegió las reservas forestales y las especies en peligro de extinción

8) Creó universidades, escuelas técnicas, escuelas militares y organizó al ejército en un cuerpo profesional de caballería, infantería y marina

7) Promovió las BECAS, el intercambio tecnológico, y anunció concursos científicos para importar tecnología y apoyar las invenciones y las genialidades

8) Llevó al paredón a los corruptos, como el peor de los delitos que pudiera cometer un ciudadano

9) Creó un sistema monetario para consolidar el potencial económico del país, junto con un conjunto de leyes que ordenaban la sociedad y le daban institucionalidad a cinco países que habían sido liberados

10) Fue el precursor de enfrentar al Neoliberalismo, con la emisión de las Licencias de importación que protegían la industria nacional de tantos productos importados

11) Fue el promotor de la prensa escrita y por consiguiente de los medios de comunicación

12) Regularizó las tasas de interés, prohibió el endeudamiento con la Banca Internacional, control de cambio, control de precio, y fortalecimiento del sistema monetario

En fin… son innumerables los logros sociales del Libertador en pocos años de gobierno, que serían muy largo reflejar, pero que estamos en la obligación de retomar en este modelo político que algunos llaman SOCIALISMO DEL SIGLO XXI, y que en justicia al líder de este proceso de transformación, yo llamo:

SOCIALISMO BOLIVARIANO DEL NUEVO MILENIO

Pongamos en práctica las enseñanzas del Libertador y con seguridad encontraremos el camino a la FELICIDAD que nos depara el SOCIALISMO BOLIVARIANO DEL NUEVO MILENIO, como acertadamente nos señaló Bolívar:

“La prosperidad del país vendrá: cuando los venezolanos tengamos el derecho de gozar y disponer libremente de sus bienes, y del fruto de su talento, industria y trabajo”

Simón Bolívar

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¿Qué es el Socialismo, el Marxismo? I

¿Qué es el Socialismo, el Marxismo? I
Franz J. T. Lee – 31.07.2007 17:03

Debido a su actualidad urgente estamos publicando este artículo otra vez.
1. Marx y el Marxismo2. Materialismo histórico-dialéctico

3. La Dialéctica, el Método Dialéctico y la Lucha de Clases

4. La Interpretación Materialista de la Historia

5. Marx y la Práxis-Teoría

6. Sobre la Sociología de Marx

7. El Concepto de la Alienación en la Filosofía de Marx

8. Alienación religiosa

9. Superación de la Alienación

10. ¿Es la teoría de Marx una Teoría “economicista”?

11. Marxismo, Bolivarianismo y Socialismo del Siglo XXI

1. Marx y el Marxismo

“Los filósofos sólo han interpretado el mundo de
maneras distintas, el asunto es cambiarlo”.
Karl Marx (Tesis once sobre Feuerbach).

“Lo único que sé es que no soy marxista”. Este famoso enunciado de Marx ilustra la relación entre su propio pensamiento auténtico y las interpretaciones “marxistas” del mismo efectuadas por sus contemporáneos. La afirmación la hizo Marx en París, a manera de respuesta a las concepciones “marxistas” de un partido social-demócrata francés, como una advertencia casi visionaria contra todo dogmatismo, toda personificación y representación absoluta de los procesos históricos objetivo‑reales, que existen independientemente del conocimiento y de la voluntad de los individuos sociales. Estamos conscientes de las diferencias fundamentales que existen entre el “socialismo”, el “marxismo”, el “marxismo-Leninismo”, el “socialismo del siglo XXI” y la propia contribución científica-filosófica de Carlos Marx a una nueva cosmovisión revolucionaria, esto es, el materialismo histórico-dialéctico, que revela el carácter efímero del capitalismo y la necesidad de realizar el socialismo y comunismo como formas superiores de producción y organización humana. Aún cuando los “-ismos” mencionados arriba comparten factores comunes y están concatenados e interrelacionados en sus procesos históricos reales, no son necesariamente idénticos, por supuesto. Unidad dialéctica no es equivalente a identidad lógico‑formal. Si detallamos, por ejemplo, su contenido filosófico, nos damos cuenta que el materialismo histórico-dialéctico, como proceso histórico-intelectual, tiene sus raíces genéticas en el antiguo concepto hindú- materialista de prakrti, en el cripto‑materialismo egipcio y en el antiguo hilozoísmo de la Grecia milésica.

Cualquier nuevo concepto expresa un todo “menos‑desarrollado” en permanente evolución y revolución hacia una totalidad “más‑desarrollada”, en otras palabras, una posibilidad en camino a su conversión en realidad, cuya relación esencia‑apariencia cambia constantemente, lo que significa, además, que su esencia o apariencia (también diríamos existencia), está en movimiento permanente. En este sentido podríamos calificar la Revolución Bolivariana en Venezuela como un todo “todavía menos desarrollado”, o como una posibilidad en proceso de realizarse, de trascenderse a sí misma como emancipación humana. Esto también vale para nosotros, los revolucionarios, que constituimos una posibilidad en camino de superarnos y transformarnos en una nueva realidad, esto es, en futuros emancipadores.

Tal como sucede con el materialismo histórico-dialéctico, también el socialismo tiene sus raíces históricas, científicas y filosóficas en la era del comunismo originario de hace casi un cuarto millón de años atrás, aún cuando su epigénesis teórica la encontramos mucho más tarde, en la filosofía tanto platónica como aristotélica, como también epicúrea y lucreciana. De ahí atraviesa, entre muchas corrientes y en un largo recorrido, el cristianismo originario, los heréticos de los monasterios medievales, los movimientos y corrientes campesinos “pre-revolucionarios” y casi “subterráneos” de la Edad Media, y luego conecta con el socialismo utópico del siglo XIX.
El marxismo, entendido como materialismo histórico-dialéctico, es algo muy complejo y presupone un estudio profundo y arduo de la historia de la filosofía occidental, de la economía política y del socialismo utópico, para llegar a comprenderlo como lo que fue en su tiempo y lo que todavía representa hoy: una nueva lógica dinámica (la dialéctica) y una ciencia y filosofía precisa e incisiva (la dialéctica aplicada a la naturaleza y sociedad, esto es, a la historia). Aquí en este breve ensayo sólo podemos indicar las huellas que el marxismo ha dejado en la historia, las aproximaciones fragmentarias de su esencia y existencia histórica y las chispas de su avance revolucionario y emancipatorio. Cabe señalar, que en otras obras del autor se encuentran ejemplos más precisos y puntuales de la aplicación práxica del socialismo científico en el mundo real. Este ensayo no es sino una compilación sintetizada de lo más importante de textos ya existentes del autor sobre la materia, y sólo pretende introducir a manera de “paso de vencedores” la magnitud de lo que implica querer ser un revolucionario socialista y un futuro emancipador humano en el siglo XXI.

Si preguntamos por la contribución que hicieran Marx y Engels al concepto “socialismo”, podemos constatar que es muy sencilla: Lo sacaron del ámbito de los sueños diurnos y de la esperanza opaca por una vida mejor para elevarlo al rango de una ciencia y filosofía, con perspectivas y herramientas para su materialización en la realidad, esto es, aportando una práxis y teoría revolucionaria para cambiar el mundo y no permanecer en su eterna interpretación. Sin embargo, todo esto sólo pudo ocurrir cuando las condiciones objetivas y subjetivas estaban dadas para ello, esto es, a mitades del siglo XIX, más preciso a partir de las revoluciones de 1848. Por lo tanto, se trata de un proceso particular, de una síntesis específica, de un cambio dialéctico cualitativo dentro de lo que es el espacio‑tiempo histórico universal, esto es, el proceso histórico de trabajo en su etapa del modo de producción capitalista. De manera similar, la Revolución Bolivariana como proceso particular dentro del espacio-tiempo histórico universal, nació en circunstancias históricas muy especiales, como lo son la cima e involución del capitalismo globalizado con su subsiguiente auto-destrucción, la que se manifiesta en los actuales fenómenos del imperialismo mundial y del globofascismo.

En el mismo orden de ideas y en lo que concierne al “Leninismo”, por ejemplo, éste sólo pudo desarrollarse después del nacimiento y de la práxis-teoría del propio Lenin, por supuesto. En consecuencia e históricamente hablado, el “Leninismo” constituye una totalidad “más‑desarrollada” que el “Marxismo”. Es importante señalar también, que lo que constituye el “marxismo” dentro de la unidad y contradicción del llamado “Marxismo‑Leninismo”, no es sólo la contribución de Marx y Engels, sino también su enriquecimiento práxico-teórico desde la muerte de los mismos. Es así como tenemos que comprender y analizar el conjunto del pensamiento que determina, hasta ahora, la llamada “ideología” de la Revolución Bolivariana cuyo contribuyente principal ha sido el propio Presidente venezolano, Hugo Chávez Frías.

Cuando constatamos de manera heraclitiana el hecho de que “todo fluye” (griego: panta rhei) y que todo está en constante movimiento, queremos indicar con ello que toda cosa o todo proceso contiene una contradicción, una afirmación y una negación, esto es, dos fuerzas opuestas que constituyen su energía vital dialéctica interna y que no son sino los dos lados de la misma cosa. Cabe señalar, que también pueden existir diferentes contradicciones dentro de una cosa o un proceso. En consecuencia, también dentro del marxismo existen contradicciones dialécticas y vemos como confluyen ahí el “Leninismo”, el “Trotskismo”, el “Estalinismo”, el “Maoísmo” y hasta el “Burnhamismo”, el “Senghorismo”, el “Nkrumahismo”, el “Mariateguismo” y, por qué no, el “Bolivarianismo” del Presidente Hugo Chávez y de todas las fuerzas progresistas que lo apoyan.

Hacerle una crítica a cualquier cosa o proceso significa en primer lugar el reconocimiento de su existencia como una contradicción real, una determinada constelación de fuerzas entre su afirmación y su negación, donde la primera apunta hacia la auto-conservación y el reposo, y la segunda hacia la auto-superación y el movimiento hacia lo cualitativamente superior. Es en este sentido que tenemos que realizar nuestra crítica y auto-crítica en relación a la Revolución Bolivariana, en función del avance revolucionario y la conscientización emancipatoria, tanto del pueblo, de las masas, como también de su vanguardia, de aquél partido político revolucionario único el que anhelamos construir. Si bien la Revolución Bolivariana no se ha declarado “marxista”, tampoco se ha declarado anti-marxista, anti-proletaria y anti-socialista. Sin embargo y dentro de su propia dialéctica, inevitablemente tendrá que estudiar el pasado marxista para construir el futuro bolivariano y estudiar el pasado bolivariano para construir el futuro marxista. Así es como se debe “empujar el sol” para que el amanecer de la emancipación humana llegue a realizarse a escala planetaria.

2. Materialismo histórico-dialéctico

El materialismo filosófico no es un descubrimiento “marxista” o “socialista”. El materialismo filosófico es aquella corriente de la filosofía occidental que parte de “la materia” como principio filosófico en un esfuerzo de explicar el mundo de, por y para sí mismo, sin mistificaciones ni supersticiones de ningún tipo. Como tal, el materialismo filosófico constituye la afirmación dentro de la filosofía occidental y llega a manifestarse por primera vez en el siglo VI antes de Cristo, en el llamado hilozoísmo milésico, aquella cosmovisión materialista temprana en el Mileto de la Grecia Antigua que postuló el principio de la “materia animada”, y que constituía la primera noción formidable de una unidad de contrarios, esto es, de la unidad de lo material y de lo espiritual, de lo inorgánico y lo orgánico, de lo tangible e inteligible, de lo concreto y lo abstracto.

De manera similar podemos constatar, que el idealismo filosófico -la “madre” del materialismo histórico-dialéctico por cuanto fue el filósofo idealista alemán, G.W.F. Hegel, el que le dio la clave decisiva a Marx- no es un invento de Hegel o del Hegelianismo. El idealismo filosófico es aquella corriente de la filosofía occidental que parte de “la idea” o del “espíritu” como principio filosófico en un esfuerzo de explicar el mundo en base de un “agente externo”, bien sea “dios”, bien sea “el espíritu del mundo”. Como tal, el idealismo filosófico constituye la negación dentro de la filosofía occidental y llega a manifestarse por primera vez en el siglo IV antes de Cristo en la filosofía de Platón. Ahora bien y siendo la filosofía occidental un proceso “en y para sí”, esto es, el “reflejo” teórico de un proceso histórico-real con su afirmación y negación, la misma filosofía es histórica y dialéctica. Cabe señalar que lo “afirmativo” y lo “negativo” aquí no son categorías morales, sino metodológicas, procesales. El materialismo (postulando la materia) y el idealismo (postulando el espíritu) dentro de la filosofía occidental están estrechamente relacionados el uno con el otro, más preciso, constituyen una contradicción. Por lo tanto, son ambas corrientes filosóficas que determinan (que es otro término para “relacionar” y “contradecir”) el flujo, el movimiento, la dinámica de la filosofía, de la superestructura social en cada época.

Volviendo al materialismo científico y filosófico como lo fue pensado por Marx y Engels, éste ha sido un materialismo histórico‑dialéctico desde sus orígenes en la Grecia Antigua, como mencionamos arriba. Por cierto, Marx y Engels nunca se refirieron a su nueva cosmovisión en términos de un materialismo “histórico‑dialéctico”, sino hablaron del “nuevo materialismo”, en el sentido de una nueva ciencia y filosofía, una práxis y teoría cuyo protagonista serían los trabajadores del mundo unidos, el proletariado mundial. Como la sociedad europea de los siglos XIX y XX fue una sociedad de clases capitalista, el materialismo histórico-dialéctico, como afirmación revolucionaria, se convirtió en la herramienta filosófica para la revolución de la clase trabajadora en la sociedad moderna, democrático-burguesa. Esto es la contribución de Marx y Engels a la conciencia de clase y conciencia revolucionaria de los siglos XIX y XX, y como tal necesariamente tiene que ser tomada en cuenta por nosotros hoy en Venezuela, cuando convocamos a nuestra propia “Misión Conciencia”, bolivariana y revolucionaria del siglo XXI.

Precisamente por ser viva y real, por ser práxica y teórica, la contribución de Marx nos enseña que nuestra propia cosmovisión y nuestras propias teorías lógicamente deben continuar pasando de lo concreto a lo abstracto y de lo abstracto nuevamente a lo concreto, si no quieren desprenderse de nuestra realidad actual. Es más, tenemos que alcanzar incluso un nivel y grado de aproximación práxico-teórica superior a el de Marx, ya que la misma realidad histórica ha cambiado desde que Marx y Engels proclamaron su nueva cosmovisión y ya que la problemática específica del colonialismo e imperialismo que han sufrido nuestras latitudes no ha entrado, de pleno, en las consideraciones de aquél momento. Así es como tenemos que incluir y contextualizar bien los actos y las ideas de nuestros próceres bolivarianos, junto a la práxis y teoría marxista contra la explotación capitalista, para poder trascender, con Bolívar y Marx, a Bolívar y Marx, hacia la emancipación humana global.

Además, tenemos que comprender que un proceso, al realizarse o materializarse, llega a su fin, muere, cambia cualitativamente y se transforma en otra cosa. La realización de la revolución es equivalente a su fin, de ahí nace otra cosa. La realización de un huevo es su fin, el pollito que sale de la cáscara es “huevo transformado”, es otra cosa. En este sentido esperamos ver la realización de la Revolución Bolivariana, esperamos ver su transformación en otra cosa, en la emancipación humana. Dialécticamente hablado, la realización o muerte de la revolución se transforma en la vida emancipatoria y emancipación viva.

3. La Dialéctica, el Método Dialéctico y la Lucha de Clases

En Europa, sólo a partir de Sócrates y Aristóteles se llegó a conocer la dialéctica como un método, como una lógica, como una posible ciencia del movimiento, que es una función de la materia misma. Pero la dialéctica, como método, tiene su propia dialéctica, ella misma es un proceso real dialéctico. En su origen sólo fue aplicada a ideas, conceptos y categorías, a la famosa “retórica”, esto es, al ámbito del “razonar”, de lo social, más no al ámbito de lo natural, de la naturaleza. En una gran ironía de la historia de la filosofía, el primero en refinar el método dialéctico y aplicarlo al ámbito de la naturaleza fue el filósofo idealista alemán, G.W.F. Hegel, en su obra “Ciencia de la Lógica”, un libro eminentemente materialista. Fue Federico Engels quien la “rescató” de ahí para hacerla vivir en el propio materialismo histórico-dialéctico como quedó expresado en su libro “La Dialéctica de la Naturaleza”. Sin embargo y en su totalidad, el método dialéctico hegeliano fue retomado por Marx y Engels quienes lo convirtieron en un instrumento de combate para cambiar el mundo, en fin, en una ciencia y filosofía revolucionario-emancipatoria.

Cabe resaltar que las relaciones dialécticas “como tal”, esto es, como fuerzas contrarias operantes en la realidad objetiva y subjetiva, bien sea dentro de la naturaleza, bien sea dentro de la misma sociedad de clases, por supuesto no fueron un invento de Marx y Engels, ni tampoco del mismo Hegel. Asimismo sucede con la lucha de clases, que ha sido una realidad mucho antes del nacimiento de Marx; ya está reflejada de la manera más vívida en el Viejo Testamento. Lo que Marx hizo fue determinar las relaciones dialécticas específicas en la sociedad burguesa moderna, plantearlas como un proceso revolucionario, específicamente como la lucha entre las dos grandes clases antagónicas de la sociedad burguesa, esto es, los propietarios de los medios de producción o capitalistas, y los vendedores de su fuerza de trabajo físico o trabajadores. Aplicó la dialéctica, el método dialéctico y sus leyes, a las realidades históricas y por tanto señaló la lucha de clases y la revolución social como el “motor” de la historia, hasta tanto no se acabe la división del trabajo y la sociedad de clases.

En otras palabras, Marx le ha proporcionado al proletariado mundial, a nosotros, una epistemología (teoría del conocimiento) que está efectiva- y dialécticamente relacionada con los procesos reales (práxis del conocimiento). En este sentido, Marx ha elevado todas las relaciones humanas a la categoría de relaciones de lucha de clase históricas, de resistencia contra la esclavitud física y mental, la servidumbre, la esclavitud asalariada, el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo y el fascismo mundial, convirtiéndolas en una totalidad dinámica dialéctica de la cual emana el factor subjetivo revolucionario, la conciencia de clase histórica, la teoría revolucionaria. No olvidemos nunca, que nosotros mismos, los bolivarianos, las fuerzas progresistas que estamos empujando a la Revolución Bolivariana para que amanezca como nuestro futuro sol emancipatorio, estamos inmersos dentro de esta misma totalidad dinámica, dialéctica e histórica de la cual habló Marx y cuyo motor es la lucha de clases y la revolución social.

En fin, Marx relacionó la dialéctica con el hombre, con la especie humana, con el acto y el pensamiento, con la sociedad, con la historia, en suma, con la materia cósmica viviente, siempre cambiante y siempre dinámica. Además, relacionó la epistemología con el método y el método con la verdadera práxis y teoría humanas. Sin embargo, esto no quiere decir que no existan otras aproximaciones o “leyes” lógicas, otros métodos lógicos que se salen del marco de la lógica formal aristotélica y de la lógica dialéctica hegeliana,“rescatada” por Marx y Engels para el materialismo histórico-dialéctico. Hasta la dialéctica misma puede transformarse en totalidades “más‑desarrolladas”, es decir, avanzar hacia la “trialógica”, “tetralógica” o una “poli-lógica multiversal”. Con esto sólo queremos indicar la existencia y “trascendencia” de esferas de “razonamiento y acción” que superan el estrecho límite de nuestra imaginación.

4. La Interpretación Materialista de la Historia

En el sentido filosófico, Marx y Engels interpretaron la historia dentro del contexto de su sustrato potencial, pasivo y objetivo -la naturaleza- por un lado, y por otro, de su sustrato potente, activo y subjetivo -la sociedad-, que se produce a sí misma mediante el trabajo. Además y a la vez, el sustrato potente, activo y subjetivo, esto es, el propio ser humano, es el producto y la “flor más refinada” de la propia materia, el “ojo” con el cual ésta se contempla a sí misma, o sea, el ser humano es la propia materia consciente de sí misma. Esto es lo que se entiende por materialismo histórico-dialéctico, que nada tiene que ver con un materialismo mecánico vulgar.

De esta manera, Marx y Engels terminaron con el mito que los hacedores de la historia lo son los grandes dioses, los grandes hombres, las grandes ideas y las grandes razas. Ellos interpretaron la realidad histórica a partir de sus propias contradicciones y relaciones naturales y sociales, como verdades fluyentes de la naturaleza creadora y la naturaleza auto-creada de, por y para sí misma, en el sentido de los antiguos filósofos materialistas árabes, Avicenna, Averroes y Avicebron, como natura naturans y natura naturata.

Siendo el análisis marxista de la historia una interpretación científico‑filosófica, es sólo consecuente que contenga tanto elementos idealistas como materialistas; de acuerdo con la famosa observación de Lenin, según la cual un idealismo sabio se acerca más al materialismo histórico-dialéctico que un materialismo mecánico-vulgar, carente de cualquier cualidad filosófica, cuyo mejor ejemplo es la vulgar “dogmatización” y por ende tergiversación del pensamiento originario fluyente de los mismos Marx y Engels. Recordemos la advertencia de Marx con la cual iniciamos nuestro ensayo, cuando dijo: “Lo único que sé es que no soy marxista.”

Ahora y en cuanto a la esencia de la concepción materialista de la historia cabe destacar, que Marx y Engels determinaron como su base real, verdadera y concreta lo que llamaron “el primer hecho histórico”: la producción y reproducción de la especie humana es y ha sido siempre un acto eminentemente social. La especie humana surge y se mantiene como tal gracias a un acto colectivo y constante de producción y reproducción, por medio del dominio y la apropiación colectiva de la naturaleza mediante el trabajo. A lo largo de su proceso de evolución y dependiendo del nivel de la productividad social, la especie humana desarrolla grados cada vez más refinados de la división del trabajo, lo que desemboca en la división de la sociedad en clases, según su rol en el proceso de la producción y reproducción material. Así es como se distinguen, a lo largo de la historia, diferentes modos de producción, que son diferentes expresiones del grado de la división del trabajo que se ha alcanzado en una determinada época, así como de las relaciones de producción que no son otra cosa que las relaciones de la propiedad de los medios de producción. A lo largo de la historia y con el avance cada vez más refinado de la división del trabajo, se observa la progresiva separación de los productores de sus medios de producción, y luego de los productos mismos, hasta alcanzar la separación y atomización total en el modo de producción capitalista. Por ende, la contradicción principal dentro de la producción y reproducción de la especie humana a lo largo de la historia y específicamente en el modo de producción capitalista, es el carácter eminentemente social de la producción que choca con el carácter eminentemente privado-individual de la apropiación de sus frutos.

En este contexto, Marx y Engels hablan de la contradicción entre las fuerzas productivas cada vez más amplias y las relaciones de producción cada vez más restrictivas; contradicción que empuja mediante la lucha de clases hacia la revolución social y hacia la transformación de las relaciones de producción en una forma de producción y organización social superior. Sólo mediante la acción consciente, esto es, sólo con la conciencia de clase, el proletariado mundial puede convertirse en actor consciente de la historia y emprender la revolución socialista en función de socializar la propiedad de los medios de producción y adecuarla así al “hecho histórico” del carácter eminentemente social de la producción y reproducción de la especie humana.

Este hecho hace posible una ciencia de la historia, el descubrimiento de sus “leyes” fluyentes, la aplicación de su dialéctica y su conversión en un arma de la lucha de clases, en práxis-teoría humana. De esta manera, en cualquier parte de nuestro mundo globalizado, de este capitalismo mundializado, el socialismo y el materialismo marxista mantienen su vigencia, mantienen su verdadero y real sustrato científico‑filosófico; por ende, también en la República Bolivariana de Venezuela, el materialismo histórico-dialéctico, el marxismo, nos puede enseñar mucho sobre una estrategia, tác­tica y política revolucionaria para defender nuestros intereses de clase e iniciar la transformación hacia el socialismo y la emancipación.

Ya desde hace casi dos siglos existen las posibilidades reales y las realidades posibles para realizar el socialismo en el planeta Tierra. La existencia del capitalismo mismo, que niega al socialismo y que es su opuesto revolucionario dialéctico, es la conditio sine qua non para realizar el socialismo a nivel mundial. Hoy día, más que nunca, en la época de la globalización del capitalismo, su negación -el socialismo global- es una realidad objetiva- y subjetivamente posible, es una posibilidad objetiva- y subjetivamente real.

5. Marx y la Práxis-Teoría

En sus Once Tesis sobre Feuerbach (1845), Marx criticó el materialismo contemplativo de Ludwig Feuerbach, quien había permanecido en una concepción abstracta de la sociedad y no había logrado comprenderla como una realidad material. En las once tesis, Marx llegó a elaborar su propia práxis-teoría como una relación dialéc­tica revolucionaria al señalar la relación dialéctica existente entre el ser humano individual y el género humano o la sociedad. Desde el punto de vista del materialismo histórico, el individuo sólo puede ser definido y comprendido como el conjunto de sus relaciones sociales, las cuales, a su vez, no son sino el resultado histórico de la actuación de individuos en el marco de su modo, sus fuerzas y sus relaciones de producción. Además y señalando la relación existente entre el pensar humano (la teoría) y la verdad objetiva-real, Marx observa que el ser humano tiene que verificar la veracidad, realidad y el poder de su pensar o teoría en y mediante la práxis, esto es, transformando su pensamiento en acción y enriquecer su pensamiento con los resultados de ésta. En este contexto Marx señala también, que el cambio de las condiciones objetivas y el cambio de las condiciones subjetivas (la famosa “educación de los educadores”), sólo puede ser comprendido y realizado como práxis revolucionaria.

Dos años más tarde en La Miseria de la Filosofía (1847), Marx le hace a Proudhon una crítica similar como la que hizo a Feuerbach, demostrando cómo las ideas, los pensamientos, los conceptos y las categorías abstractas tienen su origen y su correspondencia en las relaciones sociales materiales-concretas. Específicamente le reprochó a Proudhon el haber convertido las categorías económicas en ideas absolutas, pre-existentes, cuando en realidad son expresiones teóricas de unas relaciones de producción históricas, esto es, correspondientes a un determinado nivel de desarrollo de la producción material. De tal manera y según Marx, la dialéctica de Proudhon degeneró en sofistería.

Además, Marx observó que los seres humanos, al establecer sus rela­ciones sociales en conformidad con su produc­tividad material, producen también princi­pios, ideas y categorías en conformidad con estas mismas relaciones sociales. Es por esto y para evitar los errores que cometieron Feuerbach y Proudhon – esto es, permanecer en categorías abstractas y asumir la existencia de verdades absolutas, pre-existentes- que necesitamos urgentemente una revolución cultural, un nuevo actuar y un nuevo pensar, una nueva ciencia y una nueva filosofía, en fin y como dijera el Ché, un “nuevo hombre”, una nueva sociedad.

Es por esto que tenemos que preguntarnos con toda la seriedad del caso, ¿dónde están los nuevos principios, las nuevas ideas y categorías de nuestra Revolución Bolivariana? Si queremos estar a las alturas de los retos de nuestra época, tenemos que preguntarnos, más allá de la vigencia trans-histórica del pensamiento de nuestros próceres, ¿en qué consiste la novedad del pensamiento bolivariano, zamorano, rodrigueño, mirandino? Y de igual manera, ¿en qué consiste la novedad del pensamiento cristiano? ¿Dónde está nuestra nueva ciencia económica, sociología y psicología para romper las cadenas de la explotación económica, dominación política, discriminación social y alienación humana? ¿Qué es lo que necesitamos para poder iniciar y arrancar con una verdadera “Misión Conciencia”?

En términos sencillos, tal y como lo explicó Federico Engels en su “Discurso ante la tumba de Carlos Marx” (1883), la interpretación materialista de la historia, la esencia de la práxis-teoría histórica, consiste primeramente en el hecho que la humanidad, ante todo, tiene que comer y beber, tener vivienda y ropa antes de poder dedicarse a la política, ciencia, revolución, el arte, etc. En los últimos siete años, gracias a un ingreso petrolero muy alto, la Revolución Bolivariana ha tratado de hacer precisamente esto: resolver los problemas inmediatos del pueblo, asegurar que tenga los medios para “comer, beber, vestirse y tener vivienda”. Ahora sí ha llegado la hora de dedicarse seriamente a la “Misión Conciencia”, a “la política, la ciencia, la revolución, el arte, etc.”

6. Sobre la Sociología de Marx

Marx es el padre de la sociología moderna, si es que definimos la sociología como una ciencia social, práxico-teórica revolucionaria, orientada hacia el cambio radical de la sociedad capitalista existente. Su opuesto sería la sociología como apología de la sociedad democrático-burguesa, como su ideología‑práctica positivista. El criterio para una sociología científica, tal como la desarrolló Marx, fue explicado por Lenin en un artículo titulado ¿Quiénes son los ‘amigos del pueblo’? de 1894, donde afirma, que Marx ha suministrado una base sólida para la sociología en cuanto que ha reducido las relaciones sociales a sus relaciones de producción, más preciso a sus fuerzas de producción, con lo cual se explica el desarrollo de las diferentes formaciones sociales (entendidas como suma total de las relaciones de producción dadas) como un proceso de la historia natural.

En el marco de su nueva cosmovisión, el materialismo histórico-dialéctico, Marx ha concebido al ser humano -entendido como la totalidad de sus relaciones sociales y organizado desde el principio en sociedad- como un proceso de auto-creación, emanado del seno de la misma naturaleza. La historia es concebida como el desprendimiento gradual del ser humano de su entorno natural-orgánico del cual ha formado parte intrínseca, a través de la “apropiación” consciente de la naturaleza mediante el trabajo. Marx equipara así la actividad vital del ser humano con su esencia, que es precisamente la producción y reproducción de la especie. Así es como en la sociología de Marx las relaciones sociales, no importa en qué época histórica se quieran analizar, siempre tienen su fundamento, explicación y resolución en las propias relaciones de producción, en las también llamadas relaciones económicas. Un ejemplo emblemático de una investigación sociológica marxista lo constituye el trabajo de Federico Engels sobre „La situación de la clase trabajadora en Inglaterra“, de 1844.

El que la perspectiva de clase sea punto de partida de una ciencia sociológica no es aceptado por la ciencia burguesa y ha sido atacado por ésta hasta nuestros días. Partir de un análisis de clase es considerado un punto de partida “subjetivo”, carente de “objetividad” y por ende carente de “carácter científico”. Al revés y partiendo del materialismo histórico-dialéctico, la sociología burguesa hace todo lo posible por velar las relaciones de clase existentes en el capitalismo tardío y globalizado, mediante todo tipo de esquematizaciones a-históricas y a menudos ridículas de las relaciones entre los “actores sociales”, todos situados en el mismo plano de una supuesta “flexibilidad” o “movilidad” social hacia todas las “direcciones”.

El ser social determina la conciencia, dice Marx. Esto es otro de los fundamentos de la sociología de Marx que explica la relación dialéctica entre la base y la superestructura de la sociedad, esto es, entre su producción material y su producción “ideal”. La base, determinada por las relaciones materiales de producción, determina a su vez a la superestructura, esto es, la conciencia social dominante, la cual se expresa en el sistema político, jurídico, educativo, científico, cultural y religioso, o como lo formulara Marx en la Ideología Alemana: “Las ideas de la clase dominante son, en cada época, las ideas dominantes; quiere decir, aquella clase que es el poder material dominante de la sociedad, es al mismo tiempo su poder espiritual dominante.” Por lo mismo, la conciencia de clase es la verdadera conciencia, el verdadero ser-consciente, el punto de partida de la sociología marxista.

http://www.aporrea.org/ideologia/a29801.html

CICERÓN EN MARGARITA

CICERÓN EN MARGARITA
Por: Jorge Mier Hoffman


Como historiador bolivariano y acucioso investigador y estudiosos de las civilizaciones precolombinas, no es mi estilo los artículos de denuncia, pero hoy hago una excepción, porque se trata nada más y nada menos que de un encuentro con CICERÓN, ese afinado personaje que hizo famoso a José Vicente Rangel en su programa JOSÉ VICENTE HOY, y quién nos hacía drenar la “arrechera” de una CUARTA REPÚBLICA inmersa en la inmoralidad y la corrupción, cuando CICERON, con su estilo particular, hacía sus denuncias y TIPS que nos ponía alerta cada domingo, y con su estilo valiente encendió la llama revolucionaria que supo conducir Hugo Rafael Chávez Frías.

Esta vez lo encontré en la Bahía del Tirano: Qué haces – le pregunté: descansando no un año, sino ya son nueve años sabáticos que me dio José Vicente Rangel desde que entró a la nómina de MIRAFLORES – por qué..?: Al Presidente Chávez no le gustan que le digan que lo están engañando – y es que acaso hay algo que denunciar, le pregunté: siéntate que te voy a dar unos TIPS como le gustaban a José Vicente:

CRIMEN ECOLÓGICO: conoces la playa Punta Arena al occidente de la isla – claro, le dije, es donde anidan las tortugas marinas que por milenios desovan sus huevos y hasta interesantísimos reportajes se han hecho sobre el tema de las tortugas. Es un lugar único y de cuidado para la ecología marina; me dice CICERON: Ahora todo cambió… los jeep usan la playa para pique que destruyen los nidos; ya la playa no es el lugar apacible que requieren las tortugas para depositar sus huevos. Los kiskos de comida han invadido el lugar, y los jeep hacen destrozos junto a decenas de toldos a 35 mil bolívares que se alquilan para los turistas que invaden la playa – y qué dice el Ministerio del Ambiente ante este crimen ecológico, le pregunté: con qué se come eso, me respondió, en remembranza a ese nefasto personaje Miquilena que se burló de la revolución, de Chávez y del pueblo.

PERTRÓLEO EN MARGARITA: Cómo es eso de que se descubrió petróleo..? Me dice CICERON: Morel descubrió un yacimiento de petróleo en la calles y avenidas – Cómo es eso..?: El 50 % de las vías de la isla son de tierra y granzón, y del 50 % restante, la mitad están llenas de huecos y troneras. Asfaltar las calles y avenidas dejan poca comisión, ya que el grueso del asfalto y el largo y ancho de la vía determina el precio de la obra para efectos del cálculo económico que no puede ser alterado para engañar a la Contraloría; pero si se trata de REASFALTAR el negocio es redondo: no hay manera de cuantificar la cantidad de asfalto que se levantará, más los camiones para transportar el asfalto viejo, más el trabajo de limpiar la vía para colocar el asfalto nuevo. Dicho de otra manera, REASFALTAR rinde tres veces más lo que se gana un constructor por asfaltar. Es por esa razón, que para Morel es más negocio quitar el asfalto y colocar uno nuevo. Ahora entiendes la razón del porqué se está REAFALTANDO la Avenida Jóvito Villalba que estaba en buen estado, para colocar un nuevo asfalto innecesario, en lugar de asfaltar tantas vías de tierra y con huecos que hay en la isla. Imaginate el gran negocio: si el constructor dice que el grueso del asfalto a quitar es de 20 cms y no de 10 cms como es, se gana el 100 % adicional en trabajo de raspado y transporte, que es donde está el negocio redondo. Continúa CICERÓN: Por cierto, apenas unos meses atrás, toda la vía fue señalizada con los “ojos de gato” que costaron 12 dólares cada uno, y se taparon todos los huecos para la Cumbre de Presidentes; ahora todo se perdió, y las colas son descomunales, ya que la avaricia fue tan grande, que ni siquiera el trabajo se hace de noche para no tener que pagar horas nocturnas, sino de día, para que los vacacionistas sufran las colas, el estrés y el polvo.

EL MEGAZOOLOGICO: Le digo a CICERON: me acuerdo del zoológico que hizo Reny Otolina por Pedro González, a lo que dice CICERON: ese ya no existe, este es un MEGAZOOLOGICO: Te acuerdas de lo animales del “Conuco del Abuelo” – claro que me acuerdo, le dije; es un lugar folklórico y apacible en el sector La Fuente, donde una familia desde muchos años atrás cría animales de nuestra fauna, mucho de los cuales son llevado por personas que no los pueden cuidar, y cuyo atractivo atrae a gran cantidad de turistas interesados en conocer los animales de nuestra tierra – Continúa CICERON: Te acuerdas de los loros de Hermenegilda – claro, es la margariteña que expende sus empanadas en la vía a Playa el Agua y sus loros parlanchines posan para los visitantes – pues todos los animales fueron recogidos por la Guardia Nacional: hasta las tortugas que se exponían en los acuarios fueron decomisadas. Ya nadie puede tener animales en cautiverio en Margarita… y donde están..? pregunté: agárrate de la silla: fueron llevadas a un Parque de Diversión Privado para el disfrute y deleite de los visitantes, que deben pagar por el espectáculo de ver estas especies. Ahora Hermeregilda debe pagar para ver sus cotorras que sufren la tristeza de estar en cautiverio fuera de su dueña… Pero aún hay más… Como sabes, la Orca es un mamífero del mar que no puede estar en cautiverio, dado su temperamento nervioso. De hecho, las únicas orcas que están en los zoológicos fueron criadas bebé o nacieron en el acuario. El Ministerio del Ambiente autorizó que se capturara una Orca adulta para incrementar el negocio en este zoológico, con la seguridad de que morirá de un infarto, como siempre ocurre con todas las orcas que han sido llevadas a los acuarios.

LUZ, APAGON Y CORRUPCION: Me dice CICERON: La electricidad en Margarita no es un servicio sino un negocio redondo: hace seis años, durante el gobierno de Caldera, los activos de ELEORIENTE que costaban 100 se vendieron en 50 a la empresa SENECA que privatizó la electricidad de la isla, y esos mismos activos ahora se le venden al Gobierno en 100 por efecto de la estatización… Tremendo negocio..! Compran a la mitad del precio y vendes al doble… pero eso no es lo más grave: con la estatización el recibo de la luz vino por el doble y la luz ya no se va una vez al mes sino dos veces a la semana… La gente se queja y se pregunta: Para qué se estatizó SENECA..? pero aún hay más: la empresa estaba quebrada y los accionistas estaban desesperados negociando las acciones en la bolsa internacional. Si el gobierno hubiera comprado las acciones en la bolsa de Argentina, el precio era de gallina flaca, pero con la estatización, el precio fue de lomito para los accionistas.

UN HOTEL DE OCHO ESTRELLAS: le digo a CICERON, quieres decir Hotel cinco Estrellas, a lo que me corrige: No son cinco sino ocho… me pregunta CICERON: te acuerdas de Salomón Cohen – claro, el dueño de la cadena SAMBIL con su red de centros comerciales de lo más caro selecto – y que más sabes – que apoyó el Golpe de Estado del 2002 cuando cerró los SAMBIL y obligó a los negocios sumarse al “paro” – bien me dice CICERÓN: ahora es rojo rojito porque está construyendo un Hotel cinco estrellas con las ocho estrellas de la revolución bolivariana – cómo te quedó el ojo..? Logró que el gobierno le prestara dinero a tasas preferenciales años muertos y sin las garantías que les exigiría un banco.

EL CASO SIERRA: le digo a CICERON: claro que me acuerdo del Sierra Nevada que casi llevó a la cárcel a Carlos Andrés Pérez por corrupción, pero gracias a tu jefe, José Vicente Rancel, que salvó su voto en el Congreso Nacional, se engavetó el caso como uno más de los tantos guisos de la Cuarta República – Me responde CICERON: No me refiero a ese Sierra de barco sino a la Sierra de pescado que se vende en las playas del Tirano, donde el guiso hace del Sierra Nevada una sardinita – cómo es eso..?: la misma gente de CAUVICA, los que guisaron a más de 1500 trabajadores, los que se fueron con la cabuya en la pata con miles de millones que invirtió el Estado para la basura y que se convirtieron en yates, aviones, equipos de básquet, mansiones y cuentas bancarias en el exterior, acaban de recibir del Fondo Social del Estado, nada más y nada menos que 13 mil millones para construir un hotel de lujo en el Tirano – Pregunto a CICERON: Pero como es posible que nadie se diera cuenta de los personajes..? claro que lo sabían, lo que pasa es que hay un pez gordo que apadrina el proyecto – Qué tan gordo..? pregunté a CICERON: dime tú que tan gordo puede ser el pez, que calló a Mario Silva cuando la HOJILLA tocó el tema, y también silenció la Comisión designada por la Asamblea Nacional que se apersonó en la isla. En Antolín del Campo todos los vecinos esperaban a Earle herrera y los demás diputados para denunciar el guiso, pero una llamada hizo que éstos no se presentaran y se limitaron a hacer turismo de compras y, como había que justificar el viaje y los viáticos, denunciaron que los baños del aeropuerto estaban sucios.

Ah… a propósito me dijo CICERON: ve por última vez las playas desde la carretera, porque pronto serán privatizadas por complejos habitacionales que están construyéndose en las costas. Tan grave es el problema, que las juntas de vecino de Margarita han declarado la emergencia ambiental en la isla, por la autorizaciones indiscriminadas que está dando el Ministerio del Ambiente y las alcaldías, que no sólo contaminan la visual de las playas, sino la contaminación de aguas negras que se verterán irremediablemente por su cercanía al mar.

Se despide CICERON: TE DEJO, porque voy a buscar a José Vicente Rangel que ahora ya no está en la nómina de MIRAFLORES, para ver si me da trabajo, y recordarle que yo y no él era la estrella del programa que cautivaba la audiencia dominical con los TIPS de las denuncias de CICERON.

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