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Archivo para febrero 11, 2008

El candidato republicano (Primera Parte)

febrero 11, 2008 Deja un comentario
El candidato republicano
(Primera Parte)
Fidel Castro Ruz

Estas reflexiones se explican por sí mismas.

En el ya famoso supermartes, un día de la semana en que numerosos Estados de la Unión seleccionaban el candidato a la Presidencia de Estados Unidos de su preferencia, dentro de un grupo de aspirantes, uno de los posibles candidatos para sustituir a George W. Bush podía ser John McCain, por su imagen prediseñada de héroe y su alianza con fuertes contendientes como el ex gobernador de Nueva York, Rudy Giuliani, otros aspirantes ya le habían cedido gustosamente su apoyo. La intensa propaganda de factores sociales, económicos y políticos de gran peso en su país, y su estilo de actuación lo convertían en el candidato con más posibilidades. Sólo la extrema derecha republicana, representada por Mitt Romney y Mike Huckabee, inconforme con algunas concesiones intrascendentes de McCain, le hacían todavía resistencia el 5 de febrero. Después Romney también depuso la aspiración en favor de McCain. Huckabee la mantiene.

La lucha por el candidato es en cambio muy reñida en el Partido Demócrata. Aunque, como es habitual, una parte activa de la población de Estados Unidos con derecho a votar suele ser minoritaria, se escuchan ya todo tipo de opiniones y conjeturas sobre las consecuencias que tendrá para el país y el mundo el resultado final de la contienda electoral, si la humanidad escapa de las aventuras bélicas de Bush.

No me corresponde hablar de la historia de un candidato a la Presidencia de Estados Unidos. Jamás lo hice. Tal vez no lo habría hecho nunca. ¿Por qué esta vez?

McCain afirmó que algunos compañeros suyos fueron torturados por agentes cubanos en Viet Nam. Sus apologistas y expertos en publicidad suelen enfatizar que el propio McCain sufrió tales torturas por parte de los cubanos.

Espero que los ciudadanos de Estados Unidos comprendan que me vea obligado al análisis detallado de este candidato republicano y le replique. Lo haré a partir de consideraciones éticas.

En el expediente de McCain consta que fue prisionero de guerra en Viet Nam desde el 26 de octubre de 1967.

Como él mismo cuenta, tenía entonces 31 años y llevaba a cabo la misión de ataque número 23. Su avión, un A4 Skyhawk, fue interceptado sobre Hanoi por un cohete antiaéreo. Debido al impacto, perdió el control y se catapultó, cayendo sobre el lago Truc Bach, en medio de la ciudad, con fracturas en los dos brazos y una rodilla. Una multitud patriótica, al ver caer a un agresor, lo recibió con hostilidad. El propio McCain expresa su alivio en aquel momento al ver llegar a un pelotón del ejército.

El bombardeo a Viet Nam, iniciado en 1965, era un hecho conmocionante para la opinión internacional, muy sensibilizada con los ataques aéreos de la superpotencia contra un pequeño país del Tercer Mundo, que había sido convertido en colonia de Francia a miles de millas de la distante Europa. El pueblo de Viet Nam luchó contra los ocupantes japoneses durante la Segunda Guerra Mundial y, ya finalizada esta, de nuevo Francia retomó el control. Ho Chi Minh, el líder modesto y querido por todos, y Nguyen Giap, su jefe militar, eran personajes admirados internacionalmente. La famosa Legión Francesa estaba derrotada. Para tratar de evitarlo, las potencias agresoras estuvieron a punto de usar el arma nuclear en Diên Biên Phu.

Ante la opinión pública norteamericana, los nobles anamitas, como cariñosamente los llamó José Martí, de cultura y valores milenarios, debían ser presentados como un pueblo bárbaro e indigno de existir. En materia de suspense y publicidad comercial, nadie les gana a los especialistas de Estados Unidos. La especialidad fue utilizada sin límite alguno para exaltar el caso de los prisioneros de guerra, y en especial el de McCain.

Siguiendo esa corriente, McCain afirmó con posterioridad que el hecho de que su padre fuera Almirante y Comandante en Jefe de las fuerzas estadounidenses en el Pacífico, hizo que la resistencia vietnamita le ofreciera una liberación temprana si reconocía haber cometido crímenes de guerra, lo cual había rechazado alegando que el Código Militar establece que los prisioneros son liberados en el orden que se les captura, y que esto significó cinco años de prisión, golpes y torturas en un área del penal identificada por los norteamericanos como “Hanoi Hilton”.

La retirada final de Viet Nam fue desastrosa. Un ejército de medio millón de hombres entrenados y armados hasta los dientes no pudo resistir el empuje de los patriotas vietnamitas. Saigón, la capital colonial, actual Ho Chi Minh, fue abandonada de forma bochornosa por los ocupantes y sus cómplices, algunos de ellos colgados de los helicópteros. Estados Unidos perdió más de 50 mil valiosos hijos, sin contar los mutilados. Había gastado 500 mil millones de dólares en aquella guerra sin impuestos, siempre de por sí desagradables. Nixon renunció unilateralmente a los compromisos de Bretton Woods y creó las bases de la actual crisis financiera. Todo lo que lograron fue un candidato para el Partido Republicano, 41 años después.

McCain, uno de los numerosos pilotos norteamericanos derribados y heridos en las guerras declaradas o no de su país, fue condecorado con la Estrella de Plata, la Legión de Mérito, la Cruz de Aviación por servicio distinguido, la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura.

Una película para televisión basada en sus memorias sobre las experiencias como prisionero de guerra fue transmitida en el Memorial Day de 2005 y se hizo famoso por sus videos y discursos en torno al tema.

La peor afirmación que hizo en relación con nuestro país fue que interrogadores cubanos habían torturado sistemáticamente a prisioneros norteamericanos.

Ante las alucinantes palabras de McCain, me interesé por el asunto. Quise saber de dónde venía tan extraña leyenda. Pedí se buscasen los antecedentes de la imputación. Me informaron existía un libro muy promovido, basado en el cual se hizo la película, escrito por McCain y su asesor administrativo en el Senado, Mark Salter, que continúa laborando y redactando con él. Solicité fuera traducido textualmente. Se llevó a cabo, como en otras ocasiones, por personal calificado en breve tiempo. Título del libro: Faith of My Fathers, 349 páginas, publicado en 1999.

Su acusación contra los revolucionarios internacionalistas cubanos, utilizando el sobrenombre Fidel para identificar a uno de ellos capaz de “torturar a un prisionero hasta la muerte”, carece de la más mínima ética.

Me permito recordarle, señor McCain: Los mandamientos de la religión que usted practica prohíben la mentira. Los años de prisión y las heridas que recibió como consecuencia de sus ataques a Hanoi no lo excusan del deber moral de la verdad.

Hay hechos que debemos hacerle conocer. En Cuba se llevó a cabo una rebelión contra un déspota que el gobierno de Estados Unidos impuso al pueblo de Cuba el 10 de marzo de 1952, cuando usted estaba a punto de cumplir 16 años, y el gobierno republicano de un militar ilustre, Dwight D. Eisenhower —quien fue por cierto el primero en hablar del complejo militar-industrial—, reconoció y apoyó de inmediato aquel gobierno. Yo era un poco mayor que usted, cumpliría en agosto, mes en que usted también nació, 26 años. No había finalizado Eisenhower todavía su período presidencial, iniciado en la década de 1950, algunos años después de la fama adquirida por el desembarco aliado en el norte de Francia, con el apoyo de 10 mil aviones y las más poderosas fuerzas navales hasta entonces conocidas.

Se trataba de una guerra, formalmente declarada por las potencias que enfrentaban a Hitler, iniciada sorpresivamente por los nazis, que atacaron sin aviso ni declaración de guerra previa. Un nuevo estilo de provocar grandes matanzas se impuso a la humanidad.

En 1945 se utilizaron contra la población civil de Hiroshima y Nagasaki dos bombas de alrededor de 20 kilotones cada una. Visité una vez la primera de aquellas ciudades.

En la década de 1950 el gobierno de Estados Unidos llegó a construir tales armas de ataque nuclear, que una de ellas, el MR17, llegó a pesar 19,05 toneladas y medía 7,49 metros, la cual podía transportar en sus bombarderos y desencadenar una explosión de 20 megatones, equivalente a mil bombas como la que lanzó sobre la primera de aquellas dos ciudades el 6 de agosto de 1945. Es un dato que haría enloquecer a Einstein quien, en medio de sus contradicciones, no pocas veces expresó remordimientos por el arma que, sin pretenderlo, ayudó a fabricar con sus teorías y descubrimientos científicos.

Cuando la Revolución en Cuba triunfa el Primero de Enero de 1959, casi 15 años después del estallido de las primeras armas nucleares, y proclama una Ley de Reforma Agraria basada en el principio de soberanía nacional, consagrado por la sangre de los millones de combatientes que murieron en aquella guerra, la respuesta de Estados Unidos fue un programa de hechos ilegales y atentados terroristas contra el pueblo cubano, suscritos por el propio presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower.

El ataque por Bahía de Cochinos se produjo siguiendo instrucciones precisas del Presidente de Estados Unidos y los invasores fueron escoltados por unidades navales, incluido un portaaviones de ataque. El primer asalto aéreo con aviones B-26 del gobierno norteamericano que partieron de bases clandestinas, se produjo de forma sorpresiva, con el empleo de insignias cubanas para presentarlo a la opinión mundial como una sublevación de la Fuerza Aérea nacional.

Usted acusa a los revolucionarios cubanos de ser torturadores. Lo exhorto seriamente a que presente uno solo de los más de mil prisioneros capturados en los combates de Playa Girón que haya sido torturado. Yo estaba allí, no protegido en un lejano puesto general de mando. Capturé personalmente, con algunos ayudantes, numerosos prisioneros; pasé delante de escuadras armadas, todavía ocultas tras la vegetación del bosque, que se paralizaron por la presencia del Jefe de la Revolución en el lugar. Lamento tener que mencionar esto, que puede parecer un autoelogio, lo cual sinceramente detesto.

Los prisioneros eran ciudadanos nacidos en Cuba organizados por una poderosa potencia extranjera para luchar contra su propio pueblo.

Usted se confiesa partidario de la pena capital para los delitos muy graves. ¿Qué actitud habría asumido frente a tales actos? ¿A cuántos habría sancionado por esa traición? En Cuba se juzgaron varios de los invasores, que habían cometido con anterioridad, bajo órdenes de Batista, horrendos crímenes contra los revolucionarios cubanos.

Visité a la masa de prisioneros de Bahía de Cochinos, como llaman ustedes a la invasión de Girón, más de una vez, y conversé con ellos. Me gusta conocer las motivaciones de los hombres. Mostraban asombro y expresaban reconocimiento por el respeto personal con que se les trató.

Usted debiera saber que, mientras se negociaba la liberación mediante indemnización con alimentos para niños y medicamentos, el gobierno de Estados Unidos organizaba planes de asesinato contra mí. Consta en los escritos de personas que participaron en la negociación.

No me referiré en detalle a la larga lista de cientos de intentos de asesinato contra mi persona. No se trata de inventos. Es lo declarado en documentos oficiales divulgados por el gobierno de Estados Unidos.

¿Qué ética subyace en tales hechos, defendidos por usted con vehemencia como cuestión de principios?

Trataré de ir a fondo sobre esos temas.

Fidel Castro Ruz
Febrero 10 de 2008
Hora: 6:35 p.m.

Se olvidó de Piedad Córdoba

febrero 11, 2008 Deja un comentario
Se olvidó de Piedad Córdoba
Añadido por Mundo/Johnson Bastidas domingo, 10 de febrero de 2008


El cocinero D’artagnan se “acordó” ayer, en su columna de El Tiempo de las mujeres colombianas. El columnista se preguntaba, sobre las posibles candidatas colombianas a la presidencia, entre las presidenciales, citó a la desabrida Noemí Sanín, embajadora colombiana en España, después de varias vueltas en su artículo, terminó, -como siempre ha sido, un lambón de las migajas del poder-recomendándonos la reelección del patrón de Palacio.
Con un titular sofistico, se preguntó sobre la existencia de mujeres presidenciales, sin lugar a dudas un pretexto, para tomar partido por la reelección Uribista. Este columnista, militante de la idea, según la cual, el modelo por excelencia del presidente que necesitamos, es Uribe, no tenía que dar tantos rodeos, ni utilizar la figura de la mujer colombiana, para escribir lo que ya sabemos. Se nos esta imponiendo la idea, con el mismo libreto de acabar con la guerrilla, de un tercer periodo de gobierno, bajo el imperio narcoparamilitar que dirige Uribe Vélez.

Pero lo peor no esta ahí, que haya olvidado a la única negra que puede gobernar Colombia, me refiero, sin duda alguna a la senadora Piedad Córdoba, es imperdonable. Su olvido no es gratuito, en este país tan racista y lleno de toda una fauna de lagartos.

El Tiempo y Semana le dedicaron una primera página, al ascenso a General a Luis Alberto Moore, lo presentaron como un hecho extraordinario, que un negro colombiano, el único de su promoción había llegado a General, “el primer negro General en Colombia”, decían. Esto demostró, cuanto racistas somos. Si no fuera así, porque tanto alboroto. Las elites colombianas no sólo han sido cipayas, excluyentes, sino también racistas. Nos socializaron en la idea, de que la población negra sólo podría sobresalir en el deporte; fútbol, pesas, atletismo o de pronto, en algún papelito de empleada del servicio domestico, en alguna telenovela. Incluso vimos, en la televisión colombiana, a algunos blancos pintados de negro para realizar papeles de personajes negros. El olvido de D’artagnan no es banal, se inscribe, en esa tendencia de ciertos discursos, vehículados desde los medios de comunicación para invisibilizar a ciertas personas que molestan.

A Piedad Córdoba la quieren invisibilizar en este país, desde la calumnia trapera, pasando por señalarla, primero del ELN, luego de las FARC-EP y ahora de apátrida. Macartismo puro. En éste país, donde los gobernantes le ponen lapidas a cuanto opositor se les cruza en el camino, esto es una condenación a muerte. Llueven voces, condenando a la senadora Córdoba por su labor de mediación en la liberación de los prisioneros del conflicto colombiano. Esas voces deben recordar, que fue Uribe quien la nombró facilitadora. Y ella, no sólo asumió el desafío de hacerlo, y de hacerlo bien, sino que obtuvo lo que los rescates militares de Uribe, no han logrado, que los prisioneros del conflicto regresarán con vida al seno de sus familias.

La senadora, ha demostrado con creces que tiene la verraquera, no sólo para ser presidenta de todos los colombianos, si no la consistencia y el compromiso que le han faltado a muchos seudos izquierdistas, que como Petro y otros, contagiados con el síndrome Lucho Garzón, se han quedado en la vera del camino, apartándose de las soluciones que el país necesita. Esos que tienen el modelo de Bachelet, y de Lula Da silva, la izquierda mimada por Semana y el Tiempo.

Por mucho que intenten invisibilizar a la senadora Piedad Córdoba, esta brilla con luz propia. Por eso se prepara ahora, duélale a quien le duela, a la próxima liberación unilateral de prisioneros del conflicto colombiano, por parte de la insurgencia.

Contrario a lo que podrían pensarse, es positivo que D’artagnan no haya mencionado a la senadora Piedad Córdoba en el abanico de mujeres presidenciables de Colombia, significa que esta por el buen camino. Contrario a lo que pasó, con Petro y con Lucho Garzón, los mimaron mucho en El Tiempo y en Semana y miren el camino que cogieron.

TAREA: Debemos anular los planes de desestabilización

febrero 11, 2008 Deja un comentario
TAREA Debemos anular los planes de desestabilización

Éste es un año clave para la Revolución Bolivariana

El presidente Hugo Chávez señaló que es necesario mantener la unidad para contrarrestar los planes que pretende ejecutar la oposición venezolana para debilitar al Gobierno Bolivariano. Afirmó que pretenden generar desabastecimiento y de esa manera crear descontento en el pueblo

Prensa Presidencial (10.02.08) El presidente Hugo Chávez dejó claro que este año es de suma importancia para el proceso revolucionario que se lleva adelante en nuestro país, y por ello la importancia de contrarrestar los planes de desestabilización que ha puesto en marcha la oposición venezolana con la venia del Gobierno de los Estado Unidos.

Afirmó que uno de los planes que van a querer ejecutar es el de desabastecimiento, y de esa forma crear descontento entre los venezolanos con miras a las elecciones regionales a realizarse en noviembre de este año.

Dijo que uno de los elementos que tienen en contra la gente de la oposición, es que saben que no cuentan con las Fuerzas Armadas, ni con el pueblo venezolano para provocar otro once de abril.

“Ellos están jugando este año y el juego es clarito, que siempre tendrán cartas escondidas, buscando pescar en río revuelto. Por eso cuando viene el ataque de la Exxon Mobil, que es del gobierno imperialista de los Estados Unidos, ellos hacen una fiesta, porque están jugando a algún evento extraordinario y repentino que nos desestabilice, para ellos venir por nosotros a derrocar el gobierno”, señaló.

Recordó que los opositores a la Revolución Bolivariana no quieren para nada a Venezuela y que son peones pagados por el imperio norteamericano. Aseguró que ellos siempre estarán jugando a que ocurra un hecho repentino, como un golpe de suerte; sin embargo dejó claro que ellos tienen para este año un juego.

“¿Cuál es el juego? Las elecciones de noviembre. El desabastecimiento de alimentos para generar descontento en el pueblo, así como la violencia en las calles y el sicariato a través de los paramilitares. De igual manera dijo que las drogas y el alcohol son otros elementos que ellos usarán en contra del proceso Revolucionario”.

Oposición pretende debilitar al Gobierno Bolivariano

Hizo un llamado al ministro del Interior y Justicia, Rodríguez Chacín, y a los alcaldes y gobernadores para que no se permita que se continúe vendiendo cervezas en nuestras calles como si se expendiera helados. “Eso no se puede permitir. En esos casos no hay que dudarlo, hay que decomisar el camión con cargamento y todo, porque ése es uno de los factores que usan para que se incrementen las riñas callejeras y el alcoholismo en las calles”, acotó.

Dejó claro que la oposición venezolana tiene un plan para incrementar la delincuencia y exagerarla a través de los medios de comunicación, así como tienen un plan para lograr desabastecimiento, frenar la economía y generar inflación. Afirmó que el gran plan es desestabilizar y debilitar al Gobierno Bolivariano y a los gobiernos locales, para tratar en noviembre de ganar las elecciones locales.

Aseguró que unido a estos planes, se encuentran las propias fallas del proceso revolucionario y de los gobiernos locales y regionales que comulgan con el Gobierno Revolucionario, y las rencillas internas y ambiciones personales que pueden existir. Hizo un llamado a la unidad, así como mayor eficiencia en la ejecución de las actividades gubernamentales y la generación de un mayor grado de conciencia revolucionaria.

Nadie doblegará la voluntad de los venezolanos

Concedió la palabra a Alberto Cudemus, productor de carne porcina y presidente de Feporcina, quien aseguró que nadie doblegará la voluntad de los venezolanos mientras permanezcamos unidos. De igual manera recordó a los venezolanos que cuando llegó la revolución se producían tres kilos de carne de cerdo per capita, y al final del 2006 se llegó a 6 kilos per capita.

Cudemus también habló de los planes que se tienen con el ministerio de Agricultura y Tierras. Uno de esos planes es llevar la producción de carne porcina de 6 kilos per capita a 12 kilos per capita para finales del año 2012.

Informó de cuatro problemas que tienen los productores de carne porcina. Uno de ellos es la reducción de costo de alimentación del ganado porcino, y eso se puede hacer a través de la propuesta de usar la lemna del lago de Maracaibo para alimentarlos, ya que ésta puede sembrarse y usarse para la alimentación animal. Cudemus dice que de esa manera se reduciría la importación de soya a un costo ínfimo.

“Tenemos armado el esquema de desarrollo de la incorporación e industrialización de la lemna. China tiene la tecnología y ojalá usted pudiera desarrollar una propuesta al Gobierno chino para ver qué podemos hacer para obtener un paquete tecnológico para eso”, precisó Cudemus.

Otro inconveniente que se presenta es la mano de obra calificada, por lo que habló de la necesidad de formarla. “Necesitamos formar mano de obra de una forma conjunta entre el Ministerio de Educación y Feporcina. Yo me dirigí al ministro Adán Chávez y lo puse en contacto con el Cenamec, para hacer un esfuerzo e incorporar en un proyecto, que también sería con China, la formación de recurso humano en las escuelas granjas”.

(FIN/Juan Carlos Pérez D.)

REVOLUCIÓN BOLIVARIANA: CONCIENCIA REVOLUCIONARIA, PRIMERA URGENCIA

febrero 11, 2008 Deja un comentario
REVOLUCIÓN BOLIVARIANA: CONCIENCIA REVOLUCIONARIA, PRIMERA URGENCIA
Hombres y mujeres entregados a su servicio e invulnerables a las manipulaciones
Por, Martín Guédez

Dicen que la palabra de Dios es espada de doble filo, se dice esto porque pone siempre al descubierto las más organizadas mentiras, eso dicen…eso debemos decir de la conciencia de clase: la conciencia de clase es revolucionaria espada de doble filo. La vida de la gente que dice tener –o tiene- fe en el proceso revolucionario, se desarrolla ordinariamente en medio de dos extremos; no faltan –más bien sobran- los que no ven la Revolución por ninguna parte y su “conciencia revolucionaria” está signada –especialmente en estos últimos tiempos- por el pesimismo y el silencio, y tampoco faltan los que ven la Revolución en todas partes, en todas las franelas, gorritas y consignas. Nos parece que ambos extremos son igualmente estériles, me parece que la Revolución se vive, se comunica y se respira a cada segundo, sosteniendo la vida del pueblo y encontrándola majestuosa y espléndida en la lucha de clase de todos los días.

Esa nos parece la posición más llena de esperanza revolucionaria y novedosa que podemos sostener. Esa es nuestra lectura de una historia que sabemos cargada de luchas, de traiciones y fracasos. Dicen que un optimista es un tonto feliz. Tonto porque, en su lectura de la realidad histórica se le escapa todo cuánto esta tiene de trágica, y feliz porque al hacer esta reducción, no deja que la realidad lo haga sufrir. De acuerdo con esto, un pesimista sería entonces un tonto desgraciado. Tonto porque no acierta a descubrir las posibilidades de lo real que tiene delante de sí, y desgraciado porque se cierra a toda novedad y se condena a una existencia sin horizontes. El optimista anticipa injustificadamente el éxito y el pesimista anticipa, también injustificadamente el fracaso. Un revolucionario tiene en sus manos, en su corazón y su mente, la conciencia que aclara las oscuranas y las llena de sabiduría, por tanto, no es ni optimista ni pesimista, es sólidamente capaz y objetivo.

La conciencia de clase le permite situarse lúcidamente en medio de un mundo donde la tontería, el sufrimiento y la angustia se multiplican por doquier, porque con la conciencia le sobran datos para negarse a ser optimista-tonto y anclado sólidamente en esa experiencia consciente, se niega igualmente a ser pesimista. Un revolucionario, una revolucionaria son hombres y mujeres de esperanza. La esperanza no es pesimista ni optimista es sencillamente otra cosa.

Desde ya quisiéramos decir que la intención de este artículo consiste en ver como podemos, con la conciencia revolucionaria, ser hombres y mujeres de amor y esperanza en una Venezuela donde lo más razonable está siendo cada vez más la desilusión o el encantamiento tonto de los afiches y las consignas. Resistir a la desesperanza y fundamentar esa resistencia es uno de los retos más serios que tiene planteados en este momento la Revolución. Estamos en esta patria bonita para recordar a todos lo que más necesitan no olvidar: que la Revolución es ese proyecto de reino, de amor, de igualdad y justicia que salvará a Venezuela y la humanidad.

La esperanza revolucionaria fundamentada en la conciencia de clase y alimentada por el estudio y la acción es la raíz de toda esperanza. Una esperanza sin conciencia estará siempre amenazada de desengaño, y una esperanza meramente ideal que no active objetivos concretos para el hoy, el ahora y el aquí no es esperanza socialista. La conciencia es la flor y el fruto de un largo romance, mantenido entre nosotros y nuestros sueños, un romance cuyos primeros balbuceos se pierden en la alborada de los pueblos.

Es el encuentro de dos rutas, de dos interioridades. Nosotros que buscamos la igualdad y la justicia y no podemos dejar de buscarlas. En nuestro corazón llevamos una impronta, un sello de igualdad, que es como una poderosa fuerza de gravedad que nos arrastra con una atracción irresistible a nuestra condición original, pero también esa fuerza y ese sello que nos busca. Por eso en el cruce o encuentro de estos dos ríos se produce el gozo de la armonía alcanzada. Esa es la conciencia socialista para nosotros.

Un encuentro con la vida. Un encuentro con la luz que nos permite seguir el camino. No hay llamado a engaños, tampoco podemos ser engañados. Desde la necesidad de luz y amor de la conciencia nos llenamos, nos fecundamos con la lectura personal o colectiva, nos hacemos vida nueva en el encuentro con la comunidad. En ese banquete de luces y experiencias se robustece nuestro compromiso y no hay propaganda que valga, ni colorines subliminales, ni podrán haber manipulaciones que nos confundan. Todo lo demás es pensar que debemos protegernos como el “muchacho de la burbuja”. Discúlpenme: Una estupidez. Se trata de sembrar conciencia de clase y no habrá rutina que desgaste porque la conciencia todo lo hace nuevo cada día.

Cuando algo se gasta, cuando no se busca con la emoción de otros días, cuando las cosas no son más que relativas obligaciones “teresacarreñistas”, cuando se pierde la emoción y la capacidad para el asombro, que es la capacidad de percibir cada cosa como nueva, e incluso la capacidad de captar cada vez la novedad implícita en cada situación, se entra en una espiral mortal que engendra apatía. ¿Qué debemos hacer para superar esta clase de crisis? Lo primero es vivificar. La vivificación es dar vida a lo que no la tiene o la ha perdido parcialmente. La causa principal de la rutina no es la repetición en sí misma. Cuando dos personas se aman a rabiar, la frase “te amo” no suena nunca repetida, incluso quizás tenga cada vez más contenido. Cuando se ama de verdad se puede vivir no uno, ni dos sino cincuenta años y los que sean y amar a la persona más profundamente que la primera vez. Dicen algunos biógrafos que Francis de Asís repetía una y otra, y otra vez, durante toda la noche “mi Señor, mi todo”. Es muy probable que al amanecer al repetirla por última vez –quizás luego de miles y miles- tuviera para él más sentido que la primera vez que la dijo. Tampoco se cansa la madre de amar a su hijo; tampoco el verdadero revolucionario de amar la revolución en sí misma y en ella a su pueblo.

La solución profunda se llama Conciencia de Clase o Conciencia Revolucionaria y está dentro de nosotros mismos. El mejor de los paisajes contemplado por un observador triste será siempre un triste paisaje. Para un individuo sin conciencia el mejor de los días será siempre un fastidio. Al final lo que cuenta es la capacidad de asombro ante la novedad de la lucha por la conciencia, es esa capacidad la que viste de vida las situaciones más desagradables o adormecidas, y la que pone un nombre nuevo y luminoso a cada lucha aunque sea percibida por enésima vez.

El mensaje revolucionario recibido por un corazón y una mente vacía de conciencia será siempre un mensaje vacío, por muchas reflexiones, foros o añadiduras que se le hagan. La Revolución resonando en un corazón y una mente henchidos de conciencia, quedará siempre cuajado y colmado de compromiso y entrega.

Creemos que este es el fondo del misterio: Un corazón lleno de las basuras depositadas por la cultura capitalista será siempre un corazón estéril, un corazón vacío. Para un muerto hasta el amor más sublime está muerto. Ahora bien, ¿cómo vivificar la mente y el corazón llenos de la basura capitalista? Siendo el individuo un misterio irrepetible sus formas de experimentar las cosas también lo serán únicas. Hay palabras, hay experiencias y hay días que no nos dicen nada. Otras veces nos admiran. Un mismo texto a uno le dice mucho y a otro nada, ¿cómo vivificar? La conciencia no es fruto en sí misma de la condición objetiva. Si así fuera todos los pobres de este mundo tendrían conciencia de clase y no es así. La conciencia es fruto de la reflexión subjetiva ante la condición objetiva. La condición de explotado no siempre viene acompañada de la conciencia de serlo. Es por tanto la comunicación, la reflexión y el discernimiento, el acompañamiento desde la experiencia el que debe ir contagiando la Conciencia siendo esta siempre un valor subjetivo.

Cuando tocamos el fondo de la indigencia, de la exclusión y la explotación objetiva y no resta ni un poquito de esperanza humana sin cambiar el sistema y cuando se mira a la cara el desvalimiento y la debilidad ante la voracidad capitalista, cuando no queda asidero alguno de donde agarrarse ante la fuerza de la realidad y los argumentos, porque todas las tablas de sustentación en las cuales se apoyaba la falta de conciencia crujen, entonces la esperanza y hasta la arrechera se levantan como la única columna de seguridad: la lucha.

Hay que contagiar desde el amor, desde la solidaridad –que significa hacerse uno con el otro, con la otra, hacerse sólido y una misma cosa-, desde la ortopraxis más exigente, desde la ortofrenia más entusiasmante y convincente, y desde el manejo más claro y contundente de la teoría. Hay que saber y vivir. Hay que conocer profundamente y contagiar con el ejemplo aquel horizonte bonito que estamos proponiendo. Casa por casa, rancho por rancho, conuco a conuco, mano a mano, corazón a corazón y todo ¿por qué?, porque en eso creemos, por eso vivimos y existimos. Si así lo hacemos no habrá campañita de colores subliminales, ni cuentos de camino, a un revolucionario consciente no lo engaña el discurso del explotador ni que lo fajen chiquito. Punto. ¡VENCEREMOS!

Nota Bene: La visión de nuestro presidente anoche mismo, en el Estado Barinas, recibiendo del pueblo las quejas más inverosímiles respecto a obras –incluso iniciadas por él mismo- en las que no se ha trabajado o se perdieron los reales acentúa aún más la necesidad de la Conciencia Revolucionaria. No precisamente por el caso de la señal de RNV donde me constan los tremendos esfuerzos que Helena Salcedo ha hecho y sigue haciendo. Respecto a todo lo demás, un revolucionario no es ladrón. Un revolucionario no se lucra con su quehacer revolucionario. Un revolucionario no actúa en función de mantener sus propios espacios de poder. Un revolucionario hace cuanto haga –aún contra sus propios y legítimos intereses personales o protagonismo- siempre en función del bien de la revolución. Un revolucionario se deja de buscar explicaciones en pendejadas y va directo contra el enemigo de la revolución bonita: la ineficacia, la corrupción, el tráfico de influencias, el doble discurso, la doble moral, la falta de conciencia, el capitalismo, el imperialismo y… punto.

EN VENEZUELA…

febrero 11, 2008 Deja un comentario
EN VENEZUELA…LOS PATA EN EL SUELO ESTAN EN EL PODER
José Varela El Charrúa Latinoamericano

Cómo hago… para engañar a los índices de mis dos manos para que se monten frente al teclado, diciéndoles que son libertadores en el tiempo…

si ellos saben muy bien que su dueño, es un simple indio viejo, que a los 18 años dejó de estudiar por tener que trabajar.

Cómo hago… para expresar en un simple escrito el sufrimiento infinito de los excluidos de siempre.

Cómo hago… para explicar a mi gente que es mi corazón el que escribe, y esta es la única forma en que él sabe hacerlo.

Cómo hago… para que mi otro yo, me permita seguir escribiendo, cuando me repite casi a diario que soy un tonto repetitivo, si él es testigo más que nadie, de mi reducido vocabulario.

Cómo hago… para que mis compañeros de Aporrea comprendan que no se escribir poemas, cuando en algún escrito me dicen que lo mande para Encontrarte, si sólo intento llegar de corazón a corazón con mi pueblo…………..

(…) A diario escuchamos, hablamos y oímos quejas de todo tipo, contra compañeros que no están haciendo bien las cosas en el gobierno.

También de otros que de compañeros no tienen nada, que se aprovechan de nuestro proceso revolucionario para un lucro personal, cobarde y mezquino.

Reclamos por doquier, sobre prácticas que se asemejan a la Cuarta República y se alejan de el destino que sueña nuestro líder.

Interrogantes, preguntas y dudas, que muchas veces se pierden en un laberinto sin respuestas.

Ahora bien, dejando de lado por un momento nuestros justificados y no tan justificados reclamos, y pensemos en algo vital:

¿Será que muchos de nosotros olvidamos, que por primera vez en la historia de nuestra amada patria, nos hemos convertido gracias a nuestro comandante, en los dueños de nuestro propio destino?

¿Será que somos concientes, que ante todo estamos obligados dentro de nuestras filas a sumar y nunca a restar o dividir?

¿Será que estamos bien claros, que los que nos encarcelaron, los que nos torturaron y los que nos mataron, no pueden volver nunca más al poder?

No quiero pensar y me resisto a imaginar, que cometeremos los mismos errores de siglos de esclavitud.

A nuestros antepasados originarios, los conquistadores españoles, los burlaron con espejitos y piedritas de colores, masacrando después a nuestros ilustres caciques, que nos siguen reclamando en el tiempo que no olvidemos su lucha.

Por el 1800 llegó nuestro inmortal Libertador y entre traiciones e intrigas ahogaron su lucha emancipadora, 200 años después llega otro visionario sin igual…

¿Repetiremos los mismos errores?

¿Permitiremos que nuestro egoísmo personalista, prive a nuestras futuras germinaciones de una libertad merecida en los siglos del tiempo, y que hoy nos convierte en esclavos sin cadenas?

¿Desgastaremos a nuestro líder y lo dejaremos caer en un abismo de injusticias por nuestro estúpido proceder?

¿Dejaremos que los farsantes de antaño nos vuelvan a engatusar con sus mentiras de siempre y regresen al poder y nos borren de un solo plumazo los logros alcanzados?

Estamos obligados por compromisos contraídos con nuestro pasado, y con un futuro que no viviremos, a dar la vida por esta lucha emancipadora que ya no resiste mas prórrogas.

Por la patria, debemos cerrar filas y luchar contra nuestro enemigo común, y derrotarlo en las próximas elecciones por las Alcaldías y Gobernaciones que pretenden arrebatarnos.

Pero eso sí, con candidatos elegidos por nuestras propias bases como quiere nuestro comandante. Demos una nueva lección de hidalguía y patriotismo y repitamos una revolcada a Globovisíon y sus secuaces.

“LA CAUSA DE LOS PUEBLOS NO ADMITE LA MAS MINIMA DEMORA” José Artigas.

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

SIMPLEMENTE APATRIDAS

febrero 11, 2008 Deja un comentario
SIMPLEMENTE APATRIDAS
Héctor L.Garzón A.


Con gran estupor pero sin sorpresa alguna, hemos visto y oído reflejada en la mayoría de los medios de comunicación del país, con Globovision, El Nacional y 2001 a la cabeza, una gran alegría que raya en enloquecido furor por la noticia llegada del Norte en la cual nuestra empresa bandera PDVSA, supuestamente había sido embargada por “36.000 millones de dólares”, o como se dijo posteriormente por “12.000 millones de

dólares”.

Era inocultable la emoción, de los rostros y corazones de periodistas como Carla Angola, Kiko Bautista y otro que afortunadamente no recuerdo el nombre, cuando entrevistaban en un programa de Globovision al “experto petrolero” Juan Carlos Sosa, hijo de un flamante expresidente de PDVSA, expresándose con un odio inocultable del Presidente Chávez y un “bien hecho lo que esta pasando”, un “vamos a ver que van a hacer ahora,.. en un país que …esta siendo embargado porque PDVSA no tiene con que pagar porque esta quebrado, por culpa del tipo ese que ha despilfarrado y regalado nuestras riquezas y lleva a el país por un despeñadero del cual no escaparemos…pues les quedan pocos días para terminarlo de hundir…”

¿Como puede algún venezolano, aun odiando a Chávez, alegrarse porque una transnacional embarga a la empresa bandera propiedad de todos los venezolanos? Y lo mas grave es que son incapaces de explicar las verdaderas razones que originaron dicha acción legal de carácter precautelativo. ¿ Por que no dicen el origen real de esa presunta deuda?

No…….No, simplemente no les conviene decirlo, pues tendrían que reconocer que dicha acción proviene de un ejercicio de soberanía del Estado venezolano, de rescatar en la faja del Orinoco la explotación de nuestra principal riqueza material, que estaba entregada a través de unos Convenios operativos, a un conjunto de empresas extranjeras, otorgados con carácter fraudulento e ilegal, sin generarle mayores beneficios al país.

Esta empresa EXXON MOBIL, junto a otras, tal como lo establecían dichos contratos pagaban apenas el 1% por concepto de regalías, además de disfrutar de una serie de privilegios especiales en la explotación y exportación del petróleo extraído ya que actuaban prácticamente como los dueños de un área tan grande e inconmensurablemente rica sin que el Estado se beneficiara prácticamente en nada.

Con la revolución, se le empezó a poner orden y se decide en una acción patriótica y nacionalista, dirigida por el Presidente Chávez, que dichos contratos culminaban y el Estado venezolano pasaba a ser socio en un 60% de las acciones y si ellos (las multinacionales como la EXXON” querían quedarse tenían la opción de hacerlo como socio minoritarios con el resto accionario y apegados a las leyes venezolanas; eso si empezando por pagar de ahora en adelante, en lugar del 1%, por concepto de regalías, el 33%, además de adecuarse al pago del Impuesto sobre la renta y el cumplimiento de ciertas condiciones de comercialización.

Tras este proceso soberano, la mayoría de las empresas petroleras que se encontraban en la zona aceptaron mantener su participación minoritaria en los proyectos de explotación; a excepción de las petroleras estadounidenses Conoco Philips y Exxon Mobil, las cuales prefirieron llevar los casos a arbitraje internacional, específicamente ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a las Inversiones (Ciadi).
Aunque Conoco Philips estaría a punto de concretar un acuerdo amistoso con Venezuela, la Exxon Mobil tiene unas pretensiones económicas exorbitantes que hoy sirven para alimentar las ambiciones imperiales del Norte, de derrocar al Presidente Chávez y apoderarse de nuestro petróleo, así tengan que “ hacer aullar de dolor la economía …” tal como proclamaron, propusieron y lograron (el presidente Nixon, Henry Kissinger, el jefe de la CIA Richard Helms y el fiscal Michel el 15/09/1970), con la Chile del Mártir Presidente Salvador Allende, utilizando, en esa oportunidad a la multinacional ITT apoyada en esa época por los títeres y lacayos de siempre, que en connivencia con una serie de politicastros de la democracia cristiana y social demócratas disfrazados de pueblo junto con militares traidores, organizaciones patronales y gremiales, aupados por periódicos y canales de televisión de manera concertada, tal como lo hacen hoy en nuestro país, dieron al traste con un gobierno socialista libremente elegido por el pueblo Chileno y hoy pretenden hacerlo con la querida patria de Bolívar….nuestra Venezuela….por siempre.

A todos los apatridas, lacayos, tartufos y traidores les recuerdo la gran distancia en años y conciencia que nos separa de esos trágicos acontecimientos, que llenaron de sangre y dolor a millares de familias chilenas inocentes, así como también a muchos de los ideólogos y cómplices que se prestaron a la traición, creyendo que iban a ser respetados y tratados como héroes después del golpe de estado y que luego fueron rechazados, despreciados, humillados, expatriados y en no pocos casos asesinados por los gorilas de Pinochet…..

Carta desde el Sur

febrero 11, 2008 Deja un comentario
Carta desde el Sur
Marcelo Colussi

Hallada en el baño de un restaurante de baja calidad en un barrio popular de Rawalpindi, Pakistán. Escrita en perfecto francés. Autor anónimo.

Dirigida a quien quiera leerla

(pero especialmente a los ciudadanos del Norte)

No soy blanco.

Aclaro esto desde un principio para que se entienda bien quién escribe esto, y por qué lo escribe. No ser blanco significa que no pertenezco a ese 30 por ciento de privilegiados –si es que así se le puede llamar– que no se siente discriminado por el simple hecho de tener un determinado color de piel. No ser blanco, es decir: ser oriental, negro, indio, árabe, mestizo o todo tipo de combinación que se desee, es ya un estigma imposible de borrar. Los que sufrimos este estigma, los que padecemos esa pesada carga día a día, somos muchos, muchísimos. Somos, especialmente, los que vivimos en el Sur. Y representamos mucha gente, la enorme mayoría de la población del mundo.

Es muy impreciso decir “el Sur”, por supuesto. Pero da una idea bastante aproximada del problema en ciernes: ser del Sur es, en términos generales, no ser blanco y formar parte de ese 70 por ciento de población planetaria que vive en condiciones infrahumanas, que no sabe si al día siguiente va tener para comer, que no sabe cuándo va a desencadenarse la próxima guerra, ni por qué. Ser del Sur es formar parte del enorme grupo de los que no saben leer ni escribir –y que constituye nada más y nada menos que casi un 50 por ciento de la Humanidad–. Ser del Sur significa que en un 50 por ciento de los casos se sufre desnutrición. Sí, sí como lo están leyendo: ¡desnutrición! Desnutrición en un mundo que se permite gastar cantidades demenciales de dinero en armas, o en productos innecesarios, un mundo que produce el doble de la cantidad de alimentos necesarios para alimentar perfectamente a todos sus habitantes, pero que dadas las injusticias reinantes condena de hambre a una inmensa cantidad de seres humanos. Un mundo en el que un perrito de un hogar término medio del Norte come un promedio anual de carne roja superior a un habitante de nuestras tierras. Ser del Sur es no saber si mañana se podrá morir de hambre, picado por una víbora venenosa o por haber pisado una mina antipersonal de las que dejan los interminables conflictos que barren nuestros países. Ser del Sur es vivir resignado ante las catástrofes naturales que periódicamente nos golpean, produciendo devastación entre nosotros y sólo problemas manejables en el Norte –con lo que se evidencia que esas catástrofes no son precisamente tan “naturales”–; es vivir sabiendo que en cualquier momento se puede pasar a ser un refugiado por algún conflicto militar que estalle y en el que no tenemos ninguna participación pero que nos fuerza a salir huyendo despavoridos; es poder pasar a ser un ilegal despreciado si se intenta escapar de tanta miseria marchando al Norte, que nos recibe con indiferencia… y muros de contención electrificados, metralla y perros guardianes –si logramos sobrevivir al viaje para llegar allá, claro–. Ser del Sur es no ver la luz al final del túnel.

¿Entienden lo que estoy diciendo? Ser del Sur es estar prácticamente condenado a que comer sea un privilegio. No digamos ya otros “lujos” como leer y escribir. Y muchos menos tener acceso a la educación superior. Entre los nuestros, comer todos los días es ya una bendición. Nadie sueña con ingresar en ese selecto grupo del 2 por ciento de nuestra población que termina estudios universitarios. Y faltándonos las cosas básicas como comida o agua potable, o techo, o inmunizaciones a temprana edad contra enfermedades que en el Norte ya han sido derrotadas, mucho menos nos preocupa poder tener otros beneficios de la civilización como teléfono, automóvil, aire acondicionado o mil productos más que vemos a la distancia –y que, de todos modos, nos los ofrecen hasta el hartazgo diciéndonos que con todo eso se consigue la felicidad–. Utilizar internet en la tan cacareada “sociedad de la información” es un privilegio que ni se nos ocurre en el Sur, siendo que apenas un 1 por ciento de nosotros está en condiciones de hacerlo.

Ser del Sur es una maldición. Sí, sí… así como oyen, con todas sus letras: ¡una maldición! ¿Cómo entender, si no, que por el solo hecho de nacer, un ciudadano del Sur –bueno, un bebé, que no sé si ya lo podemos considerar ciudadano– ya está debiendo 5.000 dólares a los bancos del Norte? ¿Alguien puede explicar eso? Si la consigna del Banco Mundial –supuestamente una organización al servicio de toda la Humanidad– es: “Nuestro sueño: un mundo sin pobreza”, ¿cómo resulta posible que sea el encargado de cobrar puntualmente una deuda ficticia, infame, inmoral, contraída en condiciones denigrantes y que nos condena a la postración desde el momento mismo en que venimos al mundo? ¿A algún deudor del Sur le sirvieron de algo esos 5.000 dólares?

Podrán decir, quizá, que hablo con resentimiento. No es así. Hablo con mucha cólera, muchísima. ¡Y no lo oculto! Digo todo esto profundamente enojado, pero no con resentimiento. Sé que en el Norte también hay blancos pobres. Y muchos. Sé que no toda esa población nos desprecia y se aprovecha de nosotros. O, en todo caso, entiendo que si la conciencia generalizada allá es racista y la gran mayoría de la gente mira con desdén a quienes no usamos una tarjeta de crédito o saco y corbata, por lo que nos siguen tratando de “incivilizados”, ello tiene una historia. La explotación no se da sólo hacia los pobres y no-blancos del Sur. También en el Norte hay explotación, injusticias, exclusión; y si el ciudadano medio de estas sociedades opulentas lo único que considera y le importa de verdad es tener la refrigeradora llena de comida, el automóvil en la puerta de su casa y un aparato de televisión para distraerse (¿no es eso también una tremenda forma de pobreza humana?), entiendo que todo eso tiene una explicación. Si durante siglos se les dijo que “ellos” eran la avanzada del planeta –y gracias a nuestro trabajo, como esclavos en muchos casos, y a los recursos que nos robaron y siguen robando en cantidades monumentales, su calidad de vida ha sido superior a la nuestra este último tiempo– es totalmente comprensible que se terminen creyendo la historia de la “superioridad”. Pero insisto: no hablo desde un sentimiento. Lo que digo son puras verdades. Yo no odio a los blancos; en todo caso me rebelo contra la discriminación, contra la injusticia. Y los ciudadanos del Sur, lamentablemente, sabemos demasiado de esto porque lo sufrimos a diario.

También dentro del Sur mismo se dan injusticias, por supuesto. No debemos quedarnos con la idea que los blancos del Norte son “malos” por naturaleza y el Sur es un paraíso de “buenos salvajes” arruinados por la civilización de los blancos. Eso sería absolutamente injusto; y además: una estupidez. En nuestras tierras, desde que hay historia registrada, se sucedieron imperios, guerras, conquistas, sistemas esclavistas, sacrificios humanos, hambrunas provocadas, injusticias. Eso no es nuevo ni es invento del Norte. Pero ahora, en estos últimos siglos, dado la tecnología que en esa parte del mundo se logró desarrollar, las diferencias se hicieron tan odiosas, tan oprobiosas que no podemos menos de levantar la voz ante ello con toda la fuerza. Por ejemplo: los “desarrollados” del Norte disponen hoy de una cantidad de armamento nuclear tan grande que, de hacerse explotar en su totalidad, borraría toda forma de vida sobre la superficie de nuestro planeta produciendo una onda expansiva tan fenomenal que llegaría hasta la órbita de Plutón. Pero esta supuesta proeza técnica no impide que cada siete segundos muera de hambre alguien en el Sur. ¿Les parece que no es motivo suficiente para estar hondamente encolerizado?

También en el Sur, decía, hay injusticias. Y algunos de los nuestros, algunos negros, o “chinitos” como llaman en el Norte a cualquier oriental, o algunos indígenas…es decir: algunos de los no-blancos que viven en nuestras sufridas sociedades también son unos explotadores de sus mismos hermanos. Muchos de estos “primitivos ilustrados” han estudiado en el Norte y se sienten más norteños y blancos que un oriundo de allá. Pero no debemos olvidar que es el Norte el que concentra la mayor parte de la riqueza y del poder del mundo. Permítanme decirles que el patrimonio de las 358 personas cuyos activos sobrepasan los 1.000 millones de dólares –pequeño grupito que puede caber en un moderno avión Boeing 747– supera el ingreso anual combinado de países en los que vive el 45 por ciento de la población mundial, por supuesto, toda del Sur. ¿Hay derecho para eso? Ah, y obviamente ese grupito está integrado básicamente por blancos del Norte.

Como es tan grande esa dominación, esa imposición, como el Norte ha tomado tal supremacía sobre nosotros, sobre nuestros pueblos, sobre nuestras vidas, y también ¡sobre nuestras mentes!, por todo ello es que muchos en el Sur no vemos otra escapatoria a nuestra situación que imitar al Norte. Nos han hecho creer de tal modo que somos unos “bárbaros primitivos” que finalmente muchos de nosotros lo terminaron aceptando. ¡Y hasta se imita al amo del Norte sin pensar lo que eso significa! ¿Cuántos de nosotros no se tiñen el cabello de color rubio, por ejemplo? Aclaro que jamás he visto un blanco disfrazándose de negro, de indio, de oriental, ni tiñéndose el cabello de color castaño. Nosotros, a lo sumo, somos “exóticos”; si se toma algo de nuestras culturas es sólo en forma descontextualizada, fragmentaria. Con buena suerte, es un agregado circunstancial a la “civilización desarrollada”. ¿Pero cómo es posible llegar a ese grado de hipocresía? El discurso dominante del Norte se considera a sí mismo –y por otro lado, nos lo impone a la fuerza– como “el” discurso de la verdad. En todo: en lo económico, en lo político, en lo cultural. ¿Cómo la organización que se ocupa de la cultura a nivel planetario, la UNESCO, podría tener como símbolo genérico de identificación un templo del imperio griego que floreció en el Mediterráneo dos milenios y medio atrás sentando las bases de la modernidad europea si no fuera por un absoluto prejuicio blanco? ¿Esa es “la cultura”? Y una pagoda china, o un bohío africano, o una pirámide maya, ¿son cosas “incivilizadas” entonces? ¿Por qué y hasta cuándo vamos a seguir con el prejuicio que el Norte vale más que el Sur? En general, desde las sociedades dominantes, hay un desprecio por lo del Sur… ¡siendo que aquí florecieron las grandes culturas de la Humanidad! ¿Somos acaso unos “incivilizados” los que nos vestimos de otra manera que los del Norte, los que tenemos otras costumbres, los que profesamos otras religiones? El primer ser humano, estimado lector, fue negro, ¡no lo olvidemos nunca!

¿Con qué derecho –o con qué cuestionable arrogancia– pueden tratarnos de sub-desarrollados quienes nos diezmaron, quienes llevaron el planeta al borde de una catástrofe ambiental, quienes pusieron en marcha un modelo de vida que valora por sobre todas las cosas la propiedad privada y considera que la tierra, el agua, el aire que respiramos o las plantas y los animales de los que nos valemos pueden tener dueño? ¿Ese es el modelo de “civilización avanzada” que debemos seguir? La inconmensurable mayoría de población del Sur no consume locamente provocando daños a la naturaleza, pero es quien más sufre los efectos de esa catástrofe civilizatoria a través de la falta de agua, las hambrunas, los desastres naturales. Permítaseme este ejemplo: mucha población de las riberas de varios mares del Sur tendrá que abandonar sus actuales lugares de habitación en un par de décadas porque las aguas crecen sin detenerse producto del derretimiento de los polos; y ello debido a la contaminación ambiental enfermiza que se sufre, siendo que los damnificados prácticamente no han vertido un gramo de agentes contaminantes. ¿Quiénes son los primitivos, los atrasados y bárbaros?

Querido lector: ¿no ha llegado ya la hora de cambiar todo esto?

Un ciudadano del Sur

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