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Archivo para abril 6, 2008

Grandes dudas sobre misión francesa en Colombia

Grandes dudas sobre misión francesa en Colombia
Fausto Triana


París, 4 abr (PL) De buenas intenciones…, reza un conocido refrán popular que casi literalmente pudiera aplicarse a la misión humanitaria lanzada por Francia en Colombia para obtener la liberación de retenidos en manos de la guerrilla.

Casi literalmente, porque aunque cueste decirlo y resulte bastante lamentable, hay también detrás de toda la operación propuesta por el presidente francés, Nicolás Sarkozy, un interés mediático y un golpe de efecto ante la opinión pública.

Si hay un punto de coincidencia en todo el mundo es respecto a la necesidad de solucionar el conflicto interno colombiano y que pueda darse la puesta en libertad de los retenidos de las FARC y el intercambio humanitario con el gobierno de Alvaro Uribe.

Empero, parece evidente que predomina la falta de sinceridad absoluta y transparencia y como suele comentarse, no bastan las buenas intenciones de países europeos en la idea de convertirse en mediadores de un problema con raíces históricas.

Meses atrás, durante una visita oficial a Francia, Uribe presentó ante la prensa dos ideas bajo el supuesto de allanar los caminos de pacificación del conflicto. La primera de ellas, enviar a las selvas una misión médica para el auxilio de los rehenes.

La segunda, crear un dispositivo con la iglesia católica colombiana y la Cruz Roja Internacional listo para facilitar conversaciones con las FARC en una zona despoblada del territorio suramericano. Ninguna de las dos se antojaba realizable.

Una lógica simple señalaba que para progresar en un asunto que concierne a por lo menos dos partes, deben existir pronunciamientos de ambas. Las FARC jamás aceptaron esas iniciativas.

Ahora ocurre algo similar. El jefe de Estado colombiano consideró en días recientes liberar prisioneros de las FARC si los insurgentes entregaban de alguna forma a sus retenidos. Francia enseguida se declaró dispuesta a recibir a los rebeldes.

A partir de ese instante se desató una ola de rumores, incluidos detalles sobre el deterioro de la salud de la franco-colombiana Ingrid Betancourt. París instaló un avión con equipamiento médico en la Guayana Francesa, sin efecto alguno.

Grupos de solidaridad con Ingrid Betancourt aquí aumentaron sus acciones, un comunicado filmado en vídeo de Sarkozy dirigido a Manuel Marulanda, y por último, una delegación de funcionarios franceses, con el respaldo de España y Suiza, se trasladó a Colombia.

Espera contactar con la guerrilla en las selvas y lograr, si no la liberación de los prisioneros, al menos atención médica esmerada.

Desafortunadamente son pocas las probabilidades de éxito de la misión. Fuentes de las FARC citadas por la prensa en Colombia, ya calificaron la actitud de Sarkozy de “ingenua”, al tiempo que rechazaron cualquier perspectiva de canje en estos momentos.

Sencillamente si uno de los actores del conflicto no está de acuerdo, soñar con un paso de esa índole sirve únicamente para alimentar la voracidad mediática del sensacionalismo.

En cualquier caso, los deseos de la mayor parte de la comunidad internacional son que se logre una solución al tema y que en un futuro cercano Colombia alcance los objetivos de paz tan anhelados por su población.

lma/ft

Cumbre de Bucarest ratifica contradicciones entre Rusia y Occidente

Cumbre de Bucarest ratifica contradicciones entre Rusia y Occidente
Jorge Petinaud

Moscú, 5 abr (PL) Agudos antagonismos en las relaciones de Moscú y Occidente perduran hoy tras la participación del presidente Vladimir Putin en el Consejo Rusia-OTAN al más alto nivel esta semana en Bucarest.

Durante la visita de dos días, el estadista explicó infructuosamente las discrepancias entre el Kremlin y la alianza por el despliegue de elementos del sistema de defensa antimisiles (DAM) de Estados Unidos en Europa del Este.

Asimismo, se refirió a la amenaza para la seguridad nacional que representa la expansión hacia el este de la agrupación noratlántica y el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), aún no ratificado por los miembros del bloque.

El mal precedente creado por la independencia unilateral de Kosovo y la violación del Derecho Internacional que ese hecho significa ensombreció como trasfondo el diálogo entre las partes contendientes.

Los tirantes nexos entre Moscú y Bruselas los evidenció vísperas del encuentro el secretario general de la alianza, Jaap de Hoop Scheffer, al mencionar como “inútil retórica antioccidental” las críticas que pudiera contener el discurso de Putin en Bucarest.

La OTAN es un bloque militar, y como tal debe proceder con mesura, advirtió el líder ruso al intervenir en la reunión durante la jornada de clausura.

En sus palabras ante los gobernantes de las naciones miembros de la alianza noratlántica, el jefe del Kremlin reiteró que Moscú responderá con las “medidas pertinentes” a la aproximación hacia sus fronteras de las fuerzas de ese bloque.

Al valorar los cambios que se operaron en el país eurasiático en el sexenio transcurrido desde la anterior reunión del Consejo, el estadista resaltó que la Federación se convirtió en una contraparte fiable y estable.

Putin reconoció progresos hasta llegar a ser más maduras las relaciones entre Moscú y la OTAN, a pesar de las dificultades existentes, y recomendó no dramatizar sobre el tema.

Por su parte, el ex primer ministro y titular de Asuntos Exteriores de Rusia, Evgueni Primakov, sostuvo que no se deben forjar vanas ilusiones por los resultados de la Cumbre atlantista de Bucarest.

Georgia y Ucrania no fueron invitados a unirse al Plan de Acción para la Afiliación a la OTAN, pero Rusia tampoco puede sentirse vencedora, alertó el veterano politólogo.

Es obvio que se presta oído a la voz de Moscú, pero lo sucedido en Rumania no pone cruz y raya a la aspiración de Tiflis y Kiev de unirse a la alianza, agregó Primakov.

El presidente George W. Bush reiteró con claridad su apoyo a la admisión de Georgia y Ucrania en el tratado noratlántico, y de esa forma ha fortalecido mucho la posición estadounidense entre los círculos gobernantes de esos países, concluyó el ex primer ministro.

De otro lado, el politólogo Andranik Migranian recordó que la OTAN se amplía hacia focos donde se concentran abundantes recursos como la Federación Rusa y el espacio post soviético.

Se trata de una lucha geopolítica por el control de las riquezas del planeta, argumentó en un debate televisado.

Ante las cámaras del Primer Canal, Migranián explicó que Washington y sus socios de Bruselas hacen una selección de los futuros aliados sobre la base de la posición estratégica de algunos países.

En el caso de Ucrania, afirmó que interesa sobre todo su ubicación en el centro de Europa y sus fronteras en el flanco sur occidental de Rusia.

Sobre Georgia, el experto dijo que busca respaldo en la alianza noratlántica con el propósito de resolver los conflictos con las repúblicas rebeldes de Abajasia y Osetia del Sur.

El vice jefe de la bancada del mayoritario partido en la Duma estatal (cámara baja) Rusia Unida, Serguei Kokoshin, señaló que Moscú debe seguir la estrategia del fortalecimiento de las posiciones políticas, económicas y diplomáticas.

En adición, el experto en temas políticos Viacheslav Nikonov advirtió que la OTAN es la maquinaria militar más grande del mundo, por lo cual representa una seria amenaza global.

Recordó que ese bloque estuvo presente en la guerra y ocupación de Iraq, así como en el otro punto de conflicto, Afganistán.

Por lo mismo, el acercamiento de esta fuerza a las fronteras de la Federación representa una seria amenaza para Rusia, y tratándose de Ucrania y Georgia un peligro para la misma existencia del país eurasiático, concluyó Nikonov.

lac/jpm PL-47

PSUV: Posible instrumento para avanzar en la revolución… o para frenarla

PSUV: Posible instrumento para avanzar en la revolución… o para frenarla
Marcelo Colussi

mmcolussi@gmail.com

“El objetivo esencial de la revolución popular es la toma del poder, por medio de la destrucción del aparato burocrático-militar del estado y su reemplazo por el pueblo en armas, a fin de cambiar el régimen socio-económico existente”
Cuba, 1967

“De la casa al trabajo y del trabajo a la casa”
Juan Domingo Perón

¿Por qué encabezar este breve escrito con dos epígrafes tan opuestos en su contenido? Porque ello muestra la dinámica actual que vive el proceso político en Venezuela dentro del campo bolivariano: la posibilidad de caminar ciertamente hacia el socialismo, hacia un cambio real en las estructuras de base o, por el contrario, de edificar una propuesta que no pase del reformismo. De lo que suceda este año en el seno de la revolución y de su naciente partido –el PSUV– dependerá cuál de las dos opciones se imponga. Por supuesto, queda la opción de una reversión total de todo aquello que huela a popular a través de una intervención violenta de las fuerzas reaccionarias (léase: golpe de Estado, asesinato de Chávez, guerra regional desestabilizadora, invasión del imperio, no descartable ninguna de ellas); pero ante ese escenario, las fuerzas populares deberán cerrar filas más allá de diferencias internas.

La Revolución Bolivariana atraviesa en estos primeros meses del año 2008 su peor momento. No porque sea inminente su caída a partir del ataque de la derecha (nacional e internacional) –lo cual, por supuesto, sería trágico para el campo popular en Venezuela, y por extensión, para los sectores populares en todos los países latinoamericanos–. Rápidamente hay que decir que no es nada nuevo que esté en la mira de esa derecha, porque siempre lo ha estado. El momento más furioso de ese ataque tuvo lugar años atrás, en el 2002, cuando el golpe de Estado, el sabotaje petrolero y el paro patronal, todo lo cual –paradójicamente– sirvió no para quebrar el proceso popular sino, por el contrario, para fortalecerlo. Pero si ahora puede decirse que atraviesa un momento de particular “peligro”, es por las propias fuerzas que vienen de adentro: la revolución ha perdido energía, y eso, en un sentido, es peor que el ataque externo.

Decía Rosa Luxemburgo –no sin razón– que una revolución es como una locomotora cuesta arriba: mientras el motor siga funcionando, aunque sea con esfuerzo, avanza. Pero en el momento en que el motor se detiene, irremediablemente comienza a descender. Eso es lo que puede verse ahora en Venezuela: los motores de la revolución parecieran estarse quedado sin energía. Aún no se comenzó a descender la cuesta, pero eso podría empezar a suceder de no aplicarse urgentemente los correctivos. Y si bien ya pasaron varios meses del momento que marcó el punto de inflexión –la derrota en el referéndum por la reforma constitucional el pasado 2 de diciembre del 2007– no pareciera que el proceso realmente tienda a su reorientación, más allá de la declamación. El poder popular y la construcción socialista aún siguen siendo puntos de llegada al final del túnel, aunque sin que se sepa bien cuánto más habrá que seguir esperando para arribar.

Pero no hay que perder las esperanzas. Allí está el Partido Socialista Unido de Venezuela, el PSUV, como la posible garantía de reimpulso de la revolución. Ese es el desafío.

Ante todo esto no podemos menos que albergar esperanzas. Beneficio de la duda, se le llama con acierto. No perder las esperanzas… ¡y ponernos a trabajar en el seno mismo del PSUV! Eso es, en realidad, la única garantía de consolidación y profundización de todo lo desarrollado en estos primeros años de proceso revolucionario. Sin un partido político que exprese y vanguardice al movimiento popular en sentido amplio, no podrá haber nunca revolución.

“Toda la historia del movimiento de la clase obrera internacional muestra que el proletariado necesita un partido y una dirección revolucionarios para tomar el poder”, decía Lenin en el “¿Qué hacer?”, en 1902. La experiencia de los distintos procesos socialistas del pasado siglo lo confirma: es necesaria una vanguardia que marque el camino, que ayude a tomar ese poder político y que, confundida-entrelazada con el pueblo mismo, se ponga a construir la nueva sociedad. Y he ahí uno de los severos déficits con que se vino manejando la revolución bolivariana: fuera del liderazgo de Hugo Chávez, no hay dirección, no hay vanguardia revolucionaria. Lo cual es muy peligroso, insostenible incluso: ¿qué pasa si desaparece el líder: ya no hay socialismo? ¿Puede apoyarse un proceso de transformación revolucionaria de todo un colectivo social sólo en las espaldas de una persona? Definitivamente no. ¿De qué manera podría conducir eso hacia una sociedad socialista, con sujetos críticos y autocríticos, los “productores libres asociados” unidos en genuina democracia de base como se supone que debería ser la sociedad a la que aspiramos? Justamente si ese debilidad en la vanguardia es uno de los puntos débiles del proceso que se viene transitando en Venezuela, la conformación de un partido revolucionario de base que supere las estrechas maquinarias electorales plagadas de vicios capitalistas que ha habido hasta ahora en estos primeros años, es un paso adelante enorme.

De hecho, ese paso está dándose: el PSUV ya nació, y ahora también tiene principios y programa.

De todos modos, por la misma salud revolucionaria de lo que se está construyendo, cabe hacer algunas reflexiones, obviamente con el más profundo sentido autocrítico y propositivo. Reflexiones, se entiende, con ánimo revolucionario, para hacer que el proceso en marcha –retomando la metáfora de Rosa Luxemburgo– pueda seguir remontando la cuesta.

Nació el PSUV, y eso es una buena noticia. Ahora hay que hacerlo crecer, cuidarlo, alimentarlo, velar porque realmente sea el partido revolucionario de los sectores populares de Venezuela, los siempre postergados, los excluídos, aquellos que necesitan una transformación en sus condiciones de vida, aquellos que nunca recibieron los beneficios de la renta petrolera.

Según el aspirante a militante Augusto Hernández, el “PSUV nace como producto de una ficción. La ficción consiste en pensar que de verdad cinco millones 700 mil revolucionarios se inscribieron en el PSUV, durante la convocatoria para ese proceso en 2007. Considero que en ese momento ahí se metieron todos los empleados públicos que querían cuidar sus “cambures” o puestos. Asimismo, todos los contratistas del gobierno que querían conservar los contratos, y también (…) infiltrados o quinta columna”. Esto puede ser cierto, pero no invalida que la criatura exista. Y más aún: abre la posibilidad de encauzar todo ese potencial vigente en las bases –quizá difuso y contradictorio todavía– hacia un objetivo francamente socialista. Nunca en la historia política de Venezuela se había asistido a un grado tal de movilización partidaria, de intención de participar, de interés por las cuestiones sociales como se da ahora con este nuevo partido. Eso, en sí mismo, además de novedoso, sin dudas abre enormes posibilidades.

El partido nació, y recientemente acaba de dotarse de una plataforma coherente, sólida, consensuada por sus bases. Luego de seis maratónicas sesiones con la participación de 1.681 delegados, el Congreso Fundacional aprobó una Declaración de principios y un Programa. De hecho el PSUV se declara anticapitalista, antiimperialista, socialista, bolivariano, comprometido con los intereses de la clase trabajadora y del pueblo, humanista, internacionalista, patriótico, crítico y autocrítico, en ejercicio de dirección colectiva, con democracia interna y como vanguardia política del proceso revolucionario. Ninguna fuerza política con la que hasta ahora vino manejándose el proceso bolivariano –meros aparatos electorales desideologizados– había ido tan a la izquierda como las caracterizaciones que salieron del recién pasado Congreso. Eso también es una buena noticia. Por lo pronto Hugo Chávez, en su calidad de presidente del partido y de la república, tomó el compromiso público de adecuar todas las políticas que impulsa su gobierno a esos principios fundacionales. También la militancia de base, a través de la participación protagónica (es decir: el efectivo poder popular, de momento más declamado que real) debe asegurar esa sintonía entre acción de gobierno y principios programáticos del partido. Ahí podría decirse que comienza el verdadero camino hacia una construcción socialista, dándole forma concreta a las declaraciones del presidente –que muchas veces no pasan de tales– respecto al siempre prometido “socialismo del siglo XXI”, del cual, hasta ahora, es difícil decir por dónde va.

Y más aún: con los principios que van delineándose en el nacimiento del PSUV, se estaría en condiciones de poder transitar hacia el socialismo con mucho mayor vigor que lo que posibilitaba la fallida reforma constitucional, que en términos estrictos era una perspectiva socialista, pero no más, no sin cierta dosis de confusión conceptual incluso.

También es una buena noticia que el partido cuente ya con una dirección provisoria. Hubo un ejercicio democrático por parte de las bases, a través de sus delegados en el Congreso, donde se eligieron los miembros de esa dirección. Elección, hay que decirlo, que no estuvo libre de irregularidades. O, al menos, de procedimientos que no crean confianza, que no responden a una genuina ética revolucionaria. De hecho, un considerable sector de militancia (de alrededor de un tercio de los delegados) se mostró muy disgustado con ese proceder, lo que llevó a que se planteara la revisión de la mecánica utilizada, pedido que no fue aceptado. En un comunicado emitido por estos sectores descontentos pudo leerse que “la confianza fue vulnerada al momento que se nos presenta una lista ordenada alfabéticamente, y no se nos informa la cantidad de veces que uno de estos camaradas fue postulado, por lo tanto no sabemos los resultados reales de este proceso, en el cual no hubo una comisión electoral, no hubo testigos que velaran por el conteo de los votos escrutados; es decir, se nos obliga a confiar en el grupo de personas que mantuvo en su poder las urnas electorales, sobre la premisa de que las papeletas escrutadas sólo iban a ser revisadas por una sola persona, y ante cualquier duda se nos dice: ‘lo que diga Chávez’”. No obstante haber sido desoído este pedido, los personajes menos queridos por la población, identificados como burócratas, revolucionarios disfrazados, ligados a lo que viene llamándose la “derecha endógena” –los nuevos ricos, la “boliburguesía” crecida a la sombra del Estado bolivariano– no quedaron en la dirección. Lo cual también es una buena noticia.

No hay dudas que en ningún partido de la derecha se da la participación que puede constatarse en el PSUV. Pero aún no se respira en su seno un verdadero y genuino espíritu socialista tal como la situación lo requiere. Por lo pronto no hay en la dirección provisional representantes directos de los trabajadores (asalariados en sentido amplio, obreros y campesinos). He ahí un déficit que deberá ser corregido. Por lo pronto, en el seno del partido hay líneas políticas, representantes de otras tantas posturas ideológicas. Quizá un tanto esquemáticamente pude decirse que existe una derecha más conservadora, ligada básicamente al aparato de gobierno, junto a sectores más a la izquierda, expresión de los movimientos populares y sociales, que son los sectores críticos de esas posiciones conservadoras y burocráticas del bolivarianismo “light”. Dicho en otros términos, tal como existe hoy día, en el PSUV se repite la lucha de clases que está presente en toda la sociedad. En todo caso, no están allí –de esto no caben dudas– los grupos oligárquicos tradicionales, la derecha directamente ligada al imperialismo estadounidense, la derecha golpista que sigue buscando cortar de raíz el proceso popular en marcha. Está expresada la “burguesía nacional” tanto como los sectores populares y oprimidos. La pregunta es cómo y hasta dónde será posible ese equilibrio. ¿Puede un partido revolucionario, realmente socialista, mantener juntos a explotadores y explotados? Ello, en muy buena medida, se debe al equilibrio –siempre inestable, en movimiento– que confiere el innegable liderazgo de Hugo Chávez. Pero justamente eso ratifica una vez más la insostenibilidad de cambio real en un colectivo social apoyándose en la figura de una sola persona, por más genial, talentosa y carismática que sea. ¿Y si el líder se muera hoy de un paro cardíaco, o porque se cae el avión en que viaja: se terminan las aspiraciones socialistas?

Este año, decíamos, y este momento en particular luego de la derrota del pasado diciembre, evidencia el momento de mayor peligro de la revolución. Además del continuo y siempre renovado ataque de la derecha tradicional y de Washington –allí se inscribe la reciente provocación militar con el montaje diplomático de algunas semanas atrás, por ahora resuelto pacíficamente, pero que no ha desaparecido como posibilidad desestabilizadora–, el 2008 presenta un difícil año electoral. Ahora, como nunca en sus años previos, la revolución se juega mucho en las futuras elecciones: no es una “fiesta” más, como fueron muchas de las contiendas anteriores. Para las elecciones de alcalde y gobernador de noviembre el panorama se muestra mucho más complejo y preocupante. Se está en un período de aquietamiento de la movilización popular, se ha perdido (habrá que ver en detalle por qué, buscando los correctivos) mucho del calor de calle de tiempos pasados. El motor de la locomotora de nuestra metáfora se está parando, y todavía estamos cuesta arriba. Pero justamente del calor militante de la base, de la organización popular y la participación activa de todos los batallones surge la garantía de una aún posible nueva repotenciación de la revolución –lo cual traería una nueva efervescencia social, como la que se vivió en los momentos más duros del ataque de la derecha durante el golpe de Estado o los intentos de desestabilización, como la que sirvió para poner en marcha las misiones, la que hizo abrir sueños de cambio y colocó a Venezuela en la mira de todo el mundo–.

El presidente Chávez lo ha dicho en más de una oportunidad: “Vamos a inyectarle fuerza, pasión, amor, conciencia a los batallones socialistas, que es la unidad básica del PSUV. Hay que darle más vida, presencia a los batallones en todo el país y para ello es fundamental la labor de los voceros”. Pero más allá de lo declarado mediáticamente, ¿es el proyecto real de la dirigencia del partido este nuevo reimpulso? Es válido preguntarse esto porque lo que ofrece el panorama político desde diciembre hacia aquí es, en todo caso, desmovilización, menos participación popular y no más, menos revolución socialista y no más, menos fervor popular y no más. En ánimos de ser autocrítico ¡y constructivo! –no “agente desestabilizador de la ultraizquierda utilizado por la CIA” como por allí se ha dicho ante intentos de abrir estos debates–, debemos entender y procesar correctamente mucho de lo sucedido estos meses: ¿cómo ayuda a la revolución, a que no se apague el motor de la locomotora, una ley de amnistía de los golpistas, la liberación de precios de productos básicos, el desconocer denuncias de corrupción que llegan por ahí, la represión a trabajadores en huelga como sucedió en la acería SIDOR de Puerto Ordaz, la relativa/precaria transparencia en la elección de dirigentes provisionales en el congreso fundacional del PSUV, el chiste sobre una presunta misión “disciplina” que se aplicaría a quienes abran críticas en el campo revolucionario?

Ahora viene una prueba de fuego: se trata de elegir los candidatos para las elecciones de alcaldías y gobernaciones en noviembre. El mismo presidente Chávez solicitó que nadie se autopostule de momento, que sean las bases en elecciones democráticas las que elijan a los candidatos. Si ello no pasara con absoluta transparencia (hasta ahora en el seno del movimiento bolivariano eso no funcionó así y el dedo omnímodo de Chávez lo decidió todo) estaríamos ante una catástrofe, porque nuevas intrigas cupulares desmovilizarían más aún a las bases, que son las que finalmente cuentan para el triunfo en las elecciones. Retroceder en las próximas elecciones podría significar, lisa y llanamente, el comienzo del fin de la revolución. Si de hecho la derecha se sintió triunfal luego de su pírrica victoria en el pasado referéndum, que obtenga unos cuantos bastiones en la futura justa electoral la catapultaría muchísimo más, confiriéndole más espacio político. Los escenarios futuros, en tal caso, podrían ser muy peligrosos para el proceso bolivariano, pues hasta se podría pedir un nuevo referéndum revocatorio para el presidente; y ante la desmovilización creciente de la población chavista, no estaría asegurada su victoria. Todo lo cual muestra, en definitiva, una fragilidad estructural que debe ser encarada con mucha seriedad: ¿es posible construir el socialismo en los marcos de la estrecha democracia representativa burguesa? ¿Cómo pude el socialismo depender de la permanencia de un presidente en el poder formal en el Ejecutivo? ¿Eso es socialismo? ¿Dónde queda entonces el poder popular y la construcción de una sociedad de iguales, sin explotadores y explotados? Como dice el analista político Alejandro Teitelbaum: “Venezuela está en una situación privilegiada para emprender cambios económico-sociales sustanciales, con su gigantesca riqueza petrolera y con una coyuntura internacional que le es favorable en varios aspectos, incluido el debilitamiento estratégico de los Estados Unidos. Pero parece faltar en la dirigencia la voluntad política para realizar esos cambios y falta también un requisito indispensable para llevarlos a buen término: una auténtica participación popular en las decisiones y en el control de la gestión del Estado”.

Por eso decíamos que hoy por hoy la revolución se mueve en aguas turbulentas, en un campo minado: si no se encienden a máxima potencia los motores de la locomotora (el primer epígrafe citado, el de la Cuba revolucionaria, el poder popular puesto en acto), se corre el riesgo de haber hecho nacer un partido cupular, no muy distinto a los que manejaron la Venezuela Saudita de décadas pasadas, corruptos y antipopulares, donde la figura de un revolucionario como Chávez podría tristemente verse confinada a llamados apaciguadores como el del segundo epígrafe. Y ahí radica el peligro: el partido naciente, en vez de ser el fermento revolucionario que moviliza a la población en pos de un mundo nuevo y de transformaciones sustantivas, al repetir gastados esquemas populistas y clientelares, podría ser lo que acabe por desmotivar a la población. En tal caso, no serían pretendidos “sectores de ultraizquierda haciéndole el juego a la derecha” los causantes de la derrota del proceso revolucionario, sino la misma derechización populista que podría sufrir el partido con su llamado a un imposible entendimiento de clases.

De la movilización popular depende el camino a seguir. Ahora, luego del Congreso Fundacional y ante la inminencia de las nuevas elecciones de noviembre “comienza otra etapa, donde será decisivo que los batallones se reanimen, participen y ganen protagonismo”, expresó el delegado del partido y co-fundador de la página electrónica Aporrea, Gonzalo Gómez, “una necesidad impostergable para un desarrollo socialista y democrático (o antiburocrático) del PSUV, porque de ello depende, en gran medida, el destino de la revolución”. O la locomotora sigue subiendo venciendo la ley de gravedad con su motor a máxima potencia… o se viene para abajo.

FARC advierten que EEUU sigue buscando asesinato de Chávez

FARC advierten que EEUU sigue buscando asesinato de Chávez

Selvas de Colombia, 04 de abril de 2008 / El llamado canciller de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Granda, y el comandante guerrillero Jesús Santrich, denunciaron que el imperialismo estadounidense tarde o temprano buscará asesinar al presidente venezolano, Hugo Chávez, ante la imposibilidad de derribarlo por medio de falsas acusaciones y planes desestabilizadores.

Los líderes guerrilleros enfatizaron que el imperio de Estados Unidos intentará, a toda costa, derribar al Gobierno del presidente venezolano con acusaciones como que “se violan los derechos humanos, que es plataforma de envío de drogas narcóticas, que es país que apoya el terrorismo internacional”.

“Su revolución tratarán de minarla inoculando la corrupción, la impunidad, el crimen, penetrando el paramilitarismo, la especulación económica, el desabastecimiento alimentario y de otros productos, poniendo a fondo la guerra mediática de cuarta generación, etc. etc”, destaca el documento.

“Hasta que tarde que temprano vendrá la agresión directa si no ha sido posible derribar a su gobierno revolucionario, incluso mediante el magnicidio”, alerta el texto titulado “Por Raúl Reyes, por nuestros muertos, ni un minuto de silencio”, en el que hacen un nuevo homenaje al portavoz de las FARC, asesinado el pasado primero de marzo durante el ataque colombiano en suelo ecuatoriano que desató una crisis regional.

“Así son las cosas; -enfatizan- y esta agresión no depende de que se tengan o no afinidades políticas con las FARC. Este es un plan que trae su despliegue con el desenvolvimiento mismo del Plan Colombia y del Plan Patriota con el propósito de destruir el para ellos inconveniente sueño de unidad bolivariana; el proyecto del Libertador en general”.

“El computador de las mentiras”:

Granda y Santrich aseguraron que un claro ejemplo de ello es el computador que el gobierno del presidente Álvaro Uribe dice haber hallado en el campamento donde murió Raúl Reyes, del que supuestamente han salido informaciones de nexos de las FARC con Venezuela y Ecuador.

“Ya es más evidente su estrategia perversa cuando ha sacado de su sombrero de mago sombrío de la muerte, la novela siniestra del computador de las mentiras, supuestamente encontrado en el devastado escenario donde fuera acribillado Reyes, sus guerrilleros y personas que visitaban el lugar”, dice en alusión a los civiles que murieron en el ataque colombiano, en el que perecieron cuatro estudiantes mexicanos y un cerrajero ecuatoriano.

“En principio los agresores se excusaron con el Presidente Correa que aún, porque no tenía noticia clara de los sucesos, no levantaba su voz por la violación territorial; pero cuando con entereza y decoro su palabra exteriorizó la indignación y la condena a la violación de la soberanía ecuatoriano por las tropas fascistas de Uribe Vélez, del fulano computador sale la prueba documental sobre la supuesta alianza Ecuador-guerrilla”, fustiga el documento.

“Igual o peor ocurre, cuando el Presidente venezolano Hugo Chávez con decoro cuestiona la agresión a Ecuador y toma medidas preventivas respecto al guerrerismo del régimen colombiano contra Venezuela, entonces del mágico computador surge el asunto escabroso e inverosímil de la alianza guerrilla-Venezuela para derrocar Uribe, e irrumpen de inmediato las amenazas y el discurso intimidatorio de Estados Unidos en boca del halcón George Bush”, añade.

“Es evidente que todo estaba premeditado por Washington y su perro de presa Uribe para generar la crisis e inculpar a todo aquel que levante la palabra contra él en oposición al guerrerismo del lacayo gobierno granadino”, dice la nota en la que se asegura que estas acusaciones buscan “amedrentar con chantajes a los gobiernos del mundo para que opten por no contribuir en las soluciones al problema del conflicto colombiano”.

“No nos sorprenda que inicien causa por colaboración con el terrorismo contra Venezuela, Ecuador, Nicaragua y todo el que asome la cabeza para buscar una salida pacífica al conflicto colombiano”, concluyen Granda y Santrich.

Ora/VTV/TeleSUR/ABP

Elijamos a los verdaderos socialistas revolucionarios a la dirección del PSUV

Elijamos a los verdaderos socialistas revolucionarios a la dirección del PSUV
William Mantilla

“El Camino es duro, pero es el Camino”
Argimiro Gabaldón

Una nueva jornada se inicia para la organización del PSUV, la elección de los cuadros que van a cumplir las tareas políticas en la región capital y en donde los electos para cumplir esta función, deben reunir ciertos requisitos que avalen su verdadero compromiso con el Socialismo, el Pueblo y su comandante.

No se trata de elegir tendencias, o si estamos con fulano o con mengano, o si trabajo en una u otra institución; de lo que se trata, es que los nuevos miembros a conformar los equipos regionales deben ser realmente revolucionarios probados en los principios de la solidaridad, la ética, que luche realmente por la unidad y no por la desunión. El revolucionario es de por si un hombre o una mujer humilde, que critica para corregir, no para destruir. Que no habla mal del pueblo y sus compañeros. Que no coloca los intereses del colectivo por encima de sus ambiciones personales, defiende la verdad, no miente descaradamente. El revolucionario es de por si, un ser excepcionalmente humano que practica lo dicho por el Che “que a riesgo de parecer ridículo, todo revolucionario está inspirado por grandes sentimientos de amor”. Lucha por el hombre y la mujer nueva, que a pesar de las necesidades no vendemos nuestra conciencia, que no pensamos individualmente en resolver nuestras necesidades, que el dolor y las angustias son las angustias de todos. Esas son las virtudes de los revolucionarios y revolucionarias que necesitamos en el partido socialista; militantes preocupados por el estudio de la situación nacional, regional, local e internacional. Militantes dispuestos al sacrificio supremo al momento de defender la soberanía y los intereses del pueblo.

El Partido Socialista Unido de Venezuela, lo ha dicho nuestro Comandante, debe estar conformado por los mejores hombres y mujeres del pueblo, los más formados políticamente en los valores socialistas, los más capaces, los que no se someten a un bozal de arepa; los que asumen la crítica y la autocrítica como método revolucionario para resolver las desavenencias entre el pueblo y que busca resolver las contradicciones que surjan dentro del mismo. Es el compromiso de abrazar el programa de los explotados y oprimidos de toda la vida. Es la lucha contra el imperio más poderoso y criminal que haya existido en el planeta tierra, luchando contra las viejas costumbres y las nuevas teorías de la “supuesta felicidad” que nos venden en los medios de comunicación social.

Los militantes de los batallones socialistas son la sangre que alimenta nuestra organización; hoy le corresponde participar en la elección de los hombres y mujeres que estarán en los equipos regionales de trabajo, es por ello que se hace necesario hacer un llamado a todos los camaradas que van a ejercer su derecho a elegir, ser elegido o elegida, a meditar, a pensar muy bien por la decisión que se valla a tomar, considerando de que no se trata de cumplir un requisito, o a cumplir con la asistencia por que si no lo botan de su trabajo. Es la conciencia que cumplimos en participar en la elección de nuestros representantes regionales para profundizar la revolución socialista; no es elegir por elegir, es llevar a los verdaderos revolucionarios, a los mejores hombres y mujeres que sean garantías de que los sueños y esperanzas de nuestro pueblo sea expresada por los camaradas electos.

Los revolucionarios y revolucionarias de ayer y hoy tenemos un gran compromiso para la construcción de un Partido Socialista; para los que militamos toda la vida en el movimiento popular y que formamos parte de esta organización, consideramos necesario hacer un llamado a todos los militantes de los Batallones socialistas, ha participar activamente en la elección de las compañeras y compañeros eligiendo a los mejores hombres y mujeres; votando sin presiones, chantajes o demagogias y que solo sea la conciencia la que determine la necesidad de tener un partido con verdaderos revolucionarios socialistas, antiimperialistas y anticapitalistas.

Necesitamos una dirección compuesta por trabajadores y trabajadoras, estudiantes, profesionales, campesinos, amas de casa, jóvenes, organizaciones populares, en fin un partido que recoja en su seno a todas las expresiones del pueblo, pero sobre todo, que represente los intereses de las clases explotadas y oprimidas, que luche contra la explotación del hombre por el hombre, que enrumbe la revolución venezolana a una sociedad de iguales, es decir la sociedad socialista.

Elijamos una Dirección Regional con hombres y mujeres socialistas de verdad

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

Patria Socialismo o Muerte

VENCEREMOS

cpccaracas@hotmail.com

Cristianos socialistas

Cristianos socialistas
Bruno Renaud .

¿ Qué significa ser socialista en América latina? Dejemos de lado las referencias precisas a la filosofía o la historia política. Ser socialista es buscar “justicia, solidaridad, igualdad”. Estas fueron las propias palabras del papa Pablo VI, en los años 70. Sin embargo, ¡cuánto cuesta ser de tendencia socialista en la Iglesia, y muy especialmente en la Iglesia de hoy! Hasta los socialistas más insospechablemente cristianos encuentran un muro de seda, típicamente eclesiástico, para significarles la profunda hostilidad de la institución eclesial.

Los años 60 y 70 del siglo pasado parecían más propicios a esta opción de marcada fidelidad al Evangelio de Jesucristo. El giro hacia la “derecha” que ha dado la sociedad globalizada a partir de comienzos de los años 80 se debe a dos factores principales, que han actuado en connivencia: el primero fue el triunfo político (que no social ni económico) del proyecto capitalista y su filosofía de la vida, los cuales encontraron en el presidente norteamericano Ronald Reagan, más que un teórico, un excelente jinete o comunicador social. El segundo fue la llegada al poder pontifical del papa Juan Pablo II, cuyo carisma excepcional facilitó la aceptación de las tesis más conservadoras, aun a nivel social, en el seno de la Iglesia y de toda la sociedad.

“He llegado hoy y aquí a convencerme de que la fe y mi búsqueda de la justicia encuentran en la opción socialista un modelo más acorde con estas aspiraciones que en los otros modelos que conozco. Tomar pretexto de (los errores del socialismo real) para justificar nuestro pacto con los opresores en la sociedad capitalista, en Venezuela y en América Latina, es convertir la religión en alcahueta de los opresores”.

“La mayoría pobre de América Latina es profundamente cristiana”; optar por ella, “esto es socialismo”. Y es también Evangelio.

Tomo estas palabras del folleto Cristianismo y socialismo, del padre Luis Ugalde, actual rector de la Ucab, editado por el Centro Gumilla hace unos 30 años. Por motivos que desconozco, el padre Ugalde ya no defiende las mismas ideas, pero su escrito no ha perdido actualidad, frente a un mundo capitalista cada vez más salvaje e inhumano.

Sacerdote de Petare

NO PERDAMOS ESTA OPORTUNIDAD

NO PERDAMOS ESTA OPORTUNIDAD
Enrique M. Martínez


Los 21 días de paro empresario agropecuario han dejado numerosos matices para el aprendizaje. Uno, muy importante, que no es justamente el que más se destaca, es que hay una cadena de valor, que vincula con fuerza desde el propietario de tierra hasta los consumidores de alimentos, que por supuesto somos todos.

Si pagamos 8 pesos el kilo de un pollo, desde allí esos billetes se dividen en muchos pedazos y van a parar al comerciante minorista; el distribuidor de los pollos faenados; quien los faena; quien los produce; quien suministra los alimentos; el dueño de la tierra; el eventual arrendatario; el contratista que cultiva el maíz, la soja y otros componentes que van luego a parar al alimento balanceado. Si ese pollo tiene la opción de ser exportado en lugar de consumido en el país, entra además en la cadena el exportador, con sus propios intereses. Finalmente, está el Estado, responsable de aplicar impuestos a los eslabones de la cadena, para atender con esos ingresos todo aquello que hace el interés general y que no se puede autofinanciar como una empresa que opera en el mercado.

La forma en que se distribuyen aquellos 8 pesos entre todos los segmentos depende de dos cosas, centralmente:

Del poder económico que cada uno tenga para extraerle renta a los demás.

De que ese poder se ejerza sin hacer desaparecer alguno de los eslabones imprescindibles, porque en este último supuesto toda la cadena pierde sentido.

Así funciona la cadena del pollo o de los automóviles o del negocio del fútbol, cada una con sus características propias.

Desde el campo argentino – o desde el Estado con relación al campo – el tema nunca se ha visto así. Durante años y años me sorprendió recibir los cálculos de rentabilidad de granos preparados por la Sociedad Rural que tomaban como precio el valor de exportación, le descontaban un 30% como “gastos de comercialización” y de allí llegaban al precio en la tranquera del campo. Ese era el referente de ganancia o pérdida para el productor. Solo algunos conflictos, como los de los tamberos frente a la industria lechera o entre los vendedores de cueros crudos y la industria curtidora, obligaban a pensar que había algo más allá de la tranquera.

En los últimos 20 años, sin embargo, muchas cosas – demasiadas – han cambiado como para que se pueda seguir pensando de esa manera.

Como mínimo, habría que tener en cuenta lo siguiente:

- La utilización del maíz en la alimentación de pollos, vacunos de carne y ganado lechero ha aumentado tanto en el país que más de la mitad del maíz se usa en el mercado interno, a diferencia de las cifras históricas, que no superaban el 25% hace dos décadas. El costo del pollo está ligado al precio del maíz y también de la soja.

- La exportación de harina de trigo, en lugar de trigo sin procesar, ya va tomando dimensión, despegando de los irrelevantes valores históricos.

- Solo el 25% del grano de soja se exporta como tal. El resto, si bien se exporta casi todo, es en forma de aceite y de harina de soja, luego de un proceso industrial. Ahora aparece también el biodiesel en esta cadena.

- Los productos lácteos se han diversificado enormemente en el mercado interno. Ya están muy lejos de la leche en botella, la manteca y algún queso semiduro. Esto significa ecuaciones industriales de negocio mucho más complejas, pero también rentables que antaño.

- Aparecieron los hipermercados, con alto poder de compra y con efectos concentradores muy fuertes, ya que las pequeñas industrias alimenticias solo acceden a las góndolas por excepción.

- Los precios internacionales, en alza sostenida, con clara tendencia a mantenerse así y un tipo de cambio alto construyen una ecuación de expectativas importantes de rentabilidad para quien trabaje el campo.

- La tecnología de la siembra directa permite sembrar grandes extensiones con menos equipo, a la vez que incorpora el uso de herbicidas y fertilizantes en proporciones mucho más altas que las históricas.

- Los herbicidas, fertilizantes y las semillas aptas para la siembra directa son producidas de manera monopólica u oligopólica, asegurando así alta rentabilidad a quienes las proveen.

- Apoyado en los altos precios y en la facilidad de trabajo que surge de la siembra directa, el capital financiero ha irrumpido como arrendatario en efectivo – reemplazando los arriendos a porcentaje – de superficies que hoy llegan a varios millones de hectáreas.

- Finalmente, ante la aparición de lo que puede considerarse una renta extraordinaria en la producción primaria, el Estado ha institucionalizado una política de retenciones a la exportación.

En este marco, ya nadie puede quedarse encerrado en el campo. Ni siquiera puede considerar que su bonanza o sus males dependan de uno solo de los miembros de la cadena de valor, como podría pensarse al agrupar posiciones para la confrontación con la política oficial de retenciones.

Reitero lo señalado más arriba: LA DISTRIBUCIÓN DE LA RENTA AL INTERIOR DE UNA CADENA DE VALOR DEPENDE DEL PODER RELATIVO DE LOS ESLABONES QUE LA COMPONEN.

Si el Estado anulara por completo la política de retenciones y cualquier alternativa de regulación de precios, los precios al consumidor subirían. Eso parece estar fuera de toda duda. Pero el punto crítico ni siquiera es ese, con toda la importancia que tiene. El punto es: ¿Quién se quedaría con la diferencia?

Lo más probable es que sean los hipermercados primero y los industriales después, en la cadena de la leche o del pollo o de la hacienda.

Los exportadores, los acopiadores de granos, los propietarios de la tierra que la explotan o la dan en arriendo, los fondos de siembra, los proveedores de insumos, aumentarían enormemente sus ganancias. El saldo, necesariamente marginal, quedaría para los chacareros pequeños, aquellos que hoy complementan la siembra en pequeñas superficies con el arriendo a vecinos. Es muy factible que ese saldo lo obtuvieran esencialmente como empleados de los fondos de siembra a los efectos de realizar las labranzas, más que como productores independientes. Esto no es una teoría conspirativa. Es simplemente fruto de la experiencia de cualquier otro ámbito donde alguien domina la cadena de valor y de la evolución de la misma durante los últimos diez años.

Parece central advertir que, a la inversa, fijar retenciones tiene el mismo efecto que tendría una caída abrupta del precio internacional de los granos. Reduce la renta global de la cadena. ¿Quién absorbería la “pérdida de ganancias”? No hace falta mucho desarrollo para demostrar que serían los chacareros mas pequeños, especialmente los que complementan su ingreso con el trabajo de tierra arrendada, además de la propia.

En palabras simples: ES NECESARIO FORTALECER A LOS ESLABONES MÁS PEQUEÑOS DE LA CADENA.

Para ello, mirado desde esos eslabones débiles, puede servir algo conseguir una compensación de las retenciones. Pero lo único que sirve definitivamente es la reducción del poder relativo de los eslabones que hoy controlan las distintas cadenas.

- A los fondos de inversión hay que colocarlos en un escenario con arrendamientos a más largo plazo y con rotaciones obligadas, lo cual desalentará su tan poco responsable participación actual.

- Al arriendo de tierra en efectivo hay que contraponerle un esquema impositivo que favorezca el arrendamiento a porcentaje. En este último esquema el poder del capital financiero se reduciría significativamente.

- Al trabajo sin raíces en el territorio se lo puede acotar beneficiando impositivamente a quien trabaje la tierra hasta cierta distancia (100 km.) de su domicilio efectivo.

- A la concentración láctea o avícola se la debería confrontar con la diseminación en todo el territorio argentino, especialmente en las zonas periféricas, de la tecnología para procesar leche o aves o vacunos en pequeña escala y con las mejores prácticas de manufactura. En ningún caso hay razones técnicas para que se profundice la concentración, salvo por el poder económico.

- A la discriminación de los hipermercados, cada autoridad local la puede contrarrestar con espacios de venta de productos del territorio, de calidad adecuada, que destaquen el orgullo por lo propio, característica que se encuentra en cada una de las manifestaciones de protesta de los últimos 20 días.

- En la búsqueda de fortalecer a los más débiles corresponde agregar la obligación inexorable de todos los miembros de la cadena de trabajar con todo el personal en blanco. El trabajador rural es el eslabón más débil entre los débiles.

Se podría seguir largamente. Bastaría con aferrarse con fuerza a dos conceptos:

- MIRAR TODA LA CADENA DE VALOR.

- FORTALECER A LOS MÁS DÉBILES.

En el paquete seguramente estarán las retenciones y otras asignaturas pendientes del Estado. Pero también estará un método cierto para encontrar soluciones permanentes.

*Enrique M. Martínez
Presidente del INTI
presidencia@inti.gov.ar

La modernización de Cuba bajo el Comandante Raúl Castro, y la preservación del socialismo

La modernización de Cuba bajo el Comandante Raúl Castro, y la preservación del socialismo
Por: Heinz Dieterich


1. Las tres esferas de reformación

Las reformas que el Comandante Raúl Castro ha comenzado a implementar llevan la característica impronta de su personalidad: pragmático, enérgico y consecuente. Su contenido se resume en tres grandes programas: a) ampliar los derechos civiles de los ciudadanos, tal como se manifiesta en el levantamiento de la “prohibición hotelera” para los ciudadanos cubanos; b) romper el estancamiento económico causado por relaciones de producción disfuncionales; c) mantener intacto el aparato de control político del sistema, tratando, al mismo tiempo, de reactivar una esfera política atrofiada y una cultura política urgida de evolución.

2. La crisis endógena: relaciones de producción y participación ciudadana

Los enormes problemas que tienen que resolverse en poco tiempo en Cuba, resultan de tres factores: 1. la caída de la Unión Soviética y del socialismo histórico europeo; 2. la criminal agresión gringa y, 3. el agotamiento estructural del modelo del socialismo histórico.

El agotamiento estructural del modelo, que comenzó a manifestarse a mediados de los ochenta, tuvo dos componentes principales. En lo económico se exteriorizó en parámetros como: la obsolescencia tecnológica; el enorme atraso en la informática, los transportes y la infraestructura; la ineficiencia industrial; la creciente deuda externa y la improductividad agrícola. En lo político, la excesiva centralización del poder y la falta de participación democrática de la población bloquearon todo mecanismo de innovación desde abajo. Con esa falta de participación democrática el sistema perdió su capacidad de adaptación que, en consecuencia, llevó al colapso de la mayoría de los Estados del socialismo histórico.

3. La clave de la reforma económica: las relaciones de producción

China escapó del cataclismo mediante un cambio cualitativo en las relaciones de producción, adaptando su sistema a las nuevas condiciones mundiales mediante la introducción de mecanismos de la economía de mercado e inspiraciones de la Nueva Política Económica (NEP), de Lenin. Los países capitalistas, que pasaron por una crisis de acumulación semejante a la de los socialistas en los años setenta, superaron la crisis estructural del sistema con el mismo mecanismo: sustituyeron las relaciones de producción del capitalismo keynesiano y del Estado de Bienestar con aquellas, que hoy día se llaman “neoliberalismo”. Esta es la encrucijada ante la cual se encuentra Cuba hoy día: ¿Qué rumbo debe darle a las relaciones de producción heredadas de los primeros cincuenta años del proceso?

4. El discurso oficial y las dos soluciones estratégicas

El discurso oficial acerca de los problemas económicos de la isla ha enfatizado los dos factores exógenos. Esta estrategia discursiva fue políticamente entendible, pero contribuyó de hecho a la perpetuación de las disfuncionalidades internas del sistema. Éstas pueden resumirse con dos teoremas de Marx: a) las relaciones de producción se habían convertido en camisas de fuerza del desarrollo de las fuerzas productivas; b) la superestructura y cultura política del país no permitió romper esas camisas de fuerza, imposibilitando la adaptación del modelo a las nuevas realidades y poniendo en peligro la sobrevivencia misma de la Revolución.

Ante este problema había dos vías de acción: profundizar las relaciones de producción hacía el lado del socialismo histórico, mediante la conversión de las empresas del Estado en cooperativas y la introducción de mecanismos de participación económica real de los trabajadores (cogestión, autogestión), tal como fue el deseo de sectores de “izquierda” en Cuba, o su apertura hacia las relaciones de producción del modelo británico-alemán-japonés-tigres asiáticos-chino, es decir, el desarrollismo de la economía de mercado.

5. Las dos alas del dragón criollo

Todo economista sabe que las dos variables claves de las relaciones de producción son la propiedad y los precios. La propiedad, porque normativiza el acceso legal al plusproducto y a la determinación de los precios, y éstos, porque son el principal factor determinante de las decisiones económicas. Raúl, bien asesorado y rompiendo los tabúes del debate, atacó el problema a través de esas variables, con tres decisiones audaces: a) devolverle, tendencialmente, al precio su función de coordinador cibernético de la economía, rectificando precios administrativos absurdos; b) entregar tierras ociosas en usufructo a productores privados y sociales y, c) estimular la gratificación material y permitir el libre consumo —“libre”, según la capacidad adquisitiva, como en toda economía de mercado— de artefactos electrónicos, como computadoras y celulares.

6. ¿Cuba será otra China?

No hay duda, de que las tres medidas audaces significan la ruptura con las relaciones de producción anteriores y su modelo de gestión y filosofía. Como tales tendrán profunda repercusión sobre todas las facetas subjetivas y objetivas del sistema cubano y de la vida de sus ciudadanos. Su trascendencia es tal, que se pueden comparar a la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin y las primeras reformas de Deng Xiaoping, en China.

Históricamente, el desarrollismo británico-alemán-japonés-tigres asiáticos, ha terminado siempre en el capitalismo avanzado, y es muy probable que en China suceda lo mismo. ¿Significa la decisión del nuevo gobierno cubano por la NEP y el desarrollismo, por lo tanto, que Cuba terminará también en la civilización burguesa actual? Esa es, obviamente, la preocupación de la carta de Fidel a la UNEAC, y la preocupación de todos nosotros, que hemos sido solidarios con la Revolución durante los últimos treinta años.

7. ¿Caerá Cuba en el agujero negro del capitalismo mundial?

Para decidir la interrogante acerca del futuro capitalista o socialista de Cuba hay que diferenciar algunas variables claves.

1. Es fundamental precisar la formulación de que Cuba adopta “el modelo chino”. Es más preciso decir, que Cuba adopta una lógica de acumulación desarrollista iniciada hace casi cuatro siglos en Europa (Cromwell), que ha mostrado ser la única en el sistema mundial, capaz de superar la miseria neocolonial.

2. Las condiciones particulares de China en todos los ordenes —natural, militar, demográfico, político, etc.– son cualitativamente diferentes a las de Cuba. De ahí, que los grados de libertad evolutiva de ambos sistemas también resultan sustancialmente diferentes.

3. Nadie, quien conoce a Raúl, puede dudar por un momento, que, al igual que Fidel, es un comunista y revolucionario, que pretende llegar a una civilización poscapitalista.

4. La historia humana es un sistema dinámico adaptativo que se rige tanto por tendencias estructurales evolutivas como por factores aleatorios, que incluso pueden adquirir posteriormente fuerza de ley, hecho por el cual la introducción del desarrollismo en Cuba no determina fatalistamente el desenlace.

5. Sin embargo, la probabilidad de que el proceso cubano sucumba ante el poder del “agujero negro” capitalismo y que termine en la crematística capitalista y la superestructura burguesa, es alta.

6. Eso por dos razones. 1. El poder del pequeño subsistema “Cuba” frente al sistema de la historia mundial es marginal. 2. El “socialismo con características chinas” o el “socialismo de mercado” de Deng Xiaoping, no es, por supuesto, socialismo (anticapitalismo), sino desarrollismo dentro de la crematística mundial.

7. Lo único que puede hacer Cuba ante esta situación es, abordar con la misma audacia con que Raúl está resolviendo las disfuncionalidades de un sistema estancado, la construcción de las instituciones de la nueva sociedad poscapitalista, el Socialismo del Siglo XXI.

8. Si la Dirección del país no aborda ese problema en los próximos años, la probabilidad del futuro capitalismo en la isla se convertirá en certidumbre. Sin embargo, la confianza en la nueva dirección es tan grande como la que hubo antes con la conducción de Fidel. De tal manera, que en este gobierno veremos pasos importantes hacia el Socialismo del Siglo XXI en la isla del Caimán barbudo.

hdieterich@gmail.com

En las fauces de la trampa

En las fauces de la trampa
Por Xavier Padilla.


Si Chávez sale con méritos del canje humanitario, Uribe pierde. Si Uribe pierde, pierde el imperio y gana la revolución bolivariana, asícomo ganan las FARC.

Si las FARC ganan, lo cual se consigue si Uribe se ve obligado a negociar oficialmente con ellas, cambia para siempre latinoamérica.

Ahora bien, todo depende de la salvación o no salvación de Ingrid Betancourt.

Si no se salva antes del posible canje, dirán que es por culpa de las FARC, habiéndola en principio secuestrado. En ese caso gana el imperio, quien entonces irá por Chávez, aliado de las FARC y supuesto dictador-narcopresidente de Venezuela.

Pero si se salva Betancourt, adiós tendrá que decir el imperio a su ansiado venepetrol y a su popular blancolombiana. Fin de un proyecto hegemónico, término de comercio genocida.

Betancourt es también la salvación para Sarkozy, cuya popularidad está por el suelo desde los primeros meses de su mandato, a pesar de haber sido elegido con buen porcentage.

Pero Sarkozy es el amigo de Bush, o mejor dicho, ha sido ayudado por éste a llegar al poder, y por lo tanto el presidente galo tiene una deuda. Acaba de complacer al imperio aprobando reforzar la presencia militar francesa en Afganistán. Lo ha hecho para ganar -piensa- cancha por el otro lado, el del canje. Un canje que si bien lo convertiría en héroe frente a la conmovida opinión francesa (quien diariamente llora a moco suelto el estado de Betancourt), es contrario a los intereses del imperio. Para éste el gesto de Sarkozy en Afganistán no pasa de ser simbólico, es decir, insuficiente. ¿Qué diablos puede interesarle al imperio comprender la crucial importancia del canje para Sarkozy?

Tanto lo entiende, como poco le importa.

¿Cómo importarle, cuando se encuentra de por medio una recompensa tan descomunal -y obscena- como el petróleo que hay en Venezuela?

Por ello, no exageraríamos al decir que de la situación actual de este conflicto depende el curso de la historia planetaria inmediata.

El imperio es pragmático. Su lógica, matemática. Su cálculo, infalible. Recordemos con Chávez: “no subestimemos al imperio”.

La salida más segura para el éste es incuestionablemente la eliminación física de Chávez. Un hecho que, desde un punto de vista práctico, es fácil de lograr. No sólo existe en nuestra contra la cómoda y dócil opinión mundial, cuyo objeto de consumo diario es la campaña de desinformación voraz contra Chávez, directamente orquestada por las élites mundiales del poder financiero globalizado y cuyo centro incuestionable radica en EEUU. Existe también una bien nutrida oposición nacional que serviría, a post mortem, como una principal fuente de propaganda pseudo libertaria, inundando el planeta con la mayor cantidad de mentiras que jamás éste haya visto circular en su faz. Luego está el poder tecnológico que ostenta el imperio, y con el cual lleva a cabo sus crímenes sistemáticos en cínica dulzura.

Trabajo fácil, pues, para el imperio. Dirá su lógica…

Una lógica lógica, cabal y redundante. Pero confiada y por lo mismo… susceptible de “estrellarse” contra el mundo real. Algo que culturas menos hollywoodienses hemos aprendido a constatar. Pero gracias a ello mismo no debemos ser también… tan confiados.

Esta es la tercera vez que advierto que todo ha sido una trampa y que frente al planteamiento del canje humanitario había que haber reaccionado mediante la exigencia, por parte del Estado venezolano y del mismo Chávez, de condiciones directas al imperio. Pero ya es demasiado tarde. Aunque no hemos llegado aún al desenvolvimiento de los hechos, estamos metidos en la trampa y sólo nos resta ver cómo hacemos para lograr salir victoriosos de ella. Pues en última instancia, lo bueno de las trampas es que se pueden (aunque sólo en
raras ocasiones) revertir contra sus ventajosos dueños.

Las FARC lo han advertido, el imperio busca a Chávez. Simplemente no olvidemos que también nosotros lo buscamos a él y que gracias al paradigma bíblico de la guerra asimétrica, donde el mítico David derriba al gigante Goliath, el mundo puede llevarse una gran sorpresa.

La incomparable intuición de Chávez, como podemos ver, comienza a despertarse. Poner en tres y dos a Sarkozy, quien no conoce el beisbol, al invitarlo a hablar antes que nada con su patrón Bush, no es un hecho menor. No cualquiera logra montar en un avión de un solo golpe a un presidente francés. Lástima, sin embargo, que este presidente haya decidido “volar” sin haberse atrevido a hablar, como Chávez le indicara, con su jefe Mr Danger.

Cómo lavarse las manos diciendo “yo lo intenté”. Un juego político más para él, mientras alguien agoniza en la selva.

xavierpad@gmail.com
www.myspace.com/xpadilla

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