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Archivo para mayo 11, 2008

La mujer venezolana es vanguardia en el mundo entero

Ministra María León en ocasión del Día de las Madres
La mujer venezolana es vanguardia en el mundo entero
Por: Carlos Ibarra y Mayra Lily Cerró (*)

María León hizo un balance de los nueve años de gobierno en defensa y protección de las madres venezolanas. A su juicio, la Revolución Bolivariana ha dignificado la condición de la mujer venezolana desde la aprobación de la Constitución de 1999, al reconocer su importancia en el desarrollo del país, lo cual significó un salto histórico

Categorías:Reportajes Especiales

Canciller desestimó declaraciones de ministro colombiano Juan Manuel Santos

Canciller desestimó declaraciones de ministro colombiano Juan Manuel Santos

El canciller de la República, Nicolás Maduro, desestimó las más recientes declaraciones del ministro de la Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, quien señaló un supuesto nexo entre el Gobierno de Venezuela y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
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Pobreza y cambio climático encauzarán la Cumbre de Lima

Pobreza y cambio climático encauzarán la Cumbre de Lima
Miriela Fernández Lozano

Fuente Granma digital

La V Cumbre entre países de la Unión Europea (UE), América Latina y el Caribe, que se celebrará del 13 al 17 de mayo en Lima, Perú, centrará sus debates en dos temas de importancia global: La pobreza, la desigualdad y la exclusión, así como El medio ambiente, el cambio climático y la energía.

En conferencia de prensa este viernes, el viceministro de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno, destacó que, en el documento a discutir, ambas partes abogan por la erradicación de la pobreza, la desigualdad y la exclusión, que califican como un imperativo moral, político y económico.

La implementación de estrategias efectivas para combatir el hambre, la eliminación progresiva del analfabetismo, y el fortalecimiento de la solidaridad entre ambos bloques también se incluyen en la declaración.

Moreno señaló la importancia de que haya permanecido desde el último encuentro en Viena, dos años atrás, el rechazo a las medidas coercitivas de carácter unilateral, contrarias al derecho internacional, como la ley Helms-Burton, lo cual, aseguró, “constituye un reclamo claro y rotundo contra las medidas que afectan a Cuba”.

En el texto resalta la urgencia de incrementar la lucha contra los grandes problemas ambientales y el impulso de patrones de consumo más sostenibles.

El encuentro también propiciará negociaciones entre la UE y bloques de nuestra región como CARIFORUM, MERCOSUR, la Comunidad Andina, entre otros que tienen o acuerdan tratados comerciales. •

Gobierno boliviano ratifica voluntad de diálogo con oposición

Gobierno boliviano ratifica voluntad de diálogo con oposición

La Paz, 11 may (PL) El gobierno boliviano ratificó hoy la voluntad de asumir un diálogo conciliador con prefectos opositores, sin renunciar al proceso de cambio iniciado en enero de 2006 por el presidente Evo Morales.

Según el vocero gubernamental, Iván Canelas, ese será el espíritu que reinará mañana lunes en la nueva mesa de conversaciones, convocada por el jefe de Estado para las 16:00 hora local.

En esas negociaciones, anticipó, tratarán la propuesta de un referendo revocatorio del mandato del presidente, el vicepresidente y los prefectos departamentales, ratificado la pasada semana en el Senado.

Según Morales, se debe legitimar cuanto antes esa norma, por la unidad del país y el respeto a la legalidad, al Estado de derecho y sobre todo, al Congreso Nacional.

“Esta iniciativa ha sido del gobierno nacional. Esta es una forma de cómo profundizar la democracia en nuestro país; si bien los políticos no podemos acordar fácilmente, es mejor que el pueblo decida el destino del país”, declaró.

Para mantener sus puestos, los principales dirigentes de la nación no pueden recibir una cifra de votos en contra superior a los sufragios favorables obtenidos cuando fueron elegidos para sus actuales funciones, en diciembre de 2005.

Por su parte, los prefectos opositores tienen previsto reunirse hoy en Santa Cruz (oriente) para asumir una posición sobre ese encuentro.

Antes, los máximos dirigentes de Pando, Beni, Tarija y La Paz, anunciaron que no asistirían a la cita con el jefe de Estado.

Los territorios de Pando y Beni preparan para el venidero 1 de junio sus plebiscitos autonómicos, el de Tarija lo hará el 22 del mismo mes.

Al igual que ocurrió con el de Santa Cruz, esas consultas han sido declaradas ilegales y anticonstitucionales por la Corte Nacional Electoral y el Congreso.

Por su parte, los productores de hojas de coca anticiparon la revocatoria de los mandatos de los prefectos; Rubén Costas, de Santa Cruz; Manfred Reyes Villa, de Cochabamba; Leopoldo Fernández, de Pando; y José Luis Paredes, de La Paz.

La cita de Morales con los prefectos será observada por una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que llegará mañana a La Paz, encabezada por el asesor principal de la Secretaría de Asuntos Políticos, Raúl Aleonada.

ale/ga

Rusia en conteo regresivo para gabinete con Putin

Rusia en conteo regresivo para gabinete con Putin
Odalys Buscarón Ochoa

Moscú, 11 may (PL) El flamante primer ministro ruso, Vladimir Putin, inicia hoy la primera semana de trabajo en su condición de nuevo ocupante de la Casa Blanca, sede del Gobierno, con una agenda centrada en la recomposición del gabinete

Putin fue confirmado en el cargo el pasado jueves por la Duma estatal (cámara baja) con 392 votos (87,1 por ciento), y al acto, el actual presidente, Dmitri Medvedev, firmó un decreto especial sobre su nombramiento.

Se desprende que el jefe de gobierno no tiene ya ningún impedimento para proceder a la conformación de la plantilla de sus más cercanos colaboradores, aunque se habla de que muchas figuras son caras conocidas en el ostentoso edificio blanco.

De acuerdo con la Constitución, el primer ministro cuenta con una semana, después de su designación, para proponerle al Presidente la estructura de los organismos del Poder Ejecutivo.

Analistas, empero, sostienen que interpretando al mismo tiempo la Ley Fundamental, el jefe de gabinete no tiene plazos precisos, como tampoco el mandatario está atado a ventilar las propuestas en un tiempo determinado.

En ese sentido, expertos del Centro de Coyuntura Política afirman que al menos los nombramientos de los puestos clave podrían conocerse en los próximos días sin ninguna dilación.

Sobre la futura composición del Ejecutivo algunas versiones barajan el traslado de numerosos funcionarios de la Administración Presidencial (colaboradores cercanos de Putin), de compañías estatales, de las corporaciones e incluso de entes privados.

Putin, por otra parte, se ha encargado en estos dos últimos meses, tras las elecciones presidenciales del 2 de marzo, de una redistribución de las facultades a favor del primer ministro y de cambios cardinales en la estructura del propio Gobierno.

Todo ello destapó una gama de especulaciones entorno a un supuesto doble poder en Rusia o al menos de dónde ubicar el centro de influencia política con el tendem Puti-Medvedev: si en el Kremlin o la Casa Blanca. Todavía persisten el enigma y las discusiones.

De momento, Putin logró con una nueva enmienda pasar el estado de gestión de los gobernadores a la esfera de competencias del primer ministro.

Preparó y entregó al mismo tiempo a la Duma un proyecto de modificación a la ley sobre el Gobierno que libera al gabinete de algunas cuestiones menores, según alegó.

Se pretende transferir una parte de las prerrogativas a ministerios, agencias y servicios federales, que conforman los tres niveles del Poder Ejecutivo, reveló a Prensa Latina una fuente cercana al Parlamento.

De otro lado, la ley vigente desde la época del ex presidente Boris Yeltsin atribuye al presidente competencia absoluta sobre las cuestiones de la Cancillería y organismos de fuerza, las cuales de aprobarse esa iniciativa, pasarían al primer ministro, agregó.

El presidente saliente se convierte de tal forma en un “primer ministro político” no sólo por su condición de líder de un partido de gobierno sino por las facultades que acaparará, aseguró el subdirector del Centro de tecnologías políticas, Alexei Makarkin.

Agregó que pese al intento de reducir las funciones del Ejecutivo se especula sobre un incremento de la cifra de los viceministros (unos 11), así como de la creación de nuevos ministerios (hasta unos 16).

El politólogo asocia esas reformas administrativas con motivos políticos que buscan crear una cortina de protección a la imagen de Putin, en caso de un mal trabajo del gobierno.

Cuantas más capas pasen por el filtro de la crítica pública más lejos están de tocar al primer ministro, sostuvo Makarkin.

Al rechazar conclusiones dramáticas sobre los nuevos aires en el Gobierno, Vladimir Yuzhakov, del Centro de Estudios Estratégicos, aclaró que la cifra de vicepresidentes y de ministros no guarda relación con la reforma administrativa.

Se trata, dijo, de redistribuir funciones a distintos niveles a fin de acelerar la toma de decisiones en cuestiones fundamentales.

De cualquier manera, la pregunta que inquieta a la prensa y a analistas es si todos esos ajustes de piezas en el tablero del Ejecutivo harán más efectiva la labor del nuevo gabinete ruso de cara a los desafíos pendientes.

lac/Oda

Realidad y fantasía en el gobierno marroquí

Análisis de un Sahara independiente
Realidad y fantasía en el gobierno marroquí
Grupo Interuniversitario de Opinión

Rebelión

Las autoridades del Reino Encantado de Marruecos no caben en sí de gozo y alegría por la sorprendente, y casi milagrosa, última resolución del Consejo de Seguridad, concretamente la número 1813 (2008). Después de tantos años de guerra, de limpieza étnica, torturas y desapariciones; después de tantas inversiones y reinversiones copiosas en la compra de voluntades, en corrupción y chantaje, el Miramamolín jerifiano ha visto compensados sus regios esfuerzos. Y hasta hay quien cree que se ha salido con la suya, es decir, que el Sáhara Occidental será marroquí de todas las maneras.

Está claro que el que la sigue la consigue y los dos miramamolines alauitas, Hassán II y su vástago Mohamed VI, no han hecho más que seguir en sus trece en lo que respecta a la ocupación militar del Sáhara Occidental. Por muy ilegítima, ilegal e inmoral que haya sido, y es, la invasión del territorio de un pueblo vecino y amigo, finalmente los sanguinarios agentes de planificación estratégica del Reino Encantado, léase franceses, israelitas, estadounidenses y algún que otro desvergonzado español, han obtenido una recompensa inigualable del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. No hay más que ojear la prensa encantada marroquí para darse cuenta del triunfalismo verborréico y desbordado que emana de sus sonrientes páginas rayanas en la insolencia. Y uno se imagina que no es para menos, pues de la noche a la mañana han visto su quimera hecha realidad; su delirante y patético proyecto del Gran Marruecos a medio camino de realizarse. Ahora le tocaría el turno a Mauritania, Malí y Argelia… sin hablar de España, claro. Hasta aquí, el delirium tremens y la cabezonería política del Majzén marroquí. Pero pasemos a la realidad y seamos realistas.

La tan sonada y afamada resolución 1813 del presente año con la que Marruecos, en un enésimo ataque de delirio paranoide, pretende crear jurisprudencia y sentenciar el Sáhara Occidental a una marroquí dad inapelable, no se diferencia de las anteriores resoluciones más que en la utilización por primera vez del término ³realista². El Consejo de Seguridad, tras recordar ³todas sus resoluciones anteriores sobre el Sáhara Occidental² y reafirmar ³su decidido apoyo a los esfuerzos del Secretario General y de su Enviado Personal por aplicar las resoluciones 1754 (2007) y 1783 (2007) [y ] su compromiso de ayudar a las partes a alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental², toma varias decisiones, entre las cuales la segunda dice así:

³ Hace suya la recomendación del informe de que la visión realista y el espíritu de compromiso de las partes son esenciales para mantener el impulso del proceso de negociaciones².

Independientemente de las pretensiones ocultas, y no tan ocultas, de algunos miembros permanentes del Consejo de (In)Seguridad (véase la declaración licantrópica del americano Alejandro Wolf o la cínica del francés Jean-Maurice Ripert ¡si Astérix saliera de su viñeta!), la frase no presenta mayores problemas desde el punto de vista lingüístico. Respecto al vocablo de la discordia, ³realista², tampoco es que dé para tanto: la acepción de ³monárquico²(la que dejaría babosos al Majzén y sus compinches) queda descartada al ser el texto español una traducción del original inglés. La relacionada con el sistema estético tampoco ha lugar, con lo que la acepción más adecuada y ajustada al contexto es la que dice así: ³ Que actúa con sentido práctico o trata de ajustarse a la realidad².

En este sentido, el Consejo de Seguridad considera, como algo esencial para mantener el impulso de las negociaciones, que Marruecos y el Frente Polisario traten de ajustarse a la realidad y obren con espíritu de compromiso. Es decir, que la recomendación va dirigida a los dos por igual: los dos deben ser realistas y los dos deben comprometerse y respetar los compromisos. Sin embargo, esto ha sido interpretado por los hermeneutas y trujamanes majzenianos como un reconocimiento simple y llano de que el Sáhara Occidental es Marroquí y lo único a lo que puede aspirar su pueblo es a una autonomía. Este tipo de interpretaciones textuales es denominado por Umberto Ecco interpretaciones paranoicas.

Pero todavía hay más, pues lo que es interpretado por muchos como una deriva en las intenciones del Consejo de Seguridad hacia una aceptación de la realidad de la ocupación por parte del Frente Polisario, en la realidad y en el texto parece más bien decir lo contrario, pues la intención textual ofrece poco margen de maniobra, por no decir ninguno, y en este sentido, lo mismo ha traicionado la intención de sus autores. Y cuando las dos partes son invitadas a ajustarse a la realidad, la única realidad conocida y válida desde el punto de vista legal y moral, es la de treinta y dos años de ocupación militar donde las violaciones de los derechos humanos han sido algo sistemático y minuciosamente programado. Un acercamiento realista a esta realidad deleznable y condenable para todo ser humano es la puesta en marcha de mecanismos de urgencia que la hagan desaparecer una vez por todas y que le devuelvan al pueblo saharaui su realidad: disfrutar de paz, democracia y libertad sobre su propio territorio. Una visión realista por parte de Marruecos es aceptar lo que todo el mundo sabe: el Sáhara Occidental no es marroquí y nunca lo ha sido.

En lo referente al espíritu de compromiso, la recomendación se convierte en un buen tirón de orejas a Marruecos que, como es bien sabido, no suele acatar sus compromisos internacionales, sin olvidar que lleva incumplidas más de setenta resoluciones de la ONU. El Frente Polisario hasta ahora ha cumplido todos sus compromisos con Marruecos y con la Comunidad Internacional.

La reacción del Majzén marroquí tras la publicación de la citada resolución ha sido una respuesta refleja y canallesca muy similar y en muchos aspectos mimética de la protagonizada por Hassán II tras el revés sufrido por la sentencia del Tribunal Internacional de Justicia el 16 de octubre de 1975. Esperemos que esta vez la Marcha Verde sea en sentido contrario, de vuelta a casa, y que la visión realista acompañe y asista al Majzén marroquí.

Larosi Haida, Agustín Millares Cantero, Sergio Ramírez Galindo, Manuel de Paz Sánchez y Carlos Ruiz Miguel son miembros del Grupo Interuniversitario de Opinión de Canarias.

¿La generación odio?

¿La generación odio?
Carola Chávez


Hay un asunto que me ha estado revoloteando en la cabeza desde hace algún tiempo. Es un asunto muy delicado debido a que tiene que ver con nuestros niños. Quisiera abordarlo sin parecer una mamá de esas que se la pasan diciéndole a las demás como deben criar a sus hijos. Pero considero que este tema es tan importante que si terminara pareciendo una mamá metiche, pues será que lo soy.

Yo fui una niña que creció en una familia de clase media alta en la década de los setenta. Nosotros, los niños de mi generación, crecimos dentro de unas burbujas que nuestros padres construyeron para que fuéramos niños felices dentro de nuestro mundo de casas amuralladas con jardines llenos de flores, juguetes y columpios, donde lo había espacio para la realidad y esas cosas feas.

Si lo hacían por nuestro bien o por el suyo propio no es algo que yo pueda juzgar, pero la mayoría de los niños que vivieron una vida solo para socios, se convirtieron en padres y madres que hoy no son capaces de comprender lo que está pasando en nuestro país.

De repente, ya rayando los cuarenta, con dos o tres hijos a cuestas, una carrera ‘’exitosa’’, un futuro amurallado, ahora con rejas electrificadas, así de cómodos estaban cuando descubrieron que había otra gente, mucha gente, con quienes tenían que compartir el país que creían que de ellos solitos.

Los niños malcriados crecen y se convierten en adultos ídem.

Estos niños de ayer están criando niños hoy. Pequeños que, al contrario que sus padres, no viven en burbujas de florecitas y cositas lindas, las de ellos además ser ajenas a la realidad, están saturadas del odio que se destila en sus casas contra todo lo que les huela a pueblo.

Niños de ocho años que dibujan en el colegio a Chávez con cachos de diablo, tirado en suelo, bañado en sangre… no un solo niño, no, muchos lo hacen cada día en el salón de mi hija, incluso como ilustración de la tarjeta del día de la madre. ¿Qué siente una mamá que recibe una tarjeta así de violenta?

Conozco casos de niños que han tenido que ser tratados por psicólogos porque sufrían crisis nerviosas con solo ver a Chávez en la televisión. Mis vecinitos saltan como resortes ante la simple mención de mi apellido diciendo automáticamente: Chávez es malo.

‘’Los pobres son cochinos’’
‘’Carola, ¿tu eres pobre? Porque si eres chavista eres pobre’’
‘’Querido Santa Claus: tráeme muchos juguetes y que se vaya Chávez’’.
‘’Mis primos viven en Miami, que suerte tienen’’
‘’Los pobres son malos’’
‘’Los pobres son feos’’

Son alguna de las cosas que he escuchado de las boquitas de mis amiguitos.
Y yo me pregunto: Si de sus padres que, como dije, crecieron en la más absoluta apatía ha aflorado este odio feroz del cual somos blanco quienes no pensamos como ellos, ¿Que va a ser de estos niños?

Solo hay que escuchar el discurso de Yon Goicoechea, ver las caras de sus amiguitos manos blancas recién salidos del cascarón, para tener un adelanto light de lo que será, lamentablemente, la generación del odio.

carolachávez.blogspot.com

Aquí vencemos al hambre

Mientras allá racionan los cereales
Aquí vencemos al hambre
Luis Alberto Matos

“¿Cómo es posible que Estados Unidos se haya convertido en una nación adicta a las deudas, empujada hasta y más allá de la bancarrota?”
Dee Hon


Crisis de alimentos a nivel mundial, incluyendo países desarrollados como Estados Unidos, Inglaterra y Alemania. ¡Finalmente llegó! Nó la crisis, porque, para quien acuciosamente analizara cifras y hechos, esto no es ninguna novedad. Lo que finalmente llegó no fué la hambruna, sino la noticia.

¡Cómo serán sus proporciones que hasta lo publican los medios privados venezolanos y los portales de internet en inglés!. Y ahora que llegó la información, casi que oigo a Alberto Nolia preguntar “¿Matarán al mensajero?” porque esa ha sido siempre la reacción cuando las cosas no les salen como vaticinan, especialmente en asuntos económicos.

Y es que el todopoderoso dólar no pudo evitar que los cereales, allá, donde las cifras inflacionarias siempre rondaron el 3%, cuesten hoy hasta 46% más que hace apenas 2 años. Pésima distribución y peor uso son seguramente las principales causa del alza, incluyendo su insistencia en convencernos a todos sobre supuestas ventajas de utilizar al maíz como energético de automóviles.

Ante la invasión de temerosos consumidores que vacían las estanterías, la todopoderosa distribuidora Wal-Mart limita el máximo de arroz por persona, Costco Wholesale pone cuotas a sus clientes mayoristas y varios detallistas hacen lo mismo con sus compradores habituales. ¿Cartillas de racionamiento en las tierras del Tío Sam? ¡Fin de mundo!

Aún huele a azufre

Pero el fenómeno no es una exclusividad norteamericana. En Alemania, Inglaterra y otros sitios ya se presentan situaciones similares. Y hasta el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas ¡finalmente! parece darse cuenta de la existencia de una crisis alimentaria. Y, quizás por vivir en esa jaula dorada, supone que con 755 millones de dólares yá se solucionó el problema.

Sus pésimos asesores le aseguran que esta crisis puede afectar a 100 millones de personas. Debo suponer que sus calculadoras tienen severas limitaciones de capacidad y no aceptan un número superior. Porque sólo en Africa hay bastante más. Y no les menciono Latinoamérica porque tendría que llevarles un mapa para mostrarles donde queda.

Malthus está vivo

Pensar que todo esto lo anticipó Thomas Robert Malthus, hace ya 200 años. Y que los defensores del liberalismo y del progreso vía industrialización masiva siempre criticaron (y hasta ridiculizaron) su famosa profecía de las carencias alimentarias en el porvenir. Ahora como que si es válido su argumento del crecimiento geométrico de la población versus el aritmético de los alimentos.

La Sociedad de Conservación de la Vida Natural y el Centro Internacional de Información Científica de la Tierra publicaron un ‘Indice de Biocapacidad’ del planeta donde alertan que el consumo por persona necesita de 2,2 hectáreas al año, pero el promedio de hectáreas disponibles es apenas 1,8.

No alcanzan para todos, aunque algunos países se las arreglan para mejorar sus cifras: Estados Unidos tiene 4,7 hectáreas por habitante, pero consume el equivalente a 9,5 (el doble de lo que le correspondería, según sus espacios, y cinco veces el promedio mundial). España posee 1,7 y se come 5,3. Japón con sólo 0,7 dispone de 4,3 por cada habitante.

¿A quiénes se lo quitan? Perdón ¿A quiénes se lo compran? A Gabón que tiene 19,2 pero sólo consume 1,4. A Bolivia que posee 15 hectáres por persona pero solo se come 1,4; a Brasil y a muchas otras naciones donde su índice es inferior 2,2 y su población sobrevive con un mínimo nivel nutricional.

Peor que inflación

De inmediato surge el culpable: la inflación. Como si en lugar de ser un índice, fuera un factor. Como si en vez de ser una consecuencia, fuera una causa. Supongo que, contra la fiebre, ellos aconsejan cambiar el termómetro.

La inflación es una caída del poder adquisitivo de una moneda, atribuible a muy diversas circunstancias, que van desde el exceso de demanda ante ofertas rígidas, hasta la elevación indirecta de costos por elevación de insumos intermedios.
Y sólo cuando señala dígitos elevados puede originar realmente problemas adicionales. Incluso hay quien señala que, si es manejable y en cifras bajas controlables, la inflación hasta bien pudiera ser un estímulo.

“No voy a decir que la inflación no sea una patología que es mejor controlar. Pero de ninguna manera puede ser la prioridad. El hambre, el desempleo y la marginalidad son patologías peores” nos apunta muy acertadamente el economista Víctor Morón.
Acciones en marcha.

Para retirar más circulante del mercado, estimular el ahorro, optimizar el manejo de la cartera de pasivos de la República, realizar recompras de deuda, mejorar el perfil de vencimiento y financiar el pago de capital de instrumentos de deuda, el Ministerio del Poder Popular para las Finanzas ofreció, a los inversionistas venezolanos, incluyendo el público en general, un paquete de Bonos Soberanos Internacionales que sin duda ayudarán a controlar inflación.

En paralelo, el Presidente Chávez anunció un 30% de incremento a los precios y subsidios para los productores primarios de maíz y sorgo, mientras creaba, en conjunto con los gobiernos de Cuba, Bolivia y Nicaragua, un fondo para la implementación de programas de cooperación en materia de seguridad y soberanía alimentaria.

Pero hay que deslastrarse progresivamente del dólar, como instrumento principal de transacciones financieras. Me atrevo a insistir: la OPEP debe ofertar según una cesta de monedas y en nuestra Patria Grande debemos buscar una moneda común; ¡Chávez propuso el Sucre!
jaquematos@cantv.net

«El terrorismo de Estado en Colombia»

Nuevo libro de Hernando Calvo Ospina
«El terrorismo de Estado en Colombia»
por Ignacio Ramonet*

A continuación presentamos el prólogo de Ignacio Ramonet que acompaña al libro del investigador colombiano en su versión francesa que ha sido publicado recientemente bajo el título: Colombia, detrás de la cortina de humo, historia del terrorismo de Estado. El libro será presentado hoy miércoles 7 de mayo en la ciudad de Ginebra, Suiza.

Según la historia, a partir de la segunda mitad del siglo XIX existen en Colombia dos partidos políticos, el Liberal y el Conservador. No es falso. Pero ello no es suficiente. En realidad, desde esa época, el país está dividido entre aquellos que lo poseen todo y aquellos que nada tiene.

No entraré en los detalles de la tragedia colombiana, que Hernando Calvo Ospina desarrolla aquí ampliamente y con gran talento. A modo de introducción, me contentaré con recordar algunos hechos significativos, emblemáticos de esta penosa historia.

Elegido al Congreso en 1929, el liberal Jorge Eliécer Gaitán decidió combatir a lo que él llamó la oligarquía: los ricos de ambos partidos. Con el paso del tiempo sus discursos se hacen incendiarios. Desde la tribuna, en mangas de camisa, él remata sus arengas con “¡Contra la oligarquía, a la carga!”. A pesar de ello, aboga por un cambio pacífico. Cuando se le daba como favorito a la presidencia de la república, el 9 de abril de 1948 es asesinado en Bogotá.

Un detalle insólito: La ley estadounidense permite a sus ciudadanos examinar, después de ciertos años, los documentos que poseen organismos públicos como la CIA, el FBI, o el Departamento de Estado. La CIA tiene información sobre la muerte de Gaitán pero hasta el día de hoy se niega a revelarla.

El asesinato de Gaitán provoca una insurrección generalizada -que Washington atribuye al “comunismo internacional”-, y una guerra civil a la que se ha llamado “La época de la violencia” (1948-1957): unos 300 mil muertos quedan tirados en los campos. En ese tiempo de horror y Apocalipsis los liberales y comunistas, señalados como objetivo, son destinados al suplicio.

Como complemento del poder, políticos y terratenientes utilizan a policías que, en uniforme o en civil, demuestran una crueldad sin límite. Se les conoce como chulavitas. También a sueldo de los mismos, los llamados pájaros van “volando” de región en región haciendo del terror su compañera.

Condenados a muerte, casi vencidos, y dispersos en un primer tiempo, los opositores entienden que una lucha gigantesca ha empezado. Han sido abofeteados, tratados de hez de la sociedad, perseguidos como a vagabundos importunos. Los miles de miserables que no poseen nada, y para quienes el respeto a la vida y un pedazo de tierra es suficiente, se suman a otros perseguidos que, armados de escopetas y machetes, se están organizando en incipientes grupos. Esos, que en realidad sólo tratan de subsistir y defender la vida de sus pequeñas comunidades, ahora van a combatir. Influidos por la revolución cubana, varios intelectuales y estudiantes los apoyan.

En 1964, para acabar con esta revuelta, la de esa guerrilla de campesinos insumisos a los cuales se les denominó “moscovitas”, Estados Unidos dona 300 millones de dólares, envía asesores y armamento. Se implementa la Operación Marquetalia. En 1999, Estados Unidos aportó 1.600 millones de dólares para impulsar el llamado “Plan Colombia”. Hasta el 2006 ya había gastado 4 mil millones de dólares en el Plan. Sin más resultados que en 1964.

Se sigue diciendo que la inmensidad de las llanuras, los obstáculos naturales, la presencia de selvas inexploradas, hace imposible aniquilar a los guerrilleros. Pero no a la población civil.

Al año siguiente, 1965, para luchar contra esos “subversivos”, los consejeros militares estadounidenses sugieren la creación de organizaciones civiles armadas. Ya no se les llama pájaros o chulavitas, sino “autodefensas”, legalmente reconocidas.
En una fecha tan lejana como es el 2 de septiembre de 1958, esos campesinos guerrilleros le hacían llegar una carta al presidente Alberto Lleras Camargo: « la lucha armada no nos interesa, y estamos dispuestos a colaborar por todas las vías a nuestro alcance en la empresa pacificadora que decidió llevar este gobierno. » Entre los firmantes, Manuel Marulanda Vélez, actual jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.

En carta al Parlamento, con fecha del 20 de julio de 1984, y mientras negociaban con el presidente Belisario Betancur, las FARC anuncian el lanzamiento de un movimiento político nacional, la Unión Patriótica, UP. La intención de esa guerrilla era, junto a otros partidos y movimientos democráticos, ir ingresando a la vida política legal. Este trabajo de Hernando Calvo Ospina cuenta en detalle cual fue su destino. Una tragedia para tres mil militantes, simpatizantes y dirigentes de la UP, víctimas de escuadrones paramilitares… Pocos, realmente, pertenecían a las FARC. Una intransigencia política total de la clase dirigente.

Se dice que Colombia constituye una excepción notable en América Latina: sólo ha vivido cinco golpes de Estado desde su independencia de la Corona española. En 1958 se depuso al general Gustavo Rojas Pinilla, y desde entonces el gobierno ha estado siempre en manos de civiles. Rige cierto modelo democrático. Sin embargo, tan solo en cuatro años fueron asesinados cuatro candidatos a la presidencia: Jaime Pardo Leal (1987), Luis Carlos Galán (1989), Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo (1990). Con sus particularidades, todos reclamaban reformas. Extraña concepción de lo que es una democracia…
Es que, sobrealimentados y avaros, incapaces de confrontar la realidad, ricos y poderosos piensan que los civilizados dignos de ese nombre pueden, para reducir y acabar con los “bárbaros”, utilizar bárbaros más bárbaros que ellos. Así lanzan las hordas de paramilitares, que son las mismas “autodefensas”, y les permiten que hagan alianza con los barones de la cocaína para que ayuden a financiar “su” guerra. Las Fuerzas Armadas los convierte en parte de su cuerpo, corazón y alma. Por eso los equipa, los instruye, los informa, los apoya… Con el pláceme de un gran sector de la clase política y de los gremios económicos.

Los paramilitares se ensañan con la población civil rural. Sistemática y calculadamente van acabando con la oposición política legal. Así estos seudo clandestinos, que se hacen llamar Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, bajan uno a uno todos los escalones que separan lo humano de la bestia. El terror tiene que golpear en el corazón de quien pueda ser enemigo en potencia. Asesina a uno y asustarás a mil.

En diciembre de 1997, el presidente Ernesto Sámper Pizano anuncia la creación de un “bloque especial de búsqueda” para capturar a los jefes paramilitares. Promete que esos grupos “serán perseguidos hasta en el infierno.” Todo queda en intenciones. Tres años después, Phil Chicola, jefe de la oficina de Asuntos Andinos en el Departamento de Estado, estima que “según la ley de Estados Unidos, estos grupos deben cometer actos que amenazan los intereses nacionales estadounidenses para poder ser incluidos formalmente en la lista [de grupos terroristas].” [1] En cambio, en 1982 el embajador estadounidense en Bogotá, Lewis Tambs, sin pruebas, trató de “narcoguerrilla” a las FARC. Por decisión del presidente George W. Bush, esa guerrilla y el otro grupo insurgente, el Ejército de Liberación Nacional, ELN, se convierten en “narcoterroristas” después del 11 de septiembre 2001. Dos pesos, dos medidas.

¿“Narcoguerrilla”? ¿“Narcoterroristas”? ¿Ex revolucionarios descarriados? Provocando el empobrecimiento de importantes sectores de la población, los sucesivos gobiernos han favorecido el cultivo de la coca y las actividades ligadas al tráfico de cocaína. Pero son muchos los que tienen las manos metidas en el “negocio”: los militares, bastantes políticos de derecha y los sectores económicos. Bien metidas las tienen los paramilitares. Y aunque en una muy mínima medida, algún sector de la guerrilla también se ha untado con el pretexto de ayudar a financiar la causa.
Me conformaré con citar las palabras de Daniel García Peña, quien en 1997 dirigió una Comisión exploratoria para definir los términos y condiciones de posibles conversaciones de paz, bajo la presidencia de S

Sámper: “El discurso mil veces repetido sobre una guerrilla sin ideales y convertida en organización mafiosa es falso. Se trata de una organización político-militar que, como la guerra cuesta caro, impone su impuesto revolucionario sobre la cosecha [de coca], pero no tiene ninguna participación en el tráfico. Si se tratara de un cartel, no tomaría pueblos ni adelantaría operaciones militares.” Un poco más tarde, el 18 de mayo de 2003, el enviado especial del secretario general de Naciones Unidas, James Lemoyne, afirma: “La columna vertebral de la principal guerrilla del país se compone de personas comprometidas ideológicamente.”

Todo conflicto político se termina en una mesa de negociaciones. Y por qué no, ya que son necesarias, con reformas sociales. Eso no sucede en Colombia. Con un empecinamiento en extremo sorprendente, cada gobierno le ha declarado la guerra a las guerrillas; ha multiplicado los gastos militares; les ha subido el sueldo a las Fuerzas Armadas… Y cada presidente, desde mediados de la década de los sesenta, ha prometido acabar con la guerrilla antes del final de su mandato. Para constatar, al partir, ¡qué la oposición armada es más fuerte que cuatro años antes! La injusticia social la ha nutrido. Y, también, sin duda, la represión indiscrimada y ciega.

Nada. Aquí nada se debe al azar. La “limpieza” política realizada por el ejército y los paramilitares ha vaciado de campesinos pobres a muchas regiones colombianas. Hombres y mujeres que cometieron uno de estos “errores”, o todos juntos: vivieron en territorios inmensamente ricos; se organizaron para exigir sus derechos; militaron o dieron su voto a formaciones políticas de oposición; o quizás -quizás- simpatizaron con las guerrillas. Sus tierras pasaron a manos de terratenientes, jefes paramilitares, y de representantes de poderosos intereses económicos.

El azar no existe. En 1997, evocando el futuro de las relaciones comerciales entre Colombia y Estados Unidos, el embajador estadounidense Myles Frechette declaraba: “Mi gobierno invita con insistencia al gobierno colombiano a que abra lo más ampliamente posible el mercado de las telecomunicaciones en el marco de la ley colombiana, o de ser necesario que cambie la ley para adoptar las reglas adecuadas y efectivas de competencia.” [2] Luego reclamó lo mismo para el petróleo, la energía y la agricultura. Dos años más tarde, una de las exigencias de la enmienda al Plan Colombia que imponen algunos senadores estadounidenses, es que se les dé la prioridad a las inversiones extranjeras, y en particular al sector de la industria petrolera. El Consortium US Columbia Business Partnership –Occidental Petroleum Company, BP, Caterpillar, Bechtel & Pfizer- defendía con toda fuerza la adopción del Plan.

Todo fue aceptado. Y más: las Fuerzas Armadas y sus paramilitares se encargaron, con el apoyo del Plan y de los asesores estadounidenses, de incrementar el vaciado de campesinos e indígenas en las extensas zonas petroleras.

Dando también entera satisfacción a quienes “ordenan”, el presidente Álvaro Uribe Vélez, “negocia” desde el 2006 un Tratado de Libre Comercio con Washington. Su firma será como un asesinato a la economía colombiana…

Este mismo presidente le ofrece una reinserción “suave” a los paramilitares. Washington no se opone, aunque ya los tiene incluidos en su lista de organizaciones terroristas. Al contrario, sus diplomáticos participan en varios actos públicos con jefes paramilitares, cuya extradición pide su gobierno por narcotráfico. Es que no sólo han masacrado poblaciones: los paramilitares se han convertido en el cartel de droga más poderoso de Colombia. Washington se contenta con hacer esporádicas declaraciones. Los paramilitares no han atacado ni el mínimo de sus intereses estratégicos en Colombia: los han cuidado como si fueran suyos.

Entonces el presidente Uribe Vélez ha tenido manos libres para firmar la ley de Justicia y Paz, 21 de junio de 2005. Esta les otorga a los “paras”, también acusados de crímenes de lesa humanidad, una casi impunidad, la legalización de sus fortunas y una jubilación dorada. A pesar de que en cuatro años, desde que firmaron un “cese al fuego” el 15 de julio de 2003, hayan cometido unos 3 mil asesinatos más.

Pero, ¿este gobierno hubiera podido ser menos bondadoso con el paramilitarismo? Fue este gobierno, como los que le precedieron, quien derramó esa plaga sobre el pueblo. Fue el Estado quien formó, fomentó, animó y protegió al paramilitarismo. Porque el paramilitarismo es una estrategia estatal, avalada y apoyada por Washington, para el beneficio de los poderosos conglomerados económicos. Han sido aliados en la destrucción y la muerte para compartir el botín.

Pero se dejó que los paramilitares se convirtieran en poderosos señores de la guerra. Y esos jefes mafiosos, que casi ni aceptan el mínimo castigo, y menos aún ser los únicos en cargar con toda la culpabilidad, lanzan una amenaza a quienes los criaron y dirigieron: si la justicia se “encarniza” con ellos, podrían revelar sus inmensos secretitos.

A partir de documentos confiscados a uno de ellos, “Jorge 40”, marzo 2006, se llevó a cabo la detención de varios diputados y senadores de la costa atlántica, todos ligados a los partidos que apoyan al presidente Uribe Vélez. Desde ese momento el fuego se extendió sobre hierba seca, porque comenzó el escándalo conocido como la “Parapolítica”. Por culpa de su padre y hermano, inculpados de relaciones con los paramilitares, la ministra de Relaciones Exteriores, Maria Consuelo Araujo, ha debido renunciar. Por las mismas razones Jorge Noguera, ex jefe de la policía política -Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, que depende de la presidencia de la República-, uno de los protegidos del presidente, fue encarcelado.

Son unas muestras. Pero la lista que señala acusadoramente a la clase política tradicional colombiana, en especial a los aliados del presidente Uribe Vélez, es muy grande. La hecatombe judicial continúa, y toca a senadores, diputados y muchos altos funcionarios de Estado. Sin dejar por fuera a mandos militares y de policía.
Cierta cantidad de “personalidades” tiene cada día más dificultad en tragar saliva. Han descubierto que el perro que los cuidaba ayer, los amenaza hoy. Para impedir posibles revelaciones, 59 jefes paramilitares fueron trasladados, de repente, del centro vacacional donde habían sido concentrados, hacia una prisión de alta seguridad. Entonces anunciaron, el 7 de diciembre 2006, que consideraban el “proceso de paz” como terminado. El presidente Uribe dice que debe seguir.

Acorralado por las constantes revelaciones, el presidente Uribe responde con ataques, y se ensaña en quienes no debe. Acusa a los movimientos de defensa de los derechos humanos y a la izquierda legal, como al Polo Democrático Alternativo, de pactar “con los terroristas”. Parece que no le importa que con ello haga correr a sus miembros inmensos peligros: Al menos que sea algo deliberado. Desde hace algunos meses nuevos escuadrones de la muerte surgen por todo el país, que ya amenazan y van asesinando a los opositores…

Sin parar la arremetida, el jefe de Estado se fue contra la Corte Suprema de Justicia. Su presidente, Cesar Julio Valencia, se vio obligado a reaccionar en octubre 2007, rechazando acusaciones de Uribe Vélez. Le dijo al presidente que con ellas pretendía obstruir la acción de la justicia, en el cuadro de las investigaciones adelantadas sobre “parapolítica”. Es que los jueces estaban pisando huellas profundas de las relaciones existentes entre jefes narco-paramilitares y demasiados parlamentarios: 17 presos y más de 40 judicializados, todos pertenecientes a grupos políticos pro-Uribe. Sin contar a gobernadores y alcaldes presos “uribistas”.

No cabe duda que apenas comienza el forcejeo. ¿Quién sabe si las importantes revelaciones hechas en este libro por Hernando Calvo Ospina, sobre los mecanismos del terrorismo de Estado en Colombia, no serán a corto o mediano plazo confirmadas por los propios implicados? Por tanto este trabajo es sumamente valioso. Más aun, su atenta lectura es indispensable para entender la tragedia del pueblo colombiano.
Ignacio Ramonet
Periodista y escritor.

¿Todavía hay compañeros?

¿Todavía hay compañeros?
Por Esteban Valenti (*)

Una de las fracturas más profundas, de los cambios más radicales que introdujo este nuevo tiempo el fin del choque entre los dos mundos irreconciliables de antaño a partir de la caída del muro y de la crisis de la izquierda en muchos países – fue la fractura entre la afectividad, la sensibilidad, las emociones y la política.
Por el camino quedó una parte importante de la épica. Es un tema polémico y precisamente por eso quiero afrontarlo.

Quiero analizarlo y tirarlo al ruedo para el debate tan pobre y sincopado desde un aspecto que considero central: desde las relaciones humanas, desde la afectividad. La palabra compañero, utilizada universalmente por la izquierda para referirse a los que viajaban junto a nosotros, en el mismo buque, o en la misma o parecida dirección ¿sigue teniendo algún significado o es simplemente un rito más que pasará definitivamente de moda?

La condición de compañero era toda una definición y no sólo política. Por un compañero o compañera valía la pena arriesgarse, jugarse y defenderlos, aun en la discrepancia más profunda. Todos compartíamos el mismo territorio aunque nos agarráramos a trompadas para definir nuestro grado de pureza y el lugar que debíamos ocupar en la vanguardia.

No era una visión idílica, religiosa, era simultáneamente una categoría política muy fuerte y una referencia humana. No todos los compañeros eran iguales. Hasta el punto que se utilizaba también la palabra camarada, que expresaba un círculo todavía más interno de esa definición, esta incluía al compañero, pero era casi exclusivo de los comunistas. Excepto en Italia, que correspondía a los fascistas.

Decir, cantar, escribir compañero no era sólo un acto político de identificación era un gesto de privilegio entre iniciados, entre los que compartíamos algo muy fuerte, una épica común de la revolución, del cambio final y total del régimen y la lucha por un mundo sin injusticias. Aunque los caminos para alcanzar estas metas fueran diferentes y a veces contradictorios. Y no siempre terminaron de la mejor manera.
Se podía llegar a la guerra, como los choques fronterizos entre soviéticos y chinos en los años 60, o entre los chinos y los vietnamitas y seguirse llamando compañeros. Los textos más duros contra las desviaciones y revisiones siempre referían a los compañeros. No era una situación lineal. Pero en el Uruguay y sobre todo durante el periodo de la dictadura el término, el apelativo compañero formó parte de la rebeldía, de la resistencia, de la lucha contra la represión y la persecución feroz. Y en la dictadura el concepto de compañero se amplió, en general los luchadores contra el régimen, compartíamos algo muy próximo al compañerismo, aunque integrábamos partidos diferentes, incluso que no eran de izquierda. Por lo tanto es concepto bastante universal pero con un fuerte anclaje en el tiempo y en las circunstancias.

La épica de la lucha contra la dictadura, compartir peligros y el profundo deseo de derrotarla hermanaron a muchos. Más allá de los partidos. Hay grandes causas que generan relaciones humanas muy próximas. Y ser compañero es eso: una estrecha relación humana y una comunidad de objetivos.

La disputa por el poder, a todos los niveles, en los partidos y grupos, en el Frente, en los cargos públicos o sindicales se hace tan compleja y tirante que define en buena medida el nivel actual de compañerismo, que ha bajado substancialmente. Hay prácticas actuales en la política de hoy que no serían concebibles en el pasado. La lista sería interminable, como los adjetivos que se utilizan o las zancadillas que se hacen.

El concepto compañero se ha hecho más laico, más abierto. Se puede ser compañero político y no por ello avalar que todo lo que hagan los compañeros es lo mejor, desde cambiarle el cuero a una canilla, hasta representar una obra de teatro. Eso no está mal, facilita nuestra relación con la sociedad, pero por ese laicismo se nos han escapado muchas otras cosas positivas y creo que necesarias.

Yo utilizo y sigo necesitando utilizar, valorar y regar la palabra y el concepto del compañerismo. De lo contrario la política no tiene historia, no tiene pasado ni trayectos personales compartidos y no tiene humanidad. Es sólo poder y su disputa.
Si la política es sólo el final del camino y la despojamos de la aventura de compartir, de vivir un relato colectivo, de relacionarnos, conocernos y exponernos durante el viaje, el trayecto y sus avatares, todo se reseca, se atrinchera en la disputa del poder y nada más. Se empobrece de algunos de los mejores rasgos de la política. Y pierde toda su épica.

La épica no tiene que estar obligatoriamente ligada al peligro, a la violencia, tan presentes de diversas formas en nuestros pasados, debemos ser capaces de construir otras épicas. ¿Acaso la lucha por la integración y la justicia social, por la democracia más plena, por la libertad como valor principal no deberían tener una fuerte épica? ¿No son el gran desafío, político, de servicio a la comunidad y a la sociedad y de hermandad? ¿ No debería haber una épica de las ideas, del riesgo intelectual?

¿Solo en la izquierda hay estos sentimientos? No, en eso debemos ser más laicos, tener un sentido de la historia más profundo y valorar que las diversas comunidades han construido su propia épica y su propia fraternidad. Y que debemos hacer esfuerzos por comprenderla, por integrarla a nuestro horizonte cultural y político. Ellos a veces se llaman correligionarios o incluso compañeros.

Si nos resignamos a que sólo sobre una mística de la solución final, de la respuesta absoluta a todos los males de la historia y de las sociedades se puede construir una épica – que además deberé tener necesariamente una cuota de peligro y de violencia asumimos obligatoriamente que del otro lado de ese muro hay y hubo otros que con la misma pasión y violencia nos enfrentaron. Es un espiral muy peligroso y sin retorno.
La fractura en la izquierda de los fuertes lazos interpersonales expresados en la palabra compañero merece un debate sereno, profundo sin pretensiones de volver al pasado, sin liturgias que encubren la mayoría de las veces la incapacidad de afrontar la batalla cultural, de recrear el análisis intelectual crítico que debemos reivindicar como un rasgo definitorio de la izquierda.

El concepto de compañero tiene también mucho que ver con el recambio generacional, con la zanja existente entre los jóvenes y la política a nivel mundial y también en nuestro país. El compañerismo no tiene edad pero se forja en primer lugar en la juventud. No es lo mismo que la amistad, es un pariente cercano pero con referencias diversas.

No me refiero al compañero de banco, de facultad, de trabajo, sino al compañero como categoría política. Los jóvenes de hoy viven con mucha distancia ese concepto, lo que no quiere decir no confundamos que no construyan otras relaciones de amistad y compartan otras cosas con sus coetáneos. Lo que les resulta cada día más difícil es ser compañeros de las generaciones anteriores. Las diferencias entre generaciones se han hecho mucho más profundas.

Cada generación vive su tiempo irrepetible, único e intransferible. Cada generación tiene sus propios relatos y sus propias sensaciones y vibraciones, que se entrecruzan, que se influyen mutuamente con otras generaciones, pero que siguen siendo diversas. No es renunciando a emocionarnos, a sentirnos hermanados con nuestros compañeros de generación que nos acercamos a las nuevas generaciones. Al contrario.

Tampoco es dictando cátedra. Es tratando de comprendernos y respetarnos que es una de las tareas básicas y más complejas para ser verdaderamente compañeros. Dentro de pocos días se cumplen 40 años del mayo del 68, y la palabra que no estaba escrita en los muros, pero la llevábamos todos en el corazón, era una: compañero. Una palabra que la derecha odia y por eso también me gusta tanto.

(*) Periodista. Coordinador de Bitácora. Uruguay.

Las pastillas de la derecha

Las pastillas de la derecha
Por Esteban Valenti

El poder es un deposito de los más variados trastos de la civilización. Todo y el contrario de todo puede terminar en su amplia explanada. Cosas buenas y malas en toda su gama. Neutras pocas. El poder tiene por ejemplo dos caras, la soberbia y el complejo de inferioridad. Juntas e inseparables. Sobre todo en la izquierda.

La derecha no tiene ese problema, porque en realidad, esta bien acostumbrada a tener el poder bien aferrado y además porque considera que le asiste el derecho divino y eterno a ejercerlo. Con algunos recreos. Las fuerzas conservadoras uruguayas – la derecha para utilizar un término universal que aquí nadie quiere – es un ejemplo sublime de estas virtudes. Y la izquierda uruguaya es también otro ejemplo sublime de las dos caras opuestas. Voy a opinar de una de ellas: el complejo de culpa y de inferioridad.

Si los todos los datos económicos y sociales de Uruguay son buenos, con índices que no se registraban desde la década del 40, con un manejo de todas las variables macro económicas pero sobre todo con un fuerte impacto social de esas políticas en el empleo, en los salarios, en el gasto social, en la educación, la salud, la lucha contra la brecha digital, las leyes sociales, para tomar algunos ejemplos, la causa principal -asumida por buena parte de la izquierda – es que eso se debe en primer lugar a la coyuntura regional e internacional. Falso de toda falsedad.

Si comparamos cuanto crecieron los precios internacionales de los productos que el país importa y los comparamos con el aumento de los precios de los productos que nosotros exportamos, el país ha perdido notoriamente. Para decirlo técnicamente el país se ha visto gravemente desfavorecido con el deterioro de los términos de intercambio. Aumentó mucho más lo que importamos que lo que exportamos. Otra que coyuntura regional e internacional.

¿El petróleo a casi 120 dólares el barril, es una coyuntura favorable? Quince años sin una sola inversión en la generación de energía en el país, cuando asistimos a una crisis energética regional tan grave y el petróleo y el gas se disparan ¿es otra de las condiciones favorables? Además de habernos dejado a ANCAP enterrada en Sol Petróleo hasta el cuello perdiendo decenas de millones de dólares mensuales. Eso si la derecha no pierde una sola oportunidad para batir sobre el clavo de las excelentes condiciones internacionales.

Y nosotros no perdemos oportunidad en tragarnos semejante pastilla. Otra, el bloqueo de los puentes ¿es acaso una coyuntura favorable para el turismo, para el comercio, para la economía uruguaya? Si les sucedido algo similar a los gobiernos blancos y colorados andarían llorando en los rincones y justificando todo su fracaso con ese lamento. En este gobierno aumentó el turismo, se diversificó y le fuimos encontrando la vuelta a todas las dificultades. Pero la pastilla sigue allí, flotando.

El Mercosur y su actual situación, favorece a Uruguay? No, en absoluto. Y el país buscó alternativas, amplió mercados comerciales, de venta servicios y de capitales e inversiones como nunca. Ellos viven flameando la bandera de la apertura, y por qué no hicieron esa apertura?

Otra pastilla humeante: los meritos de este gobierno son el resultado de la continuidad de la política económica que se venía aplicando. Falso. La prioridad absoluta del gasto social, el plan de emergencia, las inversiones en políticas sociales ¿es continuidad? No es un cambio radical.

¿El aumento del encaje para que los bancos se hagan cargo de una parte del costo de la presión inflacionaria y sobre la moneda, es continuidad? No. ¿El manejo de la deuda externa es continuidad, cuando nos dejaron el 106% de deuda sobre el PBI y un perfil de pago de deuda e intereses absolutamente imposible de cumplir? Esta pastilla es además repetida, aumentada y adornada por algunos sectores de la izquierda. Si hubo un sector donde se cambió radicalmente fue en el manejo de la deuda, no sólo por la profesionalización, el traslado de dólares a pesos de una parte importante, sino por algo esencial: porque se dio prioridad al gasto social. Allí la derecha quiere imponernos una doble pastilla: nos acusa de gastar demasiado, de aumentar el gasto público. Sangran por la herida genética, no quieren el 4.5% para la educación, ni el Sistema Integrado de Salud, ni las asignaciones familiares, ni el crecimiento del gasto social. Ahorremos, para aumentar la tasa de ganancia y acumulación de los sectores más ricos y favorecidos.

Y algunos izquierdistas ”puros” e inmaculados se compran la pastilla y la revenden con intereses. Las pastillas no son sólo sobre la economía. Se busca a los desaparecidos, se entra en los cuarteles, se aplica plenamente el artículo 4 de la ley de caducidad, van presos y son procesados los principales responsables de la dictadura, Bordaberry y Álvarez para comenzar.

Todo esto por primera vez desde la reconquista de la democracia. La pastilla es muy simple: esto es posible porque pasó el tiempo. Los integrantes del Partido Nacional con todo el derecho y la obligación han solicitado más información sobre el vil asesinato de la señora de Heber, pero ni les roza la duda de porque durante los anteriores gobiernos, incluyendo el gobierno blanco no se hizo absolutamente nada para aclarar ese crimen y otros crímenes de la dictadura. Y el ocultamiento no estaba en la ley de caducidad. Fue una yapa puesta por esos gobiernos. Esta actitud nos es sólo de los partidos tradicionales entre los que se siguen considerando los dueños del poder en temporarias vacaciones hay también sectores sociales. Las cifras de inversión internacional y nacional son record, los ritmos de crecimiento de casi todos los sectores industriales y del campo también y mientras tanto algunos de sus representantes gremiales, en muchos casos los mayores fabricantes universales de lágrimas y lamentos lloran desconsolados, nada les alcanza Es que mantienen el tic histórico de que en este país era mucho mejor tener un buen amigo en el poder y unas buenas prebendas que ser un buen empresario, un buen capitalista liberal. Se terminó señores.

Son los mismos que dentro del Uruguay se viven quejando y salen al exterior y son los mejores propagandistas del país, y utilizan argumentos mejores que los nuestros. Los he visto y oído. Uno podría decir que lo hacen por patriotas. Mmmm…Si tienen tanto miedo, tantas dudas y críticas sobre la política económica nacional y sobre el gobierno porque son tan convincentes con sus socios, proveedores e inversores en el exterior? ¿Los engañan en aras de la patria?

Permitan que esboce una leve e irónica sonrisa. Pero aquí adentro nosotros vivimos consumiendo sus pastillas sobre el ”poder sindical” sobre el ”retrazo cambiario” y muchas otras cosas similares. Este año exportaremos 9.000 millones de dólares de bienes y servicios. Record histórico. Si no hubiera ”retrazo cambiario” ¿qué deberíamos hacer? atar el obelisco y el monumento a la carreta. Su receta -la de los menos inteligentes y más acostumbrados al pasado -es infalible y muy simple: que el precio artificial del dólar -que se cae en todo el mundo -los uruguayos lo sostengamos con emisión y por lo tanto inflación, es decir con nuestros salarios o reduciendo drásticamente el gasto social y las inversiones en infraestructura. Otra pastillota: la recaudación fiscal creció por casualidad o por la habilidad de los directores de la DGI.

Es cierto los dos que tuvimos son muy buenos, pero las causas son mucho más de fondo, crece la recaudación porque crece la economía y porque por primera vez los funcionarios e inspectores de la DGI no están de los dos lados del mostrador, cobrando y asesorando a las empresas.

¿Si era tan simple porque no lo hicieron antes? Elemental Watson. Y sigue creciendo la recaudación luego de la reforma fiscal. En otra vuelta de pastillas nos dedicaremos al tema del IRPF que en realidad es el mayor monumento a la pastilla que se haya construido en el Uruguay, en especial dedicado a los jubilados.

Ellos, los políticos tradicionales tienen todo el derecho a inventar, pintar, endulzar todas las pastillas que quieran y puedan. El problema somos nosotros que alimentamos nuestro complejo de culpa por ocupar el poder consumiendo demasiadas pastillas.

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