Las curiosas ‘profecías’ de Hillary Clinton


Miércoles, 29 de abril de 2009
Las curiosas ‘profecías’ de Hillary Clinton
Por: Carlos Rivero Collado

Al decir que “el régimen de Cuba está finalizando”, la jefa de la diplomacia estadounidense demuestra que no entiende lo que es la diplomacia ni sabe nada de la realidad cubana.


Aclaración inicial: le pido disculpas a mis lectores que son, también, amantes de la historia porque, por tercera vez, tengo que posponer la segunda parte del artículo sobre el Maine, o sea el desenlace de aquel autoatentado terrorista, ya que están sucediendo algunos hechos en la escena internacional que me obligan a comentarlos no en un largo párrafo, como de costumbre, sino en toda la extensión del artículo. La publicaré la semana entrante y como ya nadie se acuerda de lo que se dijo, incluyendo al que lo dijo, habrá al principio de la segunda parte una síntesis de la primera.

1-. La controversia

A pesar de su violenta historia, el gobierno imperial de Estados Unidos ha hecho acciones jocosas aunque dentro de un marco siempre trágico. Muy pocas han tenido, sin embargo, el sentido tan hilarante de lo que dijo Hillary Rodham Clinton ante una comisión congresional, la semana pasada. Refiriéndose al gobierno de Cuba, expresó la Canciller del imperio:

–I mean this is a regime that is ending. It will end at some point. President Obama has created an internal debate in Cuba (Quiero decir que éste es un régimen que está finalizando. En algún momento se acabará. El presidente Obama ha creado un debate interno en Cuba)

Leí esta información en la prensa de Miami, pero como, después de haber vivido muchos en esta ciudad, desconfío de todo lo que leo, de todo lo que oigo y de todo lo que veo, y a veces pienso que los periódicos locales no son periódicos reales sino pantuflas o cortinas disfrazadas de periódicos, consulté con fuentes confiables y, efectivamente, esas extrañas palabras de la señora Clinton aparecían en The Washington Post, el pasado jueves, en una amplia información sobre sus comparecencias ante el comité del Congreso.

Esa declaración contradice la política de acercamiento hacia América Latina del presidente Obama, toda vez que hay muchos países de este continente que, lejos de creer que el sistema socialista está finalizando en Cuba, lo están imitando. Es contraria, además, a la reunión que sostuvieron, antier lunes, el embajador Jorge Alberto Bolaños Suárez, Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Estados Unidos, y Thomas A. Shannon, Subsecretario de Estado para América Latina. El embajador Bolaños Suárez es un diplomático de brillante y larga carrera que desea, por supuesto, la continuación delGobierno Revolucionario de Cuba, no el fin del que habla la señora Clinton.
Estos contactos se llevan a cabo en momentos en que The Washington Post y la telecadena ABC acaban de realizar una encuesta en la que el 66% de los entrevistados está de acuerdo en que Cuba y EU restablezcan relaciones diplomáticas y comerciales.

2-. El sangriento combate de las guayabas
Veamos todo esto no con tanta seriedad, sino con humor festivo porque sospecho que eso del “debate interno” del que habla Hillary surgió aquí en Miami y responde a otra de las comedias, o sea de las intrigas cómicas, de las que esta ciudad es muy propensa, en cuanto a que en una probable apertura entre Cuba y Estados Unidos, las posiciones del Jefe de la Revolución y el Presidente son opuestas, o sea que Raúl la busca y Fidel la rechaza. Acostumbrados por tantos años a la mentira, los sueños y, sobre todo,los programas cómicos de Trespatines, ahora inventan otro libreto humorístico que ya debe haber provocado algunas carcajadas allá en Cuba. O sea que aquí en Miami la comedia sigue siendo más o menos la misma, aunque la decoración del teatro y el teatro mismo hayan cambiado bastante.

Esto me recuerda que allá por el año 1972, el honorable magistrado de la Cuba capitalista, don José Francisco Alabau Trelles, se puso de acuerdo con diez o doce vagabundos locales para comprar en la juguetería Red Baloon, de aquí de Coral Way, que ya no existe, unas cuantas escopeticas de madera, camioncitos y concreteras de plástico, y uniformes de camuflaje, y reunirse en un estudio fotográfico en el que un hábil artista del lente le dio candela a algunos de los juguetes y a unas miniaturas de cartón y los retrató de muy cerca para dar la impresión de que se trataba de edificios y camiones en llamas, como se hace en las películas de Hollywood. Además, retrató al magistrado y los vagabundos en pleno zafarrancho de combate, empuñando las terribles armas con las que tanto nos divertíamos los niños hace más de sesenta años. Entonces se perdieron por un par de semanas y, ya con con esas evidencias bélicas, regresaron a Miami y fueron a todos los periódicos y emisoras de radio y televisión, diciendo, con la mayor seriedad, que habían invadido el sur de Camagüey, habían tomado por asalto el poblado de Guayabal, habían matado “a cuarenta comunistas” y le habían dado candela a una concretera, un camión y un edificio del MINCIN, de cuya sangrienta acción epopéyica habían tomado las fotos que presentaban como evidencias directas –no como las circunstanciales del Maine–.

En sus programas de televisión Alabau Trelles solía terminar su perorata, exclamando:

–¡Ahora sí que ya está muy cerca el fin del comunismo en Cuba!

Más o menos lo mismo que dice ahora Hillary 37 años después.

El magistrado aparecía, además, con un brazo vendado sobre una herida que aún le sangraba.

Durante varios días, los héroes de Guayabal fueron el orgullo de Miami y, en medio de toda aquella feliz algarabía, Alabau tomó posesión como presidente de la república en armas.

Unos días después se puso fatal el recién estrenado mandatario porque un reportero del Miami News, diario que tampoco ya existe, fue a la propia juguetería, compró los mismos juguetes, les dio la propia candela, les sacó las mismas fotos y las publicó en su periódico, resultando que eran idénticas a las de Alabau, probando que lo de Guayabal había sido sólo una guayaba más de las que ya tanto se habían dicho en Miami desde enero del 59, pues, además, uno de los combatientes, arrepentido del tremendo embuste, reveló que la sangre del magistrado provenía de un par de sobrecitos de salsa de tomate –catsup– que él mismo había hurtado del primer Burger King que hubo en el mundo, en la Calle 79 del nordeste, cerca de la bahía.

El bravo magistrado y los corajudos hoplitas tropicales tuvieron que huir de esta ciudad por un tiempo, después que por poco los ahorcan en el Parque de las Palomas.

3-. El apocalipsis de las sabanas de Camagüey

Alabau Trelles murió ya hace muchos años y muy lejos, por cierto, del combate, pero sus émulos de Miami han seguido, durante todo este proceso, inventando comedias similares, como la de aquel locutor que formó un gobierno para ‘liberar’ a Cuba basado en el contacto directo que tenía con la Casa Blanca a través de Fina y Manolo Sánchez, la cocinera y el valet de Nixon. Unos meses después, Torriente anunciaba en México que tenía bombas nucleares y que se las iba “a meter a Fidel por la cabeza”, así, dicho así mismo, sin metáforas. Era la época en que González Labrada planeaba colocarse un parche en un ojo para asaltar un barco mercante cubano en alta mar y establecer un gobierno en armas que, por lógica, iba a tener una bandera negra con un par de huesos en el centro. Las comedias siguieron por muchos años y no hay tiempo para comentarlas todas.

Ahora, los autores de los libretos y los comediantes mismos pudieran estar dispuestos, quizás, a subir la parada con esto del “debate interno” del que habla la profética Hillary y pudiesen decir que Raúl, al frente de los ejércitos de Occidente y el Centro, se está preparando para combatir contra el Ejército de Oriente, comandado en persona por un Fidel enteramente recuperado. Además, que apoyando a Raúl están Chávez, Putin y Correa, al frente de tres divisiones motorizadas; y que, al lado de Fidel, hay una división boliviana, una nicaragüense y otra china, dirigidas, en persona también, por Jintao, Evo y Daniel. Podrían decir, aun más, que la batalla final será el 26 de julio al amanecer, pero no en el Moncada, sino en una extensa sabana de Camagüey, a unos 40 kilómetros al norte de Guayabal, o sea que aún hay tiempo para presenciar, desde unos palcos no tan cercanos, junto a las vacas, tan furioso encuentro.

Hasta pudieran agregar que hay cierta inquietud en el resto del país y en los países vecinos, pues se teme que los rusos y los chinos pudieran usar armas nucleares estratégicas, aunque, para disminuir un poco el terror general, pudieran aclarar que en esa terrible batalla del fin del mundo no habrá combates aéreos, pues todos los pilotos de guerra de los siete países se han refugiado, desde ahora, en una de las islas del Archipiélago de los Canarreos, y han proclamado la República Imparcial, Apaciguada y Aérea de Cayo Largo del Sur. Miami resiste todas esas guayabas como hizo, por un tiempo, con la de Guayabal.

4-. La Semana Santa de mi buen tío Emilio

Lo de que “el régimen de Cuba está finalizando” se puede interpretar como una flagrante violación de las normas diplomáticas por parte nada menos que de la jefa de la diplomacia, pero también, una vez más, como una comedia.

A cada rato me acuerdo de mi tío Emilio, que además era mi padrino, al que quise mucho porque fue un hombre muy bueno que siempre me llevaba al estadio de El Cerro para ver al Almendares, mi equipo. Había sido Representante a la Cámara y dirigente telefónico. Como tenía poca cultura contaba con muchos amigos. La caída de Batista lo sorprendió de visita en Canadá. Sospecho que tuvo, asimismo, la sospecha que si regresaba a La Habana desde Montreal no iba a tener una acogida muy amigable en Rancho Boyeros, por lo que decidió reunirse con nosotros aquí en Miami a mediados de enero. Habitaba uno de aquellos curiosos “apartamentos de Alliegro” que eran tan pequeños que la sala era, asimismo, saleta, portal, comedor y recámara, en el baño no cabía una pastilla entera de jabón y la cocina era tan estrecha que si se cocinaba un lacón no se podía hervir al mismo tiempo las papas.

Un día, a fines de febrero del propio año, llegué a su hogar, vi que había algunas maletas abultadas junto al único mueble, que por el día era sofá y por la noche cama, y le pregunté:

–¿Y esas maletas, tío, te vas a mudar?

–Mi mujer y yo no hemos sacado las cosas de las maletas todavía –me respondió, con una sonrisa, aunque no de oreja a oreja–.

–¡¿Y por qué?! –le pregunté, sorprendido–.

–¡Hombre, mi sobrino, el de Fidel es el gobierno más breve de la historia de Cuba! No llega a Semana Santa.

Mi pobre tío murió 45 años después en Homestead, al sur de Miami, pero no puedo precisar ahora si aún conservaba las maletas llenas de ropa y toallas, aunque me imagino que muchos años atrás debió haber puesto algunas cosas en los closets y el baño.

Así ha vivido cierta gente aquí en Miami durante todo este tiempo, creyendo que el gobierno de Cuba no llega a Semana Santa y han sido ellos los que, lamentablemente, no han podido llegar al Día de San José.

5-. Breve historia de un fracaso

Al decir que el régimen de Cuba esta finalizando, Hillaryse refiere al gobierno en sí, al sistema socialista, a la Revolución; pero, además, sugiere que los hombres que hoy gobiernan a Cuba, en especial Fidel y Raúl –ya que en el caso del primero escribir es gobernar– están a punto de caerse –o sea finalizar–, a pesar de que –y ahí están ellos además de Almeida, Ramiro, Guillermo y otros, y, por supuesto sus discípulos– se alzaron en una loma cuando eran sólo doce hombres, obtuvieron el concurso moral de la gran mayoría del pueblo cubano y el apoyo físico de cientos de combatientes y derrocaron a un gobierno que tenía más de 50,000 hombres armados; los mismos dirigentes revolucionarios que vencieron a la poderosa burguesía que todo lo poseía y todo lo controlaba, en los años 59 y 60; que sobrevivieron a la ruptura comercial y diplomática de Estados Unidos, que le compraba y le vendía al país más del 90% de lo que importaba y exportaba; que en Playa Girón derrotaron al imperio por primera vez no en América, sino en el mundo entero; que vencieron a miles de alzados en el Escambray que recibían ayuda del exterior; que resistieron la expulsión de la OEA y la hostilidad de todos los gobiernos del continente con excepción del de México; que neutralizaron todos los intentos de magnicidio de una CIA que ha asesinado o intentado asesinar a sesenta y seis jefes de Estado o de gobierno después de su creación en 1947; que sobrevivieron la Crisis de Octubre, el mayor peligro que ha afrontado la humanidad en toda su historia; que se mantuvieron firmes en la etapa de cambios radicales en la economía en el resto de los años 60; que ayudaron a liberar del dominio colonial a varios pueblos de Africa venciendo, en el propio territorio africano, al país más rico y uno de los más poblados del continente, Sudáfrica; que resistieron todos los atentados terroristas llevados a cabo por agentes del imperio, entre ellos el peor y más cobarde, la guerra bacteriológica, que causó la muerte de cientos de seres humanos y miles de animales y la destrucción de valiosas cosechas que empobrecieron aun más al país; que sobrevivieron a los planes guerreristas de Reagan en el período 1981-89; que se mantuvieron firmes y leales a sus principios ideológicos ante la gran catástrofe que para el país significó la desaparición de la Unión Soviética y la caída del comunismo en toda la Europa oriental, lo que ocasionó que, de súbito, el país se quedara sin mercados de compra y de venta; que sobrepasaron, con igual firmeza, los lzrgos años del período especial que, en parte, aún perdura; que evadieron la saña genocida del segundo gobernante más asesino, y el más ignorante, que ha tenido el imperio en toda su historia, en el período enero del 2001-enero del 2009; que soportaron los tres terribles huracanes del 2008 que asolaron al país de oriente a occidente y de norte a sur en menos de 20 días, efecto del excesivo calentamiento global del que el imperio es el máximo culpable porque es el que lanza la mayor cantidad de bióxido de carbono a la atmósfera superior; y que, en fin y sobre todo, han dirigido con coraje y talento a un pueblo valiente que ha resistido, con singular heroísmo, más de cincuenta años de hostigamiento continuo por parte del imperio más poderoso, desvergonzado y criminal que ha tenido la humanidad desde el incio de la civilización, único pueblo en la historia que ha sufrido tan largo e inmerecido castigo.

6-. Un fracaso aun mayor

Entonces, cuando toda esa terrible tragedia ha pasado y el gobierno de Cuba, dirigido por los mismos hombres que lo hicieron en todo ese ultraheroico proceso, se mantiene en pie, es cuando se le ocurre decir a la señora Clinton que es ahora, precisamente ahora, cuando ese gobierno, ese sistema y esos líderes “están finalizando”. O sea cuando ya al imperio no lo gobierna un ignorante asesino y torturador, sino un hombre inteligente de cierta sensibilidad, cuando ya todos los gobiernos de América, incluyendo algunos de derecha como los de Saca, Uribe y Calderón, están reclamando el fin inmediato e incondicional del bloqueo imperialista a Cuba y su readmisión en la OEA y su participación en la Sexta Cumbre; cuando la mayoría de los gobernantes de América Latina y El Caribe son de izquierda y algunos abiertamente socialistas, comoChávez, Ortega, Morales y Correa, y otros más o menos socialistas, como Lula, Cristina, la Bachelet, Tabaré, Lugo, Colom, García, Fernández, Zelaya, Preval, Funes, Torrijos, Jagdeo, Spencer, Skerrit, Golding, King, Douglas y Gonsalves, o sea la gran mayoría de los gobernantes de América; cuando la economía de Cuba ha mejorado y se recibe a más de dos millones de turistas al año, cifra récord; cuando ya se sabe, casi con seguridad, por las pruebas realizadas por varias compañías internacionales, que debajo de una parte de la plataforma insular norte de Cuba hay una inmensa reserva de petróleo que pudiera rebasar los quince mil millones de barriles; cuando se ha mejorado la producción agrícola e industrial por las útiles reformas que ha hecho el gobierno en los últimos meses; cuando la supresión de las crueles medidas adoptadas por Bush hace tres años, que empeoraron el bloqueo, auguran una mayor afluencia de cubanos emigrados a nuestro país y un aumento en los envíos de dinero y remesas de comida, medicinas y otros productos a sus familiares y amigos; cuando muchos senadores y representantes de EU están exigiendo que se alivie más el bloqueo y se deje viajar a Cuba a todo el estadounidense que quiera hacerlo, con lo cual se aumentaría en muchos miles de millones de dólares la entrada anual por concepto de turismo; cuando decenas de miles de médicos, técnicos de la salud y educadores cubanos siguen ayudando en medio mundo a millones de humildes seres humanos, dando un ejemplo único en el mundo actual que Obama tuvo que elogiar la semana pasada en Puerto España; cuando todo eso ha sucedido y va a suceder … es cuando se le ocurrre decir a la señora Clinton que el gobierno y el sistema, cuyos líderes han hecho y hacen posible toda esa inconmensurable hazaña, están próximos a desaparecer.

7-. Amenazas y violaciones diplomáticas

Esta señora, que es abogada, no sabe una palabra de derecho internacional y menos aun de derecho diplomático. Se justifica que un dirigente emigrado de Miami o un contrarrevolucionario del país o un gobernante de derecha, digan que el sistema de Cuba está próximo a desaparecer, pero no la jefa de la diplomacia estadounidense porque entonces, aparte de que viola todas las normas básicas de la diplomacia, demuestra que el gobierno que representa sigue siendo tan imperialista como el de Bush, Cheney, Rumsfeld y Condoleezza Rice, con lo cual se prueba, además, que en EU no existe el multipartidismo, ya que sus dos únicos partidos son las mejillas idénticas de un solo rostro, el del imperio, el del capitalismo, el de los barones del complejo militar-industrial que son los que realmente controlan a este país –como denunció en su discurso-despedida, desde la Casa Blanca, nada menos que el presidente Eisenhower, el 17 de enero de 1961– y de los cuales Obama, Biden, Hillary, Emanuel, Geithner y todos los demás son simples marionetas movidas por hilos invisibles, aunque gruesos.

Que recuerde, desde que vine a estudiar a este país en septiembre del 54, jamás ha habido un Secretario de Estado que haya dicho que tal gobierno está a punto de desaparecer, a no ser que se refiriera al gobierno de un presidente que estaba a punto de cederle el poder, pacíficamente, a un presidente-electo. Tal no es el caso, por supuesto, del presidente Raúl Castro que fue escogido para ese cargo, en febrero del año pasado, por los miembros del Consejo de Estado que son, asimismo, electos por los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que son, a su vez, elegidos por el pueblo en comicios en los que participa más del 90% del electorado, no el 62% que acudió a las urnas cuando se eligió a Barack Obama, o menos del 50% que ha asistido siempre a todas las elecciones presidenciales de Estados Unidos desde la de John Adams, en 1796 –lo de Washington fue peor porque ni siquiera hubo elecciones–.

Ha habido muchos embajadores del imperio que han intervenido, sin el menor recato, desde 1789, en los asuntos internos de los países en los que han desempeñado su misión diplomática, y los casos más recientes son los de Bolivia, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Haití. En Cuba, no hace mucho, dirigía la Sección de Intereses un tal James Cason, quien se reunía asiduamente con personas y grupos que promovían el fin del socialismo en Cuba, y hasta les daba dinero y equipos para facilitarles su labor.

Este Cason sale ahora, a cada rato, en estas crónicas sociales tan pintorescas que tienen los periódicos de Miami en que todas las mujeres son jóvenes y bellas, aunque estén más arrugadas que la momia de Tutankamen, tengan un racimo de forúnculos verdes en la punta de la nariz y una sola oreja, y todos los hombres son cultos y elegantes aunque estén cubiertos de pelos y caminen como el pitecantropo y utilicen los dedos de ambas manos para contar hasta diez; pero ni siquiera Cason dijo nunca, al menos públicamente, en los años que estuvo en Cuba, que ‘el régimen’ estaba finalizando.

Es muy probable que esta señora esté perdiendo mucho sueño –se le ve bastante demacrada en la foto– porque a cada rato hace declaraciones que no la hubieran hecho Pinochet, Hitler ni Al Capone. En esa misma reunión del comité congresional de hace una semana, refiriéndose a los capos de la droga que operan en México, exclamó:

–They should kill them all! (¡Debían matarlos a todos!)

Un alto funcionario del gobierno de México tuvo que aclarar que su gobierno seguirá el proceso de la ley en cuanto a todo el que la viole traficando con drogas.

Se sabe que el gobierno de México los va a matar sin muchas contemplaciones, pero ningún Secretario de Relaciones Exteriores, ni siquiera el de Victoriano Huerta, se hubiera atrevido a hablar de una forma tan insolente y antidiplomática.

En la primavera del año pasado, cuando le disputaba a Obama la nominación demócrata, esta señora hizo unas declaraciones que fueron altamente criticadas en este país por varios dirigentes de los dos partidos, y que, quizás, le pudieron costar la postulación, ya que muchos electores ‘demócratas’ se atemorizaron un poco con su excesiva amenaza terrorista. Dijo entonces la candidata Hillary:

–If Iran fires missiles into Israel, they would be completely oblitarated (si Irán le lanza cohetes a Israel, sería totalmente arrasado)

Como Irán no tenía hace un año, ni tiene ahora, armas nucleares, se entiende que Hillary quería decir cohetes iraníes con cargas convencionales, y que Irán sería atacado por Estados Unidos con poderosas bombas nucleares porque sólo de esa forma puede ser arrasado un país de casi dos millones de kilómetros cuadrados y unos 74 millones de habitantes.

En su visita del pasado viernes a Irak, Hillary dijo:

–El gobierno de Pakistán necesita expresarse contra una política que está cediendo más y más territorio a los insurgentes.

Por su parte, Robert Gates, jefe del Pentágono, criticó, abiertamente, al presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, por no tomar las medidas necesarias para evitar el avance de los insurrectos que pudieran asaltar, en los próximos meses, la capital del país, pues ya los milicianos talibanes, unidos a los combatientes de Al Qaeda, han ocupado el distrito de Buner, a 100 kilómetros de Islamabad … y siguen avanzando con el apoyo de la gran mayoría del pueblo paquistaní que detesta la presencia de las tropas del imperio en Afganistán e Irak y los bombardeos al norte de su país, que le han costado la vida a cientos de civiles inocentes, entre ellos decenas de niños, en los últimos meses. Pakistán tiene más de 170 millones de habitantes –en un 95% musulmanes–, 880,000 kilómetros cuadrados y posee unas 80 bombas nucleares, aunque algunas fuentes creen que pudieran ser más de 100.

Hillary defiende, con vehemencia, que el imperio establezca bases de cohetes nucleares en Polonia y la República Checa, a pesar de que la mayor parte de la población de ambos países se opone a las mismas y que eso pudiera crear un grave conflicto con Rusia que, quizás, tendría, una consecuencia imprevista porque el pueblo ruso, ante esa insolente amenaza imperial en su zona de defensa, pudiera volcarse en apoyo de quienes más se oponen a la misma y llevar al poder a los candidatos del Partido Comunista de la Federación Rusa que, a su vez, pudieran gestionar el renacimiento de la Unión Soviética, al menos de algunas de las quince repúblicas que la integraron.

Con su actitud arrogante y sus amenazas guerreristas, el imperio está provocando no sólo el regreso a la Guerra Fría –que siempre fue más o menos caliente– sino el probable triunfo de los partidos comunistas en Rusia y Europa oriental, el renacimiento de la Unión Sovietica y del campo socialista europeo como existía en 1989, y un reforzamiento del socialismo en la mayoría de los países de América Latina y El Caribe.

Por lo que debemos felicitar a la estimada señora Hillary Clinton por la excelente labor que está realizando al frente de la cancillería

 

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