ALARMA TEMPRANA, O… ¡QUIZÁS TARDÍA’


ALARMA TEMPRANA, O… ¡QUIZÁS TARDÍA’
 Por:    Froilán Goyena

“Primero vinieron a buscar a los comunistas, yyo no hablé porque no era comunista.
Después vinieron por los socialistas y lossindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieronpor los judíos, y yo no hablé porque no era judío.
Después vinieron por mí, y para ese momento ya noquedaba nadie que pudiera hablar por mí”
Pastor protestante MartinNiemoeller, 1945
“Ya viene el cortejo!  Ya se oyen los claros clarines. La espada seanuncia con vivo reflejo” y no es precisamente el cortejo al que se refirió el poetachorotega Rubén Darío en su famoso poema escrito para conmemorar las accionesindependentistas argentinas de 1810.      
Desde hace algún tiempo heraldos de la patria grande han venido denunciando los planes de intervenciónadelantados tanto por los Estados Unidos como por la Unión Europea contrala República Bolivariana de Venezuela, no para controlar su petróleo comosugieren muchos, pues ya existen convenios de suministro por largo tiempodifíciles de revocar unilateralmente por Venezuela, si no con el objetivofundamental,     — dicho sin eufemismos –  de defenestraral comandante Chávez para luego decapitarlo, pues este compatriota con susingular revolución socialista se ha convertido en el más peligroso agitadorcontra la hegemonía imperial ejercida en América Latina, en el Caribe y másallá de nuestro continente, en momentos cuando una profunda crisis devariopinta naturaleza, sacude al capitalismo, peligroso trance imposible deesconder y que se ha puesto de manifiesto en los principales centros de podereconómico, tradicionalmente señalados como ejemplo de las bondades delneoliberalismo que parece derrumbarse al compas de las protestas de los pueblosconvencidos éstos, por sus penurias, que las vueltas del tortol al cordel quelos amarraba a las democracias representativas, promovidas y protegidas por losEstados Unidos, les resultan mortalmente inaguantables. 

Bastaría con oír solamente lasnoticias sobre Alemania, Francia, Italia, España, Portugal y Grecia, amén dever las manifestaciones populares en las más importantes ciudadesnorteamericanas y canadienses,  paraafianzar nuestro anterior aserto.
No obstante, no hay que pensarque las declaraciones a viva voz del narcotraficante número 82, — ÁLVARO URIBE VÉLEZ–  son alocadas expresiones de un resentido conChávez o las de un político que pretende seguir en primera fila y no serolvidado por sus seguidores. Contrariamente, ellas son hijas de unaconsuetudinaria conducta hereditaria, que en su quehacer defiende interesesoligárquicos, colombianos y supranacionales, ligados a la droga y a los paramilitares, fuerza armada irregularinspirada por su padre Alberto Uribe Sierra,  con la creación de la cooperativa de seguridadprivada Convivir, embrión de las Autodefensas Unidas de Colombia, fortalecidaspor Uribe Vélez cuando ejercía el cargo de Gobernador de Antioquia, bandas posteriormentecomandadas por Carlos Castaño Gil, fascista de no muy grato recuerdo.
La invasión silenciosa,planificada y numerosa, de paramilitares colombianos hacia nuestras ciudades ypoblaciones fronterizas e interioranas, no es un caso fortuito; ella  fomenta el micro mercado de las drogas; estimulala inseguridad facilitando armas a los jóvenes de las barriadas urbanas acambio del establecimiento de parcelas para la distribución y el comercio de aquellas,controla  buena parte del comercio y losservicios en algunos poblados y organiza núcleos de combate e inteligencia afavor de las organizaciones a quienes sirven, útiles como quinta columna cuandola  invasión o las accionesdesestabilizadoras lo precisen. Los recientes anuncios de Uribe Vélezrelacionados con su lucha contra el triunfo electoral del “dictador Chávez”,dado su amor por la democracia venezolana, se entroncan en la fuerza queagazapada tiene acá ese capo paraco.

La presencia del general español VicenteDíaz de Villegas en Venezuela y la recién asonada ocurrida en el antiguoCuartel de La Planta,convertido en reten policial, sin duda alguna, no son acontecimientos fortuitos,si no, antes por el contrario, eventos planificados por los responsables de lasacciones terroristas contra Venezuela, como hitos estratégicos en el camino queconduce al objetivo perseguido.
Las fuerzas hegemónicas no actúansin programación y han procurado siempre guardar las apariencias en cuantoa  la legalidad de sus acciones contralos gobernantes de los pueblos no concordantes con sus propósitos. En el casovenezolano, nos han tenido amarrados a su carro desde nuestro nacimiento comonación, al derribo del yugo español, hasta hoy, sin que la clase dirigente dela cuarta república y buena parte de la quinta, impulsasen, con el vigornecesario, la rotura de esas cadenas para que nuestra República Bolivariana fueserealmente independiente y soberana.

Anteesa vieja amenaza, la política exterior del presidente Chávez ha urdidoalianzas, creado convenios; promovido, con su pasión característica, la unidadlatinoamericana y caribeña; ha tejido acuerdos estratégicos con la República Popular China, con la Federación Rusa,con la Repúblicade Bielorrusia, con la República Socialistade Vietnam, con la República Islámicade Irán, y con casi todos los países latinoamericanos y caribeños, y su voz nodesentona en el coro de los pueblos que luchan por su liberación nacional entodos los rincones del mundo y ha puesto, ante la dura censura  del imperialismo norteño y europeo, — expresada en el escenario mundialy nacional por sus multiplicidad de marionetas — nuestros recursos petroleros al servicio solidariodel desarrollo regional.

            La reciente decisión presidencial de denunciar los tratadosuscritos con el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas aInversiones (CIADI),              — institución dependiente del Banco Mundial –  y el acordado conla Comisión Interamericana de Derechos Humanos, – creada merced a la Reforma de la Carta de la OEA, aprobada en Buenos Aires en 1.967 — es sin duda una oportuna acción para iniciar el debilitamiento  esas de viejas amarras.

La diplomacia, con su lento pero continuo quehacer, algunas veces silencioso y otras vocinglero,seguramente se ocupará de tomar las acciones que el Estado Venezolano juzgueconvenientes en pro de acumular fuerzas para contener la arremetida anunciada ycada vez más probable.

La urgente programación de la denuncia total o parcial de las otras muchas ataduras jurídicas con el grancapital, igualmente será tarea del gobierno nacional y escapa, por ahora, de estps comentarios.
El lector de esta nota, no avezadoen estos asuntos diplomáticos, generalmente firmados a sotto voce,probablemente no sepa cuan extenso es el tejido que ha venido hilvanandodurante  muchos años el gobiernonorteamericano, quien no da puntada sin dedal, para garantizar su hegemonía.

            Lossiguientes instrumentos son apenas la punta del iceberg que habrá que derretirpara realmente liberarnos, a saber: el Tratado de Promoción y Protección deInversiones Extranjeras convertido en Ley; los convenios del mismo tenor suscritoscon Alemania, el Reino Unido, Francia, España, Suecia, Suiza, y los PaísesBajos, entre otros tantos; el convenio con el gobierno de Los Estados Unidos deAmérica con el objeto de evitar la doble Tributación y prevenir la evasiónfiscal; el convenio con el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones; elAcuerdo con el gobierno norteamericano para suprimir el tráfico ilícito deestupefacientes y sustancias sicotrópicas por mar, extrañamente suscrito en1991 por el vicealmirante Ignacio Peña Cimarro en lugar del a la sazónPresidente de la Repúblicade Venezuela, Carlos Andrés Pérez, solo para señalar algunas.

Las acciones recién tomadas o anunciadas en este campo,  unidas aldesprestigio creciente que tiene el candidato presidencial de la derechavenezolana, promovido por el sionismo internacional, aliado incondicional de Los Estados Unidos, y ante el más queprobable triunfo presidencial del Comandante Chávez  en el próximo mes de octubre, incitan a los gringos a intensificar las maniobrasdesestabilizadoras comenzadas con anterioridad contra Venezuela.

Fuentesbien informadas aseguran que un tribunal de Costa Rica comenzará muy pronto ajuzgar a algunos compatriotas de variado rango y actividades, — FREDDY BERNAL, CLIVER ALCALÁ, RAMÒNISIDRO MADRÌZ MORENO, AMILCAR FIGUEROA, HENRY RANGEL SILVA y RAMÒN RODRÌGUEZCHACIN — acusándolos de narcoterroristas, y apoyadores, entre otros, de las FARC, como etapa previa para elasalto final a nuestro país.  Una vezlogrado el descrédito de esos señores y por añadidura el del gobierno nacional,Venezuela pudiera estar en condiciones de ser calificada como “estado fallido”,suerte de provincia  quien, al decir delos gringos, su gobernante no podría ejercer control efectivo sobre suterritorio; la población no lo percibiría como legítimo; sería incapaz de garantizarla seguridad interna; no monopolizaría el uso de las armas y el “malandraje” estaríahaciendo de las suyas en campos, ciudades y villorrios, a más de que norespetaría las leyes y normas de convivencia internacional y, como corolario,representaría una peligrosa amenaza para sus vecinos ya que, al cobijo de la olas sentencias producidas en esa instancia, sería más fácil endilgarle, denuevo, la celebración de tratos secretos  con otros estados u organizaciones “forajidas”,en procura de armamentos de destrucción masiva a cambio del uranio que al decirde muchos y sin prueba alguna, le habría venido proporcionando a otros grupos oestados también atildados con el mismo adjetivo, amenaza ésta que resultaríaintolerable para la “comunidad internacional”, situación que se resolvería conla fuerza militar.

Lamalhadada enfermedad del Presidente Chávez les ha resultado un excelenteingrediente para sus planes. Juegan con el manido expediente del vacío depoder. Ligan, su muerte con la tensión de un jugador de ruleta, de póker o deajilei, y utilizan a médicos, brujos, curanderos y derviches de toda naturalezapara que opinen sobre la gravedad de su dolencia y todos los pronósticosresultan importantes para sembrar la idea de peleas a cuchillo por la sucesión dentrodel su entorno civil y militar y la usan como placebo para acuñar la idea de laingobernabilidad, necesarios elementos para justificar el envío de los marinespara el suelo patrio.

Paralos revolucionarios de abajo, los que de alguna forma estamos o pretendemos pertenecera la vanguardia del pueblo llano; los que inexorablemente soportaremos elsacudimiento social del cual somos su base, colocados en un cerco del cual no podremosescapar por estar esposados a el por nuestras convicciones, ni huir, de brazocon el miedo, ante la tentación de los que, para evitar males mayores, nosofrecerán aviones, autobuses, pasaportes, navíos, dólares y cófrades protectores,tócanos organizar a nuestros compatriotas para la resistencia que habrá que ejercerseen todos los escenarios, transitando, según las circunstancias, bien la vía pacíficao bien la armada, con todos los matices que ambas conllevan según el caso y laoportunidad que aconsejé el momento.

Los sindicatos, la fábricas, las bases humanas de los partidos políticos, las aulasuniversitarias, las de los liceos, los cuarteles, las academias militares, losconsejos comunales, las comunas, las organizaciones populares, soninstituciones que debemos transformar en escenarios de diario e intenso trabajo,para que sus integrantes tomen conciencia de la importancia de estos asuntos,acrecienten su formación política y, consecuencialmente, aviven su antimperialismoal comprender la trascendencia que, tanto para el mundo en general como paralos venezolanos en particular, tiene la atención de estos asuntos.

Conspirancontra este propósito el momento electoral que vive Venezuela. Sin duda, eltriunfo del Presidente Chávez en esa contienda  es imprescindible, constituirá un valladarcontra el retroceso político impulsado por la derecha y, en líneas generales, amás de consolidar lo conquistado, facilitaría la corrección de numerososerrores derivados de la inexperiencia para acelerar la conquista de las metasesperadas en el camino, aún largo, hacia el socialismo. En el exterior larelección de Chávez pudiera transformarse en un latigazo impulsor de rebelionespopulares.

Sinembargo el calor de esa lucha electoral, donde están inmersas las direccionesde todos los partidos políticos, los encandila y por ende los fuerza a soslayarla gravedad de esta situación y, como consecuencia se posterga peligrosamentela organización popular para el resguardo del país, y la defensa de lasconquistas sociales, logradas y por lograr.

Afiancémonosen la realidad objetiva de esta hora – notodo es electoral — y extraigamos deella las políticas que han de guiar nuestras acciones.
Estimo,por el contrario, y convencido de ello, que la preparación  no solamente emotiva de las masas para elresguardo, rodilla en tierra, del suelo patrio elevaría la conciencia políticade los vastos sectores juveniles de la población e impulsaría la votación afavor de su comandante acompañada por un contagioso y necesario fervor revolucionario,abatiendo, gracias a una oportuna carambola por bandas, la abstención.
¡Eltaco es nuestro!  No hay tiza. El puebloespera.  Abya Yala y otros mundos invocan a la Fortuna. La mesa debillar está colocada sobre un cadalso y más abajo bulle un volcán.
              
       

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