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Ese 55-45

febrero 25, 2009 Deja un comentario

Miércoles, 25 de febrero de 2009
Ese 55-45
Por: Federico Picado Gómez

Fuera de Martín Guédez y algunos pocos, quién se anima en el país a formular un balance del resultado electoral del referéndum del pasado 15/02, en eso que los politólogos llaman identificar la correlación de fuerzas políticas que queda expresada luego del evento electoral.

Un Nobel para Octavio Quintero

Sabado, 10 de Enero de 2009
Un Nobel para Octavio Quintero
Por: Federico Picado Gómez

Cuando en 1987 el Comité Nobel noruego otorgó al Premio Nobel de la Paz al Dr. Oscar Arias Sánchez, lo hizo en reconocimiento al rol estelar que jugó en la búsqueda de caminos para la negociación política que abrieran espacios para lograr acuerdos de paz en la etapa final del conflicto militar en que se debatían casi todos los países centroamericanos.

CUBA –PRESENTE Y PERSPECTIVAS-

CUBA –PRESENTE Y PERSPECTIVAS-
Ingeniero Federico Picado Gómez


El rumbo de Cuba preocupa a muchos. Las medidas de carácter económico y administrativo que se están tomando pueden resultar en un salto al vacío, que solo podrá evitarse si la dirigencia política y el Partido Comunista de Cuba tienen la suficiente capacidad y amplitud de miras, para medir las consecuencias sociales y políticas de las iniciativas que se están implementando y maniobrar entre ellas, para no perder lo esencial. Podrá Cuba salir airosa de esta prueba sin poner en riesgo los avances sociales logrados que benefician a la inmensa mayoría de la población, solo el tiempo lo dirá. La Unión Soviética inició en la segunda mitad de la década de los 80 un proceso de revisión interna y replanteamientos vitales que abrieron válvulas, cuyo flujo no pudo ser dominado y aún estamos pagando las consecuencias, pues la realidad política internacional, perdió los equilibrios y contrapesos de otros tiempos.

Los experimentos de construcción del socialismo que nacieron en Europa y Asia, por influjo del nuevo orden internacional producto de la segunda guerra mundial, así como aquellos que emergieron durante la segunda mitad del siglo XX, como producto de guerras de liberación contra del régimen colonial, insurrección armada contra gobiernos despóticos, como el caso de Cuba y Nicaragua, y triunfos electorales, como producto de largos procesos de acumulación de fuerzas y capacidades combativas, como en el caso de Chile, tuvieron que hacer frente, bajo diversas circunstancias, a los embates de las acciones del imperialismo, bajo diversas modalidades, intensidades y recursos. Las consecuencias de ese enfrentamiento son conocidas y lograron su máxima expresión durante la segunda mitad de la década de los 80, e inicios de los 90, cuando el socialismo arrió sus banderas en muchas regiones del mundo. Un desigual enfrentamiento entre las dos economías más poderosas del mundo, la Unión Soviética y los Estados Unidos, expuso en el primero las debilidades estructurales y políticas sobre las cuales se había asentado el proyecto de construcción del socialismo y en consecuencia, como un efecto de cascada, todo el resto de países alineados alrededor del Pacto de Varsovia y el CAME, hicieron aguas, quedando al desnudo una realidad inobjetable, que el proyecto socialista giraba más alrededor del estado que de las sociedades, más alrededor del partido que del ciudadano, en fin, mostrando que los mecanismos de transmisión de la sociedad hacia los organismos de poder no existían, o si existían no funcionaban conforme a las exigencias del desarrollo económico y social. Cuba, solo Cuba, soportó en condiciones extremas de riesgo político y militar, el haber perdido más del 80% de la fuente y destino de su intercambio comercial internacional.

Al bloqueo impuesto por los Estados Unidos, como consecuencia de las medidas políticas implantadas por la dirección revolucionaria cubana a comienzos de los años 60, se agrega además, a comienzos de los años 90, la crisis generada por la desaparición del sistema socialista europeo, principal mercado de las capacidades exportadoras cubanas, fuente esencial para atender sus requerimientos energéticos y origen principal de piezas de recambio y repuestos de su planta industrial y agroindustrial.

Por razones geopolíticas, como reacción del gobierno de Estados Unidos, ante las medidas impulsadas por la dirigencia revolucionaria, en los primeros meses de 1959, que afectaron inversiones e intereses de ese origen y por la coyuntura internacional vigente en los primeros años de la década de los 60, Cuba encontró en las relaciones preferenciales con la Unión Soviética y el resto de países socialistas, un cierto abrigo que le permitía asegurar mercados para su intercambio comercial internacional y asegurar fuentes de materias primas, mercancías y equipamientos, que le permitían plantear sus expectativas de desarrollo económico en el largo plazo, además de la colaboración militar, que le permitió, bajo condiciones especiales de crédito, equipar a las nacientes Fuerzas Armadas Revolucionarias. No obstante esta disposición solidaria del campo socialista, en todas las áreas posibles de la colaboración política y económica no debemos dejar de lado, de ninguna manera, la cohesión interna en defensa del proceso revolucionario encabezado por Fidel.

El desarrollo institucional cubano, la madurez lograda por las expresiones del poder revolucionario, hizo posible que al desplomarse la Unión Soviética y el resto de países socialistas europeos, la nación cubana hubiese logrado de manera ordenada, asumir los retos que se derivaron de la pérdida de sus principales socios políticos y militares, que representaba más del 80% del intercambio comercial y enfrentar la crisis, poniendo en tensión todas las capacidades creadoras del país. Las decisiones de la dirigencia política del país se orientaron a reducir las posibilidades de una agresión militar externa por parte de los Estados Unidos y a neutralizar los efectos inmediatos que se estaban expresando en el aparato productivo del país, ante la paralización casi total de los suministros externos, vitales para el funcionamiento de su planta industrial, agroindustrial y la infraestructura de servicios públicos básicos para la población. Detener la caída en picada de la economía cubana se convirtió en un asunto de carácter estratégico y la búsqueda de nuevos derroteros para un sistema económica que estaba “haciendo aguas”, se convirtieron en temas de primer orden en la agenda del gobierno revolucionario de Cuba. Iniciar un proceso de replanteamiento y reactivación de la economía y poner el potencial y capacidades productivas de conformidad con las nuevas condiciones externas tenía que darse bajo un proceso de apertura, que no pusiese en riesgo el control político del mismo y de la misma manera estar dispuestos a neutralizar cualquier manifestación que atentara contra los objetivos que habían inspirado el modelo socialista, desde sus orígenes.

La dirigencia cubana, entró en pleno convencimiento que, una economía abierta hacia el exterior, en la coyuntura de un contexto internacional en el cual, los antiguos socios políticos y comerciales habían desaparecido y las condiciones del embargo se habían radicalizado. La única posibilidad para tener acceso a tecnología, mercado y capital de inversión, era la ruta de abrirse al mundo, mediante la preparación de condiciones internas para la recepción de inversión extranjera directa, en diversas áreas de la economía cubana. El mayor impulso de las decisiones cubanas estuvo orientado a preparar las condiciones para la apertura externa y a la vez limitar, durante un período determinado, las demandas de recursos importados.

La colaboración que se estableció con la URSS y otros países socialista que permitió inicialmente, garantizar la subsistencia de la nación y con posterioridad, dentro de los marcos de los organismos de coordinación de política económica y colaboración militar de los países socialistas europeos, se constituyó en la plataforma para la transformación de la estructura socioeconómica y productiva de la nación cubana, en los primeros años de la década de los 60. Tres décadas después, en el transcurso de un corto período de tiempo, el escenario político internacional se modificó de manera sustancial, transformándose en un mundo unipolar, en el cual las opciones para Cuba para buscar reinsertarse en la economía internacional, eran mínimas.

Los acentos estratégicos para la dirigencia política cubana, en las nuevas condiciones externas, consistieron en tomar las medidas necesarias, para detener la caída en picada de la economía e iniciar un proceso de recuperación, adecuar la vida económica y social a las nuevas condiciones, facilitando un proceso de apertura, en condiciones tales que no se perdiera el control político del mismo, conservando a la vez los objetivos básicos que habían inspirado, desde sus orígenes, el modelo político cubano.

En este contexto, en que Cuba se esforzaba por superar los efectos de la crisis económica originada por la pérdida de sus principales mercados y por lograr una rápida reinserción en la economía internacional, los elementos más hostiles en la política de EE.UU., aprovechan para recrudecer el bloqueo mediante la aprobación de la Ley Torricelli, en octubre de 1992, con el propósito de aislar internacionalmente a Cuba, entorpecer el flujo de su comercio exterior, estimular las dificultades económicas internas, propiciar el descontento popular y acelerar el colapso del sistema político imperante en la isla. Esta ley de carácter extraterritorial, contraria al derecho internacional y a la libertad de comercio y navegación se dirigía a dos objetivos específicos; 1. Impedir las relaciones comerciales con Cuba a empresas subsidiarias de originales estadounidenses radicadas en terceros países y 2. Por todos los medios posibles, obstaculizar el movimiento de carga de y hacia Cuba. Esta situación, provocada por la aplicación de la Ley Torricelli por parte de los Estados Unidos, obligó a Cuba a reorientar sus vínculos económicos y comerciales con otras regiones del mundo, lo que generó a su vez un incremento en los costos de las exportaciones e importaciones cubanas, por gastos adicionales en transporte y fletes, el sobredimensionamiento de inventarios y reservas, y en consecuencia un elevado costo por inmovilización de recursos financieros.

El deterioro de la situación interna, en consecuencia de las dificultades que afrontaba Cuba en el plano externo, obligó a la dirigencia política de la revolución en 1993, a implementar una serie de medidas que permitieran crear las condiciones para la atracción de la inversión extranjera directa y estimular la producción interna, entre otras áreas en el agro cubano por los factores multiplicadores que genera. Estas iniciativas tocaron incluso aspectos relativos a criterios de propiedad y formas de producción, imperantes en la isla, desde los inicios del proceso revolucionario, todo con la intención de dinamizar la economía y lograr un incipiente período de recuperación. El proceso de activación de la actividad interna y la apertura externa, obligó al gobierno de USA a lanzarse por la vía de la agudización de las relaciones entre las partes, incrementando las condiciones vigentes del bloqueo, mediante la promulgación de la Ley Helms-Burton, en los primeros meses de 1996. Aún así, extremando las condiciones del bloqueo, Cuba logró soportar sobre la base de un gran sacrificio, las condiciones generadas por la pérdida de sus principales mercados. Desaparece en forma definitiva el destino y origen del 80% de su intercambio comercial y su economía en términos globales desciende en el 35% del PIB, el abastecimiento de combustibles se reduce abruptamente a menos del 50% de su demanda ordinaria hasta 1989 y el déficit de las finanzas del estado va más allá del 30% del PIB.

Ya no pueden usar contra Cuba, como en los tiempos de la guerra fría, los gastados argumentos del peligro que representaba para los intereses norteamericanos en la región, los vínculos políticos, económicos y militares con la Unión Soviética y los países socialistas en su conjunto, o su apoyo solidario a los movimientos de liberación nacional. En 1996 con la ley Helms-Burton y durante los años más duros del “período especial” con la ley Torricelli, como justificación para recrudecer el bloqueo, usan como argumento el reclamo de indemnizaciones por la nacionalización de empresas norteamericanas que operaban en Cuba antes del triunfo revolucionario y la ausencia de democracia y de derechos humano en la isla, al mejor estilo y con los patrones, del sistema político vigente en los EE.UU.

Durante todos los años del período especial, cuyas consecuencias no han sido superadas aún, de acumulación de problemas, carencias y deficiencias de la realidad de Cuba, la dirección política de la revolución, encabezada por Fidel, dispuso de todas las acciones internas y externas, cuyo objetivo fue y es hasta el presente, la supervivencia y defensa de los logros sociales de la revolución sin hipotecar el futuro del proyecto histórico.

La pérdida del ligamen de la estructura productiva y de comercio exterior cubanas con la URSS y el resto de países socialistas de Europa oriental, un mercado que garantizaba estabilidad, y sumado a las condiciones de aislamiento impuestas por Estados Unidos, sus gobiernos aliados y las instituciones financieras multilaterales, obligaron a la dirigencia cubana a un encuentro con la realidad, que impuso algunas concesiones tácticas en el ámbito de la actividad económica, sobre todo por la imposibilidad de hacerle frente a las demandas sociales y al crecimiento de los niveles de vida de la población cubana, modestos aún en las condiciones de estabilidad en la década de los 80, en la antesala de los acontecimientos políticos que estremecieron el este de Europa.

Una radiografía de la Cuba que emerge del período especial, que trata de alzar vuelo a inicios del nuevo milenio, nos indica que la isla es más heterogénea y compleja desde el punto de vista social, y en ella se manifiestan elementos que no forman parte del proyecto histórico revolucionario. Desigualdades sociales evidentes, graves carencias materiales en amplios sectores, corrupción producto de manifestaciones negativas en los mecanismos de control administrativo y político, y además una baja sensible de la eficiencia de diversas estructuras del modelo productivo dominante en la economía cubana. La doble moral en amplios sectores de la sociedad cubana, las prohibiciones y limitaciones sin sentido, medios de comunicación que no reflejan la realidad del país, las manifestaciones de desigualdad y una infraestructura a todas luces deteriorada, ahora reconocida por altos cargos cubano, dirigentes del estado y del partido, dan la impresión que la isla viene saliendo de una guerra que arrancó, no a partir del desplome del sistema socialista europeo, sino que hizo crisis mucho antes, como consecuencia de factores externos pero además porque la estructura productiva del país, la rígida traslación mecánica de modos y formas de producir, provenientes de otra realidad histórica, cultura y política, no correspondía a las necesidades del desarrollo y crecimiento de la economía cubana.

La radicalización del bloqueo impuesto por los Estados Unidos, el agravamiento de las condiciones climáticas en consecuencia del calentamiento global que genera nuevas dificultades para la nación cubana y la implementación de medidas económicas de contenidos nunca antes vistos en la realidad política de la isla, transcurren en una encrucijada peligrosa, pues se despliegan en medio de la renovación forzada de la dirección superior del gobierno cubano, y de las luchas sordas que se puedan estar dando hacia el interior de las estructuras de mando del estado, sobre cuál debe ser el camino que se debe transitar en los próximos años.

Hay una fractura generacional en Cuba, que debe ser conciliada en términos políticos por las iniciativas de Raúl, las que se han dado y las que vienen, entre quienes vivieron en las condiciones vigentes antes del triunfo revolucionario de 1959 y los que crecieron, recibieron formación y subieron peldaños en la estructura institucional y política del país. Entre los que impulsaron las reformas económicas de los primeros años y los que soportaron la larga crisis generada por la aplicación de las recetas de administración y gestión al mejor estilo de la URSS, que encadenaron el desarrollo económico de la isla a las demandas y posibilidades del bloque de países socialistas.

Los cambios que requiere Cuba, son de naturaleza profunda y tienen que ver con algo más que, la posibilidad de adquirir bienes de consumo que hasta hace poco solo se conseguían en el mercado negro o facilitar el acceso a los nacionales cubanos, con capacidad de pago, a los hoteles de lujo, antes solo a la disposición del turismo extranjero. Cuba viene saliendo un período histórico de casi dos décadas y algo más allá, con un ideal de justicia que ya no era posible sostener en términos materiales, más allá de las consecuencias del bloqueo, y que además estaba perdiendo credibilidad en términos políticos en el seno de la población cubana.

Cuba enfrenta actualmente un proceso de transformación de su estructura económica y productiva, que tiene sus orígenes en 1993, que se marcan con la implementación de una serie de medidas que en forma paulatina ha transformado los patrones vigentes, en especial en las zonas rurales. El eje central de la agricultura del país es heterogéneo, pues se ha logrado que convivan diversos patrones de propiedad y modos de producción y aún continúan acciones tendientes a, 1. Generalizar el modelo de autogestión participativa en las granjas estatales, 2. Continuar con la parcelación privada hasta límites razonables que no ponga en riesgo la esencia del sistema político y 3. Crear progresivamente asociaciones de inversión con capital extranjero, convenientes para Cuba, en términos de empresas mixtas, con predominio de la participación nacional cubana, como forma de atracción de la inversión extranjera directa, en la economía y no solamente en la actividad agrícola.

La experiencia cubana en la atracción e implementación de proyectos en diversos sectores de la economía, financiados mediante la participación de IED, ha sido exitosa, porque se logró consolidar como una vía expedita para hacer frente a la crisis durante la década de los 90, al adquirir por esta vía, tecnologías y capacidades gerenciales, estimular el desarrollo industrial en aquellas áreas donde se ha hecho presente y abrir las posibilidades de apertura comercial, como una forma de ampliar sus fronteras con el exterior.

Cuba transita por coyunturas complejas y difíciles. Solo el tiempo lo dirá, si estamos en presencia de concesiones tácticas para lograr la inserción de la isla, en una nueva realidad económica internacional, sin alterar la esencia de sus objetivos políticos.

fedepuko@yahoo.es

Costa Rica en la crisis regional

Costa Rica en la crisis regional
Por: Federico Picado Gómez

El Presidente Arias, en los términos de la crisis regional provocada por la penetración de tropas colombianas en territorio colombiano, se mantiene dentro de los marcos de la política tradicional de Costa Rica y su llamamiento a los países en conflicto, Colombia, Ecuador y Venezuela a resolver la situación que evoluciona en estos días, mediante la intervención de organismos multilaterales, en este caso, la Organización de Estados Americanos OEA, es coherente con tal tradición y en tal sentido se ha sumado al proceso de consultas entre los gobernantes del continente, en procura de una salida a la crisis, dentro de los marcos del organismo regional. Según declaraciones que circulan en medios nacionales, el Presidente Arias ha condenado la violación a la soberanía territorial ecuatoriana y está de acuerdo en ventilar, las diferencias que se han puesto de manifiesto en las últimas horas, en los marcos del sistema interamericano.

Los tiempos cambian en América Latina y la correlación de fuerzas vigente en la región se diferencia en mucho, de aquellos tiempos de “la guerra fría”, en que por decisión del “ministerio de colonias”, como la definió Fidel Castro, Cuba fue expulsada del organismo regional. Son otros tiempos, y la cancillería costarricense no podía quedar ausente, no obstante la cercanía con el gobierno de Uribe, quien estuvo de visita en días recientes, en Costa Rica y fue bien recibido por autoridades gubernamentales y el sector empresarial.

La política exterior costarricense ha dado sorpresas en los últimos meses, que no se han expresado en los medios internacionales o no han logrado la difusión necesaria, conforme a la trascendencia de las decisiones. El rompimiento de relaciones con Taiwan y la apertura de relaciones diplomáticas, comerciales y hasta políticas con la República Popular China, es un hecho importante en la vida del país, que trasciende hasta la esfera de inversiones entre los dos países, en el campo energético. El traslado de la embajada de Costa Rica ante el gobierno de Israel, de Jerusalén a Tel Aviv es un hecho importante que generó reacciones de malestar la numerosa e importante colonia judía, más aún que dicho acto soberano se dio en las circunstancias en que Israel invadía el sur de Líbano y últimamente, el reconocimiento diplomático de la Autoridad Nacional Palestina, en momentos en que Israel se encuentra en la cúspide de la política de agresión en contra del pueblo palestino, son gestos que debemos reconocer, al margen de las diferencias que se puedan tener con el gobierno Arias.

Demás estás decir, que en territorio costarricense y con la cobertura de diferentes fuerzas políticas en el gobierno nacional, el territorio de Costa Rica se ha prestado para negociaciones diversas entre el movimiento armado colombiano, las FARC y el ELN, con representantes de gubernamentales colombianos, exceptuando como es lógico, de éstos esfuerzos, al gobierno del Presidente Uribe.

fedepuko@yahoo.es

MIS VIVENCIAS Y ALGUNAS REFLEXIONES

MIS VIVENCIAS Y ALGUNAS REFLEXIONES
Ing. Federico Picado

Siento que hasta el 11 de abril del 2002, muchos sectores progresistas de América Latina no habían adquirido real conciencia del significado del proceso de cambio, que a partir de diciembre de 1998, encabezaba el Presidente Chávez en Venezuela.

Primer encuentro internacional de Círculos Bolivarianos.

febrero 4, 2007 1 Comentario

Primer encuentro internacional de Círculos Bolivarianos.
Algunas aclaraciones
Por: Federico Picado Gómez

El Primer Encuentro Internacional de Círculos Bolivarianos, convocado por el Movimiento y Círculo Bolivariano “Vuelven Caras” 2000, Estado Yaracuy, Venezuela, para desarrollarse los días 9, 10 y 11 de noviembre recién pasados, y contó con el respaldo de la Gobernación del Estado Yaracuy, PDVSA y algunas otras instancias estatales.


Por respeto al pueblo venezolano y al pueblo de Yaracuy, por respeto y solidaridad con el proceso de cambio revolucionario que encabeza el Presidente Chávez, nos vemos obligados a hacer públicas las siguientes aclaraciones, a propósito de las manifestaciones de Alejandra Villegas y Catherine Tovar, promotoras y responsables directas del Encuentro Internacional, publicadas el 18/11 en ULTIMAS NOTICIAS, en la página 13 de la sección POLITICA, por cuanto en todos sus extremos no responden a la realidad de los hechos, que se desarrollaron los días del 9 al 11 de noviembre pasados, en San Felipe, capital del Estado Yaracuy.
1. No obstante los gastos en que incurrieron las instancias patrocinadoras, por concepto de traslados desde nuestros países de origen, en hospedaje, alimentación y movilización interna, el Primer Encuentro Internacional de Círculos Bolivarianos, no nació, no dio sus primeros pasos, nació muerto. Y las actividades desarrolladas, salvo algún intercambio de opiniones que se dio en términos totalmente informales, en alguna habitación del hotel en que fuimos hospedados en las afueras de San Felipe, solo existen en la rica imaginación de las promotoras y responsables del evento.

2. El 08 de noviembre la delegación costarricense, integrada por María Elena Salazar, Federico Picado, Eduardo Medina y Luis Paulino Granados arribó al aeropuerto internacional Simón Bolívar, en horas de la tarde, con excepción del compañero Rogelio Cedeño que por circunstancias personales no pudo viajar.

3. Las promotoras y responsables del evento, esperaban para el mismo día, un delegado de Perú, República Dominicana, Puerto Rico y Argentina, en vuelos previamente anunciados, pero por circunstancias inexplicables, no obstante que los delegados citados estaban registrados en las listas de vuelos, con excepción de la delegada de Argentina, el resto no se reportó en el aeropuerto ante las promotoras y responsables del evento, y de ninguna manera arribaron, por alguna vía, a San Felipe, capital del Estado Yaracuy, sede del evento. En ruta a Yaracuy, el delegado de Alemania fue recogido en la Estación de Metro CAPITOLIO a las 23:00 horas. El delegado de México arribó en forma independiente a San Felipe, al día siguiente 09/11, por la vía del aeropuerto internacional de Barquisimeto.

4. La delegación de Costa Rica, integrada por María Elena Salazar, Federico Picado, Eduardo Medina, Luis Paulino Granados y Rogelio Cedeño con la salvedad indicada, representantes del movimiento social costarricense, en sus diversas expresiones respondió a la convocatoria del encuentro y asumió con responsabilidad las expectativas que fueron planteadas. Formaron parte de nuestra agenda el elevar a conocimiento de los participantes en el PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL, la visión particular y colectiva sobre diferentes temas y ponencias, relativas a las luchas que han emprendido amplios sectores del país en contra del Tratado de Libre Comercio celebrado entre los países centroamericanos, República Dominicana y Los Estados Unidos para lo cual sirvió como referencia, un serio documento preparado por el compañero Rogelio Cedeño, académico de reconocido prestigio y la visión particular, como ponencia personal del compañero Federico Picado sobre la construcción del partido unido de la revolución bolivariana. Ambos documentos, de ninguna manera fueron del conocimiento de las promotoras y responsables del evento.

5. El 09/11 definido como día de actividades del evento, estaba en programa un encuentro de los delegados extranjeros ante medios locales de prensa de Yaracuy, solo se hicieron presentes un periodista y un medio de televisión y su desarrollo se dio en términos totalmente precarios y limitados y creemos que no tuvo ningún efecto y presencia en los medios del Estado Yaracuy. En forma totalmente independiente y por iniciativa del periodista que hizo presencia, comparecimos delegados de Costa Rica y Argentina, ante los micrófonos de algún medio comunitario. El resto de las actividades desarrolladas, salvo algún intercambio de opiniones que se dio en términos totalmente informales, en alguna habitación del hotel en que fuimos hospedados en las afueras de San Felipe, a altas horas de la noche del 09/11, solo existe en la rica imaginación de las promotoras y responsables del evento.

6. El 10/11, al acto de inauguración de las actividades del encuentro y posterior instalación de mesas de trabajo y discusión de temas, anunciado a desarrollarse con la participación de delegados nacionales venezolanos, y contando con la presencia de autoridades del Estado Yaracuy encabezadas por el Gobernador Carlos Jiménez, en el aula magna del Instituto Politécnico Universitario de Yaracuy, solo hicimos acto de presencia los delegados extranjeros con excepción del delegados de Alemania que ya había partido de regreso a Caracas en horas de la mañana, acompañados de las promotoras y responsables del evento Alejandra Villegas y Catherine Tovar.

7. Los delegados costarricenses presentes en Yaracuy de ninguna manera tuvimos contacto alguno con representantes de las fuerzas políticas y movimientos sociales del Estado Yaracuy integrados al proceso de cambio revolucionario que encabeza el Presidente Chávez, situación que lamentamos. De alguna manera, talvez provocada por las promotoras y responsables del evento, nos sentimos totalmente aislados y al margen de la realidad, de autoridades políticas y representantes del movimiento social y de masas del Estado Yaracuy. De la misma manera no se hicieron presentes a la convocatoria, los 250 delegados de los Círculos Bolivarianos del país, que habían sido previamente anunciados por las promotoras y responsables del evento.

8. Evidentemente por las circunstancias indicadas, un evento internacional que “no nació, que no dio sus primeros y en consecuencia nació muerto”, no cuenta con ninguna declaración final, por lo que las manifestaciones de solidaridad solo existen en la imaginación de Alejandra Villegas y Catherine Tovar.

María Elena Salazar
Federico PicadoEduardo
Medina Luis
Paulino Granados
Rogelio Cedeño

fedepuko@yahoo.es

 

 

EL PARTIDO UNICO

noviembre 28, 2006 Deja un comentario

EL PARTIDO UNICO
Ingeniero Federico Picado

Costa Rica

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