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Pacto con el diablo

febrero 18, 2008 Deja un comentario
Pacto con el diablo
SEMANA revela documentos recién desclasificados en Washington que dejan en evidencia la relación de la CIA con los nacientes grupos paramilitares colombianos.


Diego Fernando Murillo Bejarano, ‘Don Berna’, es un hombre de pocas palabras y de miles de secretos. Son pocas las cosas que han salido de su boca, a pesar de que él ha sido uno de los protagonistas de la historia de violencia de Colombia en las tres últimas décadas. En efecto, en las audiencias públicas de Justicia y Paz no resuelve los interrogantes; en los frecuentes escándalos de los comandantes presos en la cárcel de Itagüí se refugia en el silencio; como en el pasado lo hizo cuando impuso su ley en Santa Fe Ralito en calidad de inspector general de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), y muchos años atrás, cuando era un fiel, discreto y eficiente sicario de la familia Castaño. En esas tareas fue testigo de la creación de los Pepes, una coalición del mundo del hampa cuyo único fin era cazar vivo o muerto al capo Pablo Emilio Escobar Gaviria.

SEMANA tuvo acceso a una serie de documentos secretos de varias agencias de seguridad y diplomáticos de Estados Unidos en los que queda en evidencia la participación de entidades de ese país en el objetivo de acabar a Escobar . El hecho adquiere hoy una singular importancia porque aquella fuerza a la que se le dio ese impulso tuvo una metamorfosis hasta convertirse en las bandas de paramilitares que el propio Washington califica ahora como “terroristas” y de cuyos jefes reclama “la extradición”.

¿Cómo ocurrió todo esto? El cuento es el siguiente: Tras las huellas de Escobar no sólo iban los gatilleros del bajo mundo. Simultáneamente, las autoridades legales también lo buscaban. El presidente de la República, César Gaviria Trujillo, guardaba entre ceja y ceja a Escobar. No sólo tenía un deber constitucional de dar con su paradero, sino que lo motivaba una obligación moral, pues se lo había prometido en la tumba de Luis Carlos Galán Sarmiento, su líder asesinado por la mafia. Gaviria creó para esta misión el Bloque de Búsqueda, un grupo elite de las Fuerzas Armadas. Su iniciativa contó de inmediato con el respaldo del gobierno de Estados Unidos. En ese entonces, el embajador en Bogotá, Morris Busby, prometía en público que el capo, más temprano que tarde caería. Era común ver la llegada a los aeropuertos de Bogotá y Medellín de hombres del Departamento Antidrogas Estadounidense (DEA) y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que se sumaban al Bloque de Búsqueda.

Vicente Castaño después de la creación de los Pepes prosiguió alimentando su ejército que se transformó con el tiempo en las AUC.

Una de las revelaciones más sorprendentes de los documentos desclasificados es que reconoce que Estados Unidos espiaba al presidente Gaviria. A la derecha, Morris Busby, embajador de ese país en Bogotá en aquella época

Fidel Castaño fundó Los Pepes y, según los informes ahora desclasificados, recibió ayuda de la DEA y de la CIA para matar a Escobar.
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Paralelamente, en sus haciendas, los entonces miembros de la familia Castaño buscaban apoyo para enfrentar a su rival. Fidel y Vicente eran los líderes de esa causa a la que sumaron a su hermano menor, Carlos, y al otro poderoso clan de la época, los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, que dirigían el cartel de Cali. Era frecuente que en las noches, cuando se decía que Escobar estaba en determinada finca, llegaran camionetas blindadas, con los vidrios oscuros, en las que era prácticamente imposible determinar la identidad de sus ocupantes: ¿eran del Bloque de Búsqueda legal? o ¿del improvisado combo de los Pepes? ¿trabajaban en conjunto? Las respuestas a estas preguntas hasta ahora han sido un misterio. Durante muchos años se especuló sobre los lazos que en 1993 estableció la CIA con los Pepes para dar de baja a Escobar. Con la misión de saber la verdad, son muchas las organizaciones que han exigido correr todos los velos. El caso ha sido motivo incluso hasta de libros que se han convertido en best seller. El investigador Michel Bowden, en su libro Matando a Pablo, sugirió en varios apartes las conexiones que existieron entre la CIA y la DEA con el grupo criminal que combatió a Escobar.

En este proceso por aclarar aquellos años aciagos, The National Security Archive, una fundación privada sin fines de lucro cuyo objetivo es el de poner a la disposición del público en general documentos recientemente desclasificados por el Gobierno Federal de Estados Unidos, decidió tomar todas las piezas para armar el rompecabezas. Michael Evans le dijo a SEMANA que, valiéndose del Acta de Libertad de Información (Foia), una herramienta jurídica para desclasificar documentos secretos, tiene una rica información que “son la evidencia más definitiva que se ha desclasificado hasta hoy” y que le permite afirmar que “vincula la ayuda norteamericana de seguridad a una organización paramilitar terrorista de Colombia”.

Según Evans, contando con estos archivos hasta ahora bajo llave en Estados Unidos, queda claro que el Bloque de Búsqueda fue apoyado por ese país “para localizar el narcotraficante fugitivo Pablo Escobar, compartía la inteligencia con Fidel Castaño”.

Por si esto fuera poco, esta afirmación está sustentada en otro hecho también muy grave. En el resultado de un trabajo de espionaje de Estados Unidos al gobierno de Colombia. “La nueva evidencia también ilumina el papel en las operaciones y los reportes que producían sobre el mismo gobierno colombiano. Estados Unidos monitoreaba con mucho esmero las reuniones entre el Presidente de Colombia y sus altos funcionarios de la seguridad”. Es decir, que al tiempo que le ayudaba al presidente Gaviria, se le espiaba en todos sus movimientos. Entre los documentos desclasificados existe uno procedente de la embajada a través de “un cable diplomático” de fecha agosto de 1993: ‘Desenredando la trama de intrigas de los Pepes’. Este revela que agentes de Estados Unidos “vigilaban el círculo íntimo del Presidente colombiano”.

La información más importante en el cable se atribuye a ‘Palo’, una fuente al parecer de la CIA. Según éste, el fiscal Gustavo de Greiff había dicho a la embajada que tenía “una nueva, muy buena (información que) mostraba los vínculos entre importantes miembros de la Policía encargados de la captura de Pablo Escobar Gaviria (el ‘Bloque de Búsqueda’) con varias actividades criminales y violaciones de los derechos humanos cometidas por los Pepes”.

El cable describe, además, una serie de reuniones entre altos funcionarios colombianos sobre el tema de los Pepes en febrero de 1993. “En una reunión, según la información envíada por ‘Palo’, el director de la Policía Nacional de Colombia, general Miguel Antonio Gómez Padilla, dijo ‘que había ordenado a un alto oficial de inteligencia de la PNC mantener contacto con Fidel Castaño, líder paramilitar de Los Pepes, para recopilar información de inteligencia’”.

Unos días después, la fuente ‘Palo’reportó que el presidente colombiano, César Gaviria, ordenó cesar la cooperación de inteligencia con los Pepes, y mandó al comandante de inteligencia de la PNC, Luis Enrique Montenegro Rico, “a ‘pasar la voz’que los Pepes se deben disolver inmediatamente”. Montenegro, según la fuente, “no era un miembro de los Pepes, pero como comandante de la inteligencia policíaca conocía algunos de los miembros, y estaba consciente de sus actividades”.

El hecho de que Gaviria decidió entregar su mensaje a los Pepes a través de uno de sus altos comandantes policíacos también fue “significativo”, según la embajada de Estados Unidos en Bogotá, como un claro indicio de que “el Presidente creía que las Policías estaban en contacto con los Pepes”.

The National Security Archive -que publicará esta semana en su página web toda esta información- dice que entre los documentos se encuentra un informe de la embajada, un mes después de la muerte de Escobar, que alerta sobre el hecho de que “cualquier evidencia de la complicidad entre (el cartel de) Cali y la Policía en las actividades de los Pepes habría sido seriamente dañina a la credibilidad del Bloque en sus esfuerzos en contra de Escobar”. Así que la Embajada reportó en el cable ‘Trama de intrigas’que el Presidente Gaviria “tiene que manejar el asunto de una manera que saque a los otros perseguidores, pero, al mismo tiempo, sin ir a desacreditar los esfuerzos policíacos contra Escobar”.

Tras la muerte de Escobar, los hombres del bajo mundo que se le habían enfrentando se reorganizaron y revitalizaron su músculo militar. Así, por ejemplo, los hermanos Castaño. En mayo de 1994, sólo cinco meses antes de la disolución del Bloque, la rama de inteligencia del Departamento de Estado de Estados Unidos llamaba a Fidel Castaño un ‘super drug-thug’(gran capo de la droga) y “uno de los criminales más despiadados de todo Colombia” que “podría hacerse un nuevo Escobar”. Según el informe, Castaño “es más feroz que Escobar, tiene mayor capacidad militar y puede contar con sus hermanos antiguerrilleros en el Ejército colombiano y en la Policía Nacional”. Los mismos que le ayudaron a matar a Escobar.

Poco a poco todos los protagonistas de esta historia fueron desapareciendo en un relato de violencia sin fin. Fidel fue asesinado, Carlos fue muerto por orden de su propio hermano Vicente, de quien no existe rastro. Uno de los pocos sobrevivientes es ‘Don Berna’, el silencioso jefe paramilitar que empezó como fiel gatillero de esa familia. Él sí sabe hasta qué punto Estados Unidos les dio el impulso a estos hombres para que formaran la máquina más poderosa de matar de la historia reciente: el paramilitarismo. Puede que ‘Don Berna’guarde silencio o se lleve toda la información que le sirva para negociar en Estados Unidos, a donde está a punto de ser extraditado.

¿Qué hay detrás de Facebook?

febrero 18, 2008 Deja un comentario

¿Qué hay detrás de Facebook?
Tom Hodgkinson
Sin Permiso

Facebook tiene 59 millones de usuarios y dos millones más se le unen cada semana. A partir de mañana, 11 de febrero, quien entre en ese sitio web desde un país de lengua castellana, lo verá por defecto en castellano. ¿Qué es Facebook, y quién anda detrás? Tom Hodgkinson hizo una investigación periodística para el cotidiano británico The Guardian, y éste es el interesante y revelador resultado.

El entusiasmo de la comunidad de inteligencia estadounidense por la innovación en alta tecnología después del 11-S y la creación de In-Q-Tal, su fondo de capital de riesgo, estaban en 1999 anacrónicamente vinculados a este artículo. Como el 11-S sucedió en 2001, no pudo haber provocado la fundación de In-Q-Tal, dos años anterior.

Desprecio Facebook. Su enormemente exitoso negocio americano se describe a sí mismo como “una utilidad social que le conecta con la gente de su alrededor”. Pero me resisto a él. ¿Por qué necesitaría yo un ordenador para conectar con la gente que me rodea en esta Tierra de Dios? ¿Por qué debería mediar en mis relaciones una pandilla de supercretinos en California? ¿Qué hay de malo en el bar? ¿Conecta realmente Facebook a la gente? ¿No nos desconecta más de lo que nos conecta, al limitarnos a enviarles por el ciberspacio notas agramaticales y fotos divertidas, mientras nos encadena al escritorio en lugar de hacer algo placentero como hablar, comer, bailar y beber con las amistades? Un amigo me ha dicho recientemente que se pasó en el Facebook un sábado por la noche, solo en casa y bebiendo en el escritorio. Que imagen más triste. Lejos de conectarnos, el Facebook realmente nos aisla en nuestros lugares de trabajo.

Facebook alimenta también una suerte de vanidad y engreimiento en nosotros. Si cuelgo un retrato mío en la lista de mis cosas favoritas, puedo construir una representación artifical de quién soy para conseguir sexo o aprobación (“me gusta Facebook”, me dijo otro amigo, “conseguí echar un polvo”). También incentiva una competitividad inquietante entre las amistades; parece que, con los amigos, hoy en día la calidad no cuenta para nada y la cantidad es la reina. Cuantos más amigos tiene, mejor es usted. Es usted “popular”, en el sentido que gusta a las escuelas superiores americanas. Como prueba, la portada de la nueva revista Facebook de Dennis Publishing: “Cómo doblar su lista de amigos”.

Parece, sin embargo, que estoy muy solo en mi hostilidad. En el momento en que escribo, Facebook dice tener 59 millones de usuarios activos, incluyendo a siete millones en el Reino Unido, el tercer mayor cliente después de los EEUU y el Canadá. Esto es, 59 millones de bobos, todos los cuales han dado la información sobre su carnet de identidad y sus preferencias de consumo a una empresa americana que no conocen en absoluto. Ahora mismo dos millones más se unen cada semana. Con la tasa actual de crecimiento, Facebook tendría más de 200 millones de usuarios activos el año próximo por estas fechas. I predigo incluso que esta tasa de crecimiento se acelerará durante los próximos meses. Tal y como dice su portavoz, Chris Hughes, “le es inherente extenderse a donde sea difícil deshacerse de él”.

Todo lo dicho sería suficiente para hacerme rechazar para siempre Facebook. Pero hay más razones para detestarlo. Muchas más. Facebook es un proyecto bien financiado, y la gente que lo financia, un grupo de capitalistas de riesgo de Silicon Valley, tiene un pensamiento carente de toda ideología, anhelante de extenderse alrededor del mundo. Facebook es una manifestación de esta ideología. Como PayPal antes de él, es un experimento social, expresión de un tipo particular de libertarianismo neoconservador. En Facebook es usted libre de hacer lo que quiera mientras no le importe que le bombardeen con los anuncios de las mayores marcas del mundo. Como con PayPal, las fronteras nacionales son cosa del pasado.

Aunque el proyecto fue inicialmente concebido por la estrella mediática Mark Zuckerberg, la verdadera cara de Facebook es el capitalista de riesgo de 40 años de Silcon Valley y filósofo futurista Peter Thiel. Hay sólo tres miembros en la dirección de Facebook y son Thiel, Zuckerberg y un tercer inversor llamado Jim Breyer, procedente de una empresa de capital de riesgo llamada Accel Partners. Thiel invirtió 500.000 dólares en Facebook cuando los estudiantes de Harvard Zuckerberg, Chris Hughes y Dustin Moskowitz fueron a su encuentro en San Francisco en junio de 2004. Poco después lanzaron el portal. Según se informa, Thiel posee actualmente el 7% de Facebook, que, de la valoración actual de 15 billones de dólares, valdría más de 1 billón. Hay mucho debate sobre quiénes fueron exactamente los fundadores originales de Facebook, pero, quienquiera que fueran, Zuckerberg es el único que permanece en la dirección, aunque Hughes y Moskowitz sigan trabajando para la compañía.

Thiel está bien considerado en Silicon Valley y en la escena del capital de riesgo de los EEUU como genio libertario. Es el cofundador y director ejecutivo del sistema bancario virtual PayPal, al que vendió Ebay por un billón y medio de dólares, quedándose para sí 55 millones. También dirige un fondo de cobertura llamado Clarium Capital Management y un fondo de capital de riesgo llamado Founders Fund. La revista Bloomberg Markets le tildaba recientemente de “uno de los más exitosos directores de fondos de cobertura del país”. Ha ganado dinero apostando en petróleo, de precios ascendentes, y en predecir correctamente que el dólar se debilitaría. La revista Fortune le ha tachado recientemente, a él y a sus irracionalmente ricos amigos de Silicon Valley, de “la mafia del PayPal”, y el reportero también observó que Thiel tiene un mayordomo uniformado y un supercoche McLaren de 500.000 dólares. Thiel es también un maestro ajedrecista intensamente competitivo. Ha sido conocido por arrojar airadamente las piezas cuando pierde. Y no pide disculpas por esta hipercompetitividad, pues dice: “Muéstreme un buen perdedor y yo le mostraré un perdedor”.

Pero Thiel es más que un capitalista inteligente y avaricioso. Es un filósofo futurista y activista neocon. Licenciado en filosofía en Stanford, en 1998 coescribió un libro titulado The Diversity Myth, un detallado ataque al liberalismo y la ideología multiculturalista que dominaba Stanford. Pretendía que la “multicultura” produce una disminución de las libertades individuales. Mientras estudiaba en Stanford, Thiel encontró un periódico de derechas en funcionamiento llamado The Stanford Review, cuyo lema era fiat lux (hágase la luz). Thiel es miembro de TheVanguard.org, un grupo de presión neoconservador que actúa en Internet, erigido para atacar a MoveOn.org, un grupo liberal que trabaja en la red. Thiel se autodefine como libertario.

The Vanguard está dirigido por Rod D. Martin, un filósofo-capitalista a quien Thiel admira mucho. En la página, Thiel dice: “Rod es una de las mentes pensantes importantes de nuestra nación en la creación de nuevas y necesarias ideas para la cosa pública. Posee una comprensión más completa de América de la que la mayoría de ejecutivos tiene de sus propios negocios”.

Esta pequeña desgustación de su página web les dará una idea de su visión del mundo: “TheVanguard.org es una comunidad en línea de los americanos que creen en los valores conservadores, el mercado libre y el Estado limitado como los mejores medios de dar esperanza y oportunidades cada vez mayores para todos, especialmente para los más pobres de entre nosotros”. Pretenden promover políticas que “reformen América y el globo”. TheVanguard describe su política como “reaganista-thatcherista”. El mensaje del presidente dice: “Hoy les daremos a [la página web] MoveOn, a Hillary y a toda la prensa de izquierda algunas lecciones que jamás habrían imaginado”.

Así, la política de Thiel está fuera de duda. ¿Y su filosofía? Oí un podcast de una dirección que dio Thiel sobre sus ideas para el futuro. Su filosofía, sucintamente, es ésta: desde el siglo xvii determinados pensadores iluminados han estado llevando al mundo fuera de los límites de la anticuada vida natural ―ahí cita la famosa caracterización de Thomas Hobbes de la vida como “desagradable, brutal y corta”― hacia un nuevo mundo en que hemos prácticamente conquistado la naturaleza. El valor existe ahora en cosas imaginarias. Thiel dice que PayPal fue motivado por esta creencia: que puede encontrar el valor, no en los objetos reales manufacturados, sino en las relaciones entre seres humanos. PayPal era una manera de mover dinero alrededor del planeta sin restricción alguna. Bloomberg Markets lo expresa así: “para Thiel, PayPal era sobre todo libertad: permitía a la gente eludir los controles actuales y mover dinero alrededor del globo”.

Al cabo, Facebook es otro experimento supercapitalista: ¿pueden ustedes lograr dinero al margen de la amistad? ¿Pueden crear comunidades libres de fronteras nacionales y venderles después Coca-Cola? Facebook es profundamente contrario a la creatividad. No la fomenta en absoluto. Simplemente media en relaciones que ocurrirían en cualquier caso.

El mentor filosófico de Thiel es un tal René Girard, de la Universidad de Stanford, que ha propuesto una teoría del comportamiento humano llamada deseo mimético. Girard cree que las personas son básicamente como ovejas y copian a cualquier otro sin gran reflexión. La teoría también parecería haber sido demostrada en el caso de los mundos virtuales de Thiel: el objeto deseado es irrelevante; todo lo que se necesita es saber que los seres humanos tenderán a moverse en rebaño. Girard es un asiduo de las veladas intelectuales de Thiel. Lo que no oirán en la filosofía de Thiel son palabras como arte, belleza, amor, placer o verdad.

Internet está atrayendo enormemente a neocons como Thiel porque les promete un determinado tipo de libertad en las relaciones y los negocios, libertad ante la molestia de leyes y fronteras nacionales y cosas por el estilo. Internet abre también un mundo de libre comercio y expansión del laissez faire. Thiel también parece aprobar los paraísos fiscales en el exterior y dice que el 40% de la riqueza mundial reside en lugares como Vanuatu, las Islas Caimán, Mónaco y los Barbados. Creo que es justo decir que Thiel, como Rupert Murdoch, está en contra de los impuestos. También le gusta la mundialización de la cultura digital porque dificulta más los ataques contra enseñoreamiento bancario: “no puede haber revolución obrera que asuma el control del banco, si éste está en Vanuatu”, dice.

Si la vida en el pasado era desagradable, brutal y corta, en el futuro Thiel quiere hacerla mucho más larga, y a este fin ha invertido también en una empresa que está explorando las tecnologías de prolongación de la vida. Ha comprometido 3,5 millones de libras con un gerontólogo de Cambridge llamado Autrey de Grey que está buscando la llave de la inmortalidad. Thiel está también en el consejo asesor de una cosa llamada Singularity Institute for Artificial Intelligence. Desde su fantástica página web se dice lo siguiente: “Singularity es la creación tecnológica de inteligencia más rápida que la humana. Hay diversas tecnologías que van en esa dirección […]: inteligencia artificial […], interfaces de cerebro informático […], ingeniería genética […], diferentes tecnologías que, si llegaran al umbral de refinamiento, nos permitirían crear una inteligencia más rápida que la humana”.

Así, por confesión propia, Thiel está intentando destruir el mundo real, que él llama naturaleza, e instalar en su lugar un mundo virtual. Es en este contexto donde debemos considerar el auge de Facebook. Facebook es un experimento de manipulación global y Thiel es un joven brillante en el panteón neoconservador, aficionado a fantasías excéntricas y tecnoutópicas. Yo no quiero ayudar a nadie a hacerse rico.

El tercer miembro de la dirección de Facebook es Jim Breyer. Es miembro de la empresa de capital de riesgo Accel Partners, que puso 12,7 millones de dólares en Facebook en abril de 2005. En la dirección de tales gigantes americanos como Wal-Mart y Marvel Entertainment, está también el ex presidente de la Asociación Nacional de Capital de Riesgo (NVCA). Actualmente ésta es la gente que está realmente haciendo que las cosas ocurran como ocurren en América, porque invierten en nuevos talentos jóvenes, los Zuckerberger y demás. La más reciente serie de fondos de Facebook la aportó una compañía llamada Greylock Venture Capital, que puso una suma de 27,5 millones de dólares. Uno de los veteranos de Greylock se llama Howard Cox, otro ex presidente de la NVCA, que está también en la dirección de In-Q-Tel. Bien, créase o no (compruébese en su página web), éste es el sector de capital de riesgo de la CIA. Después del 11-S, la comunidad de inteligencia estadounidense se entusiasmó tanto con las posibilidades de las nuevas tecnologías e innovaciones en el sector privado que en 1999 puso en marcha su propio fondo de capital de riesgo, In-Q-Tel, que “identifica y acompaña a las compañías en el desarrollo de tecnología punta para distribuir esas soluciones a la CIA y al grueso de la comunidad de inteligencia de los EEUU para sus próximas misiones”.

Al departamento de defensa de los EEUU y la CIA les gusta la tecnología porque les hace más fácil el espionaje. “No necesitamos nuevas vías para disuadir a nuevos adversarios”, dijo el secretario de defensa Donald Rumafeld en 2003. “Necesitamos dar el salto a la era de la información, que es la base decisiva de nuestros esfuerzos de transformación.” El primer presidente de In-Q-Tel fue Gilman Louei, que fue miembro de la dirección de la NVCA con Breyer. Otra figura clave en el equipo In-Q-Tel es Anita K. Jones, ex directora de investigación en defensa e ingeniería para el departamento de defensa de los EEUU y ―con Breyer― miembro de la directiva de BBN Technologies. Cuando abandonó el departamento de defensa, el senador Check Robb le pagó el siguiente tributo: “ella juntó la tecnología y las comunidades militares operativas para diseñar planes detallados para mantener el dominio estadounidense en el campo de batalla en el próximo siglo”.

Actualmente, incluso si no se tragan la idea de que Facebook es una suerte de extensión del programa imperalista americano mediante una herramienta de reunión de información masiva, no hay forma de negar que, como negocio, es de todo punto genial. Algunos idiotas de la red han sugerido que su tasación en 15 billones de dólares es excesiva, pero yo argumento que, en todo caso, es demasiado modesta. Su escala es verdaderamente vertiginosa y su potencial de crecimiento, casi ilimitado. “Queremos que todo el mundo pueda usar Facebook”, dice la voz impersonal del Gran Hermano en la página web. Apuesto a que lo harán. Es su enorme potencial lo que ha conducido a Microsoft a comprar el 1,6% por 240 millones de dólares. Un rumor reciente dice que el inversor asiático Lee Ka-Shing, de quien se dice que es el noveno hombre más rico del mundo, ha comprado el 0,4% por 60 millones.

Los creadores de la página necesitan prohibir muy pocas cosas con el programa. En general, les basta con cruzarse brazos y ver cómo millones de adictos a Facebook transmiten voluntariamente sus datos personales, fotografías y listas de sus objetos de consumo favoritos. Una vez que ha recibido esta amplia base de datos, Facebook no hace más que revender la información a anunciantes o, como apunta Zuckerberg en una nota reciente en un blog, “intentar ayudar a la gente a que comparta información con sus amigos sobre lo que hacen en la web”. Y, efectivamente, esto es exactamente lo que está sucediendo. El pasado 6 de noviembre, Facebook anunció que 12 marcas mundiales han subido en la tabla, que incluyen a Coca-Cola, Blockbuster, Verizon, Sony Pictures y Condé Nast. Todo ello presentado con sandeces mercadotécnicas del mayor nivel, con comentarios de sus entusiasmados representantes, entre los cuales: “Con Facebook Ads, nuestras marcas pueden convertirse en parte del camino de los usuarios que se comunican e interactúan en Facebook”, según Carol Kruse, vicepresidenta de mercadotecnia global interactiva de Coca-Cola, “lo vemos como una forma innovadora de cultivar relaciones con millones de usuarios de Facebook permitiéndoles interactuar con Blockbuster de formas convenientes, relevantes y entretenidas”, según Jim Keyes, presidente y director ejecutivo de Blockbuster. “Esto va más allá de las impresiones publicitarias. Esto atañe tanto a la participación de Blockbuster en la comunidad del consumidor que, a cambio, los consumidores se sienten motivados a compartir los beneficios de nuestra marca con sus amistades.”

Para el lenguaje de Facebook compartir es ‘anunciar’. Entre en Facebook y se convertirá en un libre anuncio andante y hablante de Blockbuster o Coca-Cola, ensalzando las virtudes de esas marcas a sus amigos. Estamos viendo la cosificación de las relaciones humanas, la extracción de valor capitalista de las amistades. Actualmente, por comparación con Facebook, los diarios, por ejemplo, empiezan a parecer deseperadamente obsoletos como modelo de negocio. Un diario vende espacio publicitario a las empresas intentando que éstas vendan sus productos a los lectores. Pero el sistema es mucho menos refinado que el de Facebook por dos razones. La primera es porque los diarios tienen que afrontar el fastidioso gasto de pagar a periodistas que proporcionen el contenido. Facebook obtiene su contenido gratis. La segunda es que Facebook puede dirigir la publicidad con mucha mayor precisión que un diario. Diga en Facebook que su película favorita es This Is Spinal Tap y cuando se lance el tráiler de Spinal Tap pueden estar seguros de que les enviarán anuncios.

Es cierto que Facebook se ha metido en un lío con su programa publicitario Beacon. Se notificaba a los usuarios que una de sus amistades había realizado una compra en una determinada tienda online; 46.000 usuarios sintieron que este nivel de propaganda era intrusivo y firmaron una petición llamada ¡Facebook, dejen de invadir mi privacidad! Zuckerberg se disculpó en su blog. Ha escrito que ahora han cambiado el sistema de “opt out” por el de “opt in”. Pero sospecho que esta pequeña rebelión contra esta implacable cosificación se olvidará pronto. Al fin y al cabo, hubo una protesta nacional del movimiento por las libertades civiles cuando se debatió la idea de una fuerza policial en el Reino Unido a mediados del siglo xix. Además, ¿acaso han leído realmente los usuarios de Facebook su política de privacidad? Se les dice que no tienen mucha. Facebook pretende ser libertad, pero ¿no se asemeja más realmente a un régimen virtual casi totalitario motivado ideológicamente con una población que pronto sobrepasará a la del Reino Unido? Thiel y compañía se han creado su propio país, un país de consumidores.

Ahora pueden ustedes, como Thiel y otros nuevos maestros del ciberuniverso, considerar este experimento social tremendamente excitante. Aquí está, por fin, el estado de las luces anhelado desde los puritanos del siglo xvii que zarparon hacia Norteamérica, un mundo en que todo el mundo es libre de expresarse como le plazca, según lo que uno vea.

Las fronteras nacionales son cosa del pasado y todo el mundo brinca en un despreocupado espacio virtual. La naturaleza ha sido conquistada por la infinita ingenuidad del ser humano. Sí, ustedes pueden decidir confiar su dinero al genial inversor Thiel y, ciertamente, estar esperando impacientemente la flotación pública del imparable Facebook. O también pueden decidir que no quieren ser parte de este programa fuertemente financiado para crear una árida república global, en que ustedes mismos y sus relaciones con sus amistades son convertidas en valores a la venta para marcas gigantes globales. Pueden decidir que no quieren ser parte de esta subasta por el mundo.

Por mi parte, voy a desenchufar todo esto tanto tiempo como me sea posible y utilizaré mi tiempo, no en conectarme a Facebook, sino en hacer algo útil, como leer libros. ¿Por qué querría perder mi tiempo en Facebook cuando tengo todavía por leer el Endimión de Keats y cuando hay semillas que plantar en mi jardín? No quiero retirarme de la naturaleza, quiero volver a ella. ¡Maldito aire acondicionado! Y, si quiero conectar con la gente de mi alrededor, recuperaré una vieja pieza de tecnología. Eso es libre, eso es fácil y proporciona una experiencia individual única de compartir información: se le llama hablar.

Tom Hodgkinson es un periodista de investigación británico que escribe regularmente en el cotidiano The Guardian.
Traducción: Daniel Escribano

La batalla de Venezuela

febrero 18, 2008 Deja un comentario
La batalla de Venezuela
por Miguel Guaglianone*


La dinámica política acelerada, tan característica del proceso social venezolano, parece haberse atemperado luego de los resultados del referéndum del 2 de diciembre pasado. La oposición, que aparentemente nunca estimó la posibilidad de que el gobierno venezolano fuera derrotado en su propuesta de reforma constitucional y que además parece haber percibido que esta derrota no fue originada por sus propuestas ni sus esfuerzos, sino que obedeció a factores que operaron dentro del conjunto de aquellos que venían apoyando al presidente Chávez; no ha desarrollado en estos dos meses y medio ninguna estrategia novedosa.

Aquellos que intentan convertirse en una alternativa política válida dentro del esquema democrático, sobre todo Primero Justicia, Podemos y algunos representantes de Un Nuevo Tiempo, han persistido en sus críticas puntuales a algunos aspectos en que saben que el gobierno está fallo, sin proponer realmente ninguna nueva alternativa.

El sector más radical ha continuado insistiendo en sus propuestas desenfrenadas, como aquella de Antonio Ledezma intentando ante el Tribunal Supremo de Justicia un recurso que condenara al presidente como propulsor de las drogas, o generando movilizaciones de calle con algún apoyo mediático que como ha venido sucediendo habitualmente no logran convocar un número mínimo de manifestantes.

El gobierno por su parte ha intentado generar respuestas al resultado del referéndum, sus primeras medidas han sido una reorganización ministerial (que no ha pasado de un enroque entre figuras del proceso y la aparición de algunas nuevas caras que ya venían trabajando en cargos públicos) y la propuesta del presidente Chávez de las tres R (revisión, rectificación y reimpulso) como una forma de afrontar y solucionar los posibles errores que pudieran haber causado la pérdida significativa de votantes en la consulta de diciembre.

A partir de ellas el esfuerzo del gobierno se ha centrado en la búsqueda de una nueva política comunicacional que no parece haber sido resuelta en su totalidad, ya que hasta ahora ha consistido solamente en el enroque de algunos funcionarios (nuevo ministro del MINCI, nuevo director de VTV), en la afirmación puntual del balance de los hechos positivos logrados hasta ahora en la gestión de gobierno, y en una cierta moderación en el tono de los mensajes comunicacionales institucionales, que tienden a acercarse más al razonamiento y a la presentación de hechos concretos que a la repetición de consignas políticas. El presidente Chávez ha iniciado una serie de contactos personales con algunos sectores de la población (sobe todo productores y agricultores) muy puntuales y selectivos y el mayor esfuerzo político se ha dirigido a la organización del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela). Este proceso de organización enfrenta a algunas dificultades, ya que está condicionado por la tensión existente entre los sectores populares que tratan de ser los protagonistas de las decisiones de la organización y la dirigencia proveniente del antiguo MVR que representa el 78% de los representantes al congreso fundacional del partido.

Uno de los resultados más positivos de esta situación, ha sido la apertura de una discusión franca y abierta entre los sectores que apoyan al gobierno, acerca de las carencias, errores o cambios posibles para lograr cumplir con la propuesta de las tres R, a partir de la cual comienzan a aparecer nuevas propuestas y tendencias. Esta discusión se ha dado sobre todo a través de los medios alternativos que apoyan al presidente y a su gobierno, ya que la autocrítica no aparece significativamente en los medios oficiales, más que como referencia formal a la propuesta presidencial.

Esta situación general, dónde tanto gobierno como oposición parecen centrar hoy sus esfuerzos en el próximo proceso electoral de elección de alcaldes y gobernadores en este año, ha generado un descenso notorio en la confrontación política directa. Una situación del tipo “balsa de aceite” (cuando los grandes barcos de vela se enfrentaban a una tormenta, se echaba aceite sobre las aguas para lograr una cierta calma en los alrededores que permitiera estabilizar el rumbo). Igualmente que en esa situación, bajo la aparente calma producida por la capa de aceite siguen ejerciéndose las presiones del mar embravecido.

La desestabilización
En este escenario, los factores que se destacan no son ya los de la lucha política abierta, sino aquellos que siguen operando con toda intensidad y que intentan socavar la estabilidad institucional del país. El cambio del objetivo inmediato de los opositores parece estar claro, ha sido expuesto manifiestamente por algunos de los voceros de la oposición radical en Venezuela y más tangencialmente por algunos de los más conspicuos enemigos del gobierno en el exterior. Hay que lograr que el presidente Chávez no culmine su mandato actual que tiene todavía cinco años para cumplirse y así poder detener el proceso de cambios que vive el país.

El primero de estos factores en el seno de la sociedad venezolana es el notorio desabastecimiento de productos alimenticios básicos y la creciente especulación en sus precios. La presión realizada sobre todo por los grandes consorcios que controlan la industrialización y distribución de estos productos se refleja en la ausencia de ellos en los mercados. Igualmente el desborde de los precios, que no respetan las regulaciones establecidas por el Estado, industriales y distribuidores están imponiendo aumentos que van más allá de cualquier variación real en sus costos. Los esfuerzos del gobierno para controlar esta situación no parecen lograr avances significativos en el corto plazo. Si bien es cierto que existen algunos otros elementos en esta situación, como el crecimiento de la demanda o las dificultades en la importación de rubros en los cuales el país es muy dependiente, de todos modos parece estar a la vista un plan orquestado para que esta situación se mantenga y se agrave, con el objetivo de provocar un malestar en la población que debilite significativamente el apoyo al gobierno.

Los otros factores, aunque cuentan con sustento en el país y alimentan a los voceros de la oposición en nuevos temas para atacar al gobierno, son sobre todo de origen externo.

Dentro de la política de desestabilización orquestada por la Casa Blanca hacia aquellos gobiernos de América Latina que considera como parte del “Eje del mal”, el venezolano constituye un objetivo prioritario, porque no es posible olvidar que Venezuela es hoy el país que cuenta con las mayores reservas de petróleo del planeta lo cual le da voz a nivel internacional y que los EE.UU. son cada vez más dependientes de este recurso energético.

Así, el propio gobierno norteamericano ha recrudecido en estos tiempos una campaña de descrédito a través de declaraciones de sus diferentes funcionarios, profusamente reproducidas por las grandes cadenas que controlan la información mundial, tratando de relacionar al gobierno del presidente Chávez, tanto con el narcotráfico como con el apoyo directo en recursos y armamento a la guerrilla colombiana.

Igualmente han apoyado y estimulado la creciente tensión entre los gobiernos de Colombia y Venezuela, tensión que puede llegar a prefigurar condiciones que incluyan hasta la posibilidad de un conflicto bélico entre ambas naciones.

La última puntada de la costura aparece con los anuncios de la Exxon Mobil de haber entablado y ganado demandas contra el estado venezolano por cantidades millonarias en dólares. Los medios internacionales han inflado una burbuja mediática con estos anuncios que no son ciertos, pero que se convierten en verdades indiscutibles cuando son propagados a nivel global como la única referencia al problema. Ninguno de ellos ha explicado por ejemplo que en Londres la demanda de la Exxon todavía no ha sido oficializada, ni que aparte de lo que pueda decidir un juez inglés al respecto de una medida cautelar solicitada, queda todavía un largo proceso jurídico que atravesar antes de haber una decisión definitiva. Tampoco se ha dicho que la Exxon con sus acciones legales en Inglaterra y Holanda ha dejado a un lado el arbitraje internacional que es quien rige estos conflictos legales. O que no importa lo que se decida en Holanda ya que el estado venezolano no tiene bienes en ese país que puedan ser bloqueados por una decisión judicial interna.

Todos estos factores constituyen solamente presiones y configuración de matrices de opinión que promueven al debilitamiento del gobierno venezolano y la pérdida de gobernabilidad en el país.

La guerra (mediática) de cuarta generación
El papel de la estructura unificada de los grandes medios de comunicación de masas, centrada en las cinco grandes cadenas norteamericanas ha sido fundamental en la creación de estos factores de desestabilización. La generación de casi el 90% de la información que se distribuye a nivel global permite crear realidades que los espectadores perciben como verídicas y que se construyen a partir de los grandes intereses que manejan los hilos del poder en el mundo de los cuales esas cadenas son parte.

De esta manera, el ataque a Venezuela está centrado en el poder de estos medios de comunicación. De la misma manera como se generó la matriz de opinión que permitió al gobierno de Bush invadir Irak, se están creando las condiciones para hacer caer al gobierno venezolano. No es una situación nueva, ya fue usada en 1973, cuando se crearon las condiciones para derrocar al gobierno de Salvador Allende en Chile. Lo que es diferente hoy, más de treinta años después, es que el control mediático se ha vuelto casi total, en aquella época todavía existían fuentes de información masiva independientes que han casi desaparecido en la actualidad.

La agresión continua a través de los medios internacionales tiene su complemento en el rol que algunos medios venezolanos están desempeñando en esta batalla. La mayor parte de la prensa escrita y de las radios son repetidores y comentadores de la información que llega del exterior. El rol más notorio lo tiene la televisora Globovisión, que ya hace algún tiempo ha asumido el papel que ocuparan los partidos de oposición tradicionales, pero que en estos momentos ha recrudecido sus ataques. Ya no es solamente que su información (estamos hablando de un canal dedicado exclusivamente a la información) consista exclusivamente en destacar sólo lo negativo de la acción de gobierno, sino que además todos sus programas de “opinión” están dirigidos a descalificar y denostar todo aquello que tenga que ver con las instituciones del Estado venezolano. Con respecto a los anuncios que hiciera la Exxon, por ejemplo, presentaron varios programas dónde voceros “expertos” explicaban la irracionalidad que significaba que el estado venezolano se enfrentara a una compañía de ese tamaño y poder, la segunda del mundo en facturación anual.

Con esta forma de actuar, no sólo es repetidora y comentadora de la agresión externa, sino que se convierte en generadora de noticias sesgadas sobre los acontecimientos del país, que son reproducidas a veces hasta en directo por las grandes cadenas internacionales.

La batalla continúa
Entonces, la aparente calma de la situación política interna del país no logra cubrir el estruendo de la batalla que continúa desarrollándose en todo su fragor. La hipótesis de que los resultados del referéndum reflejen una pérdida de poder del presidente Chávez, ha recrudecido los ataques a su gobierno. En un escenario diferente de aquel en el cual se intentaron el golpe de estado y el paro petrolero, los esfuerzos por acabar con el proceso de cambios que vive Venezuela siguen estando presentes y constituyen una amenaza constante a los anhelos de lograr una sociedad mejor y más justa

Miguel Guaglianone

Washington y Bogotá contra Hugo Chávez

febrero 18, 2008 Deja un comentario
Washington y Bogotá contra Hugo Chávez
Salim Lamrani
Rebelión
Revisado por Caty R.


La hostilidad de la administración Bush hacia el gobierno venezolano ha marcado un nuevo hito, el 19 de enero de 2008, con las declaraciones del «zar antidroga» estadounidense John P. Walters. En efecto, durante una visita a Colombia, acusó al presidente Hugo Chávez de «haberse convertido en un gran facilitador del tráfico de cocaína hacia Europa y otras partes del hemisferio». Este nuevo ataque contra el más popular de los líderes latinoamericanos, lejos de ser gratuito, forma parte de la estrategia de satanización de la administración bolivariana orquestada por la Casa Blanca con el fin de justificar una acción más radical contra Venezuela. Ahora, Washington y Bogotá intentan vincular a Caracas con el narcotráfico internacional con el fin de empañar la imagen del presidente Chávez (1).

Ataques a Venezuela

Algunos días después, el 24 de enero de 2008, el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, declaró que al menos tres jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) vivían en Venezuela, sin dar más detalles. Al mismo tiempo, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, acusó al alcalde de Maracaibo, Gian Carlo Di Martino, de proporcionar armas a la guerrilla colombiana y más concretamente al Ejército de Liberación Nacional (ELN), basándose en un vídeo que se reveló falso. Lejos de dar marchar atrás, incluso afirmó que el alcalde venezolano sería capturado y llevado a Colombia (2). Por su parte, Di Martino denunció «un montaje que revela el plan que tienen Estados Unidos [...] y el gobierno colombiano de desencadenar un proceso de desestabilización en la frontera venezolana» (3).

Los servicios de inteligencia colombianos también acusaron a Venezuela de abastecer de municiones a las FARC y al ELN, al compás de las declaraciones del Departamento de Defensa de Estados Unidos (4). La oposición venezolana siguió la línea de Washington y Bogotá. Una ex responsable de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), Mildred Camero, declaró que supuestos narcotraficantes estaban «protegidos por autoridades venezolanas y actuaban con absoluta libertad» (5).

El punto común de todas estas acusaciones es la carencia absoluta de pruebas o hechos concretos que apoyen las diversas declaraciones. El presidente Chávez denunció las maniobras colombianas y estadounidenses: «Yo alerto al mundo de lo siguiente: el imperio norteamericano está creando las condiciones para generar un conflicto armado entre Colombia y Venezuela», subrayó. «En menos de una semana vino el jefe de las fuerzas armadas del imperio a Colombia, [seguido por] el zar antidroga para decir que soy el ‘gran facilitador’ del narcotráfico», agregó, criticando al mismo tiempo las declaraciones de ministro de Defensa colombiano (6).

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, también puso en guardia a la comunidad internacional ante el peligro que representa la actual campaña destinada a vincular a Venezuela con el narcotráfico. «Estados Unidos está utilizando el territorio colombiano [...]. Es un país que está ocupado militarmente por Estados Unidos, para tratar de quebrar y romper este espacio que se está abriendo en América Latina», señaló. «Esperamos que el pueblo colombiano pueda frenar esta actitud de [su] gobierno [...] y que no cometa la locura de provocar un enfrentamiento» (7).

Álvaro Uribe y la Drug Enforcement Agency implicados en el narcotráfico

En realidad, el único alto dirigente que está implicado en el tráfico de drogas es el presidente colombiano Álvaro Uribe, como lo demuestra una fuente libre de toda sospecha: un informe de inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos de septiembre de 1991 que detalla las relaciones de Uribe con el cartel de Medellín y los paramilitares. Según ese documento confidencial, que da una lista de 104 «delincuentes, asesinos, traficantes y abogados sospechosos», tiene entre ellos a «Álvaro Uribe, un político y senador colombiano que colabora con el cartel de Medellín». El informe añade que «Uribe estuvo ligado a un negocio implicado en actividades de narcotráfico en Estados Unidos [...], ha trabajado para el cartel de Medellín y es amigo personal de Pablo Escobar Gaviria» (8).

Un memorándum elaborado por el abogado del Departamento de Justicia de Estados Unidos Thomas M. Kent, revela también que la Agencia de lucha contra la droga (Drug Enforcement Agency – DEA), que forma parte del Departamento de Justica, ha colaborado regularmente con los narcotraficantes colombianos y los paramilitares y que sus funcionarios son «agentes corruptos de la guerra contra la droga». Este documento es una acusación implacable contra la DEA y afirma, entre otras cosas, que numerosos funcionarios están al servicio de los narcotraficantes colombianos, que son cómplices en los asesinatos de informadores y están implicados directamente en las operaciones de lavado de dinero de los escuadrones de la muerte. El memorándum añade que los agentes corruptos gozan de la protección de las más altas instancias gubernamentales (9).

El memorándum de Kent, del 19 de diciembre de 2004, se basa en las declaraciones de agentes de la DEA en Florida, apartados del servicio por denunciar los casos de corrupción. Según el abogado estadounidense, dichos agentes han tenido que afrontar «enormes riesgos para sus carreras, su seguridad y la seguridad de sus familias» por revelar «los nombres de quienes estaban directamente involucrados en la actividad criminal en Bogotá y Estados Unidos» (10).

Según Kent, un agente de la DEA estuvo implicado en una actividad criminal por colaborar con los escuadrones de la muerte de la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), responsable de varios miles de asesinatos. El memorándum expone «su implicación en el lavado de dinero para las AUC». Lejos de ser llevado ante la justicia, este agente fue ascendido y «ahora se ocupa de numerosas investigaciones de narcóticos y de lavado de dinero». El abogado afirma que los funcionarios del Departamento de Justicia archivaron el caso comprometedor. «En junio de 2004, la OPR [Office of Professional Responsability, que es una rama de la DEA] y la propia DEA […] pidieron al agente encargado del caso que les proporcionara toda la información [...]. Una semana después, la investigación sobre el lavado de dinero fue cerrada» (11).

El memorándum de Kent detalla también tres casos que implican a agentes de la DEA en Colombia. Los funcionarios en cuestión formaron parte de una conspiración para asesinar a informadores que confesaron. «Hicieron revelaciones asombrosas sobre agentes de la DEA en Bogotá. Afirmaron que los agentes los habían asistido en sus actividades de narcotráfico. Señalaron de manera específica que los agentes les proporcionaban información sobre las investigaciones y otras actividades en Colombia», escribió el abogado. Los agentes de Bogotá se reunieron después con el informador autor de la confesión. «Después de la reunión, fue asesinado», afirma el memorándum. «Otros informadores [...] que trabajaron con el grupo de la DEA en Florida también fueron asesinados. Cada asesinato estuvo precedido por una petición de identificación por parte de un agente de la DEA» (12).

Los agentes de la DEA en Bogotá también impidieron que varios informadores viajaran a Estados Unidos para testificar. Mientras estaban encargados de ocuparse de su viaje, los funcionarios de Bogotá procedieron a su detención. El memorándum enfatiza que «los informadores permanecieron detenidos durante nueve meses mientras llovían las acusaciones. Una vez que se pudo demostrar que los agentes de Bogotá mentían, los informadores fueron liberados. Uno de ellos fue secuestrado y asesinado en Bogotá, donde se escondía» (13).

Por otra parte, los agentes de la DEA en Colombia impidieron que un informador se reuniera con agentes que vinieron de Florida en el marco una investigación que les concernía. No escatimaron medios. «Un agente de Bogotá viajó a Washington y afirmó esta vez que el informador era pederasta. La investigación se clasificó. Se requirió al agente para que demostrara su información pero no pudo aportar ninguna prueba» (14).

La dudosa legitimidad moral de Washington y Bogotá

Las revelaciones del abogado Kent son abrumadoras tanto para Colombia como para Estados Unidos y ponen muy en duda su legitimidad moral para erigirse en jueces. En cuanto a Uribe, el informe del Departamento de Defensa es implacable contra él y demuestra su implicación en el crimen organizado y en el narcotráfico internacional.

Uribe no es el único mandatario de Colombia implicado en el tráfico de narcóticos. Un general del ejército colombiano retirado, Pauselino Latorre, ex jefe de los servicios de inteligencia, así como su sobrino Leobardo Latorre, ex fiscal de la unidad de antinarcóticos de la Fiscalía, fueron arrestados en enero de 2008 por lavado de dinero, por importe de un millón de dólares, y asociación con las mafias de la droga. Habían elaborado un sistema para enviar importantes cantidades de cocaína (diez toneladas al mes) no sólo a Estados Unidos sino también a Europa y África (15).

Una realidad diferente

Conviene recordar algunos elementos indispensables sobre la problemática del narcotráfico y arrojar luz sobre la campaña de desprestigio contra Venezuela que han lanzado Washington y Bogotá. En efecto, el mayor productor de cocaína y el consumidor más importante de esta sustancia en el mundo no es Venezuela, sino Colombia. Detrás, Estados Unidos sigue siendo el más importante consumidor de drogas del planeta y jamás ha actuado contra las instituciones financieras implicadas en el lavado de dinero procedente del narcotráfico (16).

La administración Bush intenta convencer al mundo de que Venezuela se está convirtiendo en el centro mundial del narcotráfico. El Departamento de Estado ubicó por tercer año consecutivo a Venezuela en la lista de países que han fracasado en la lucha contra el narcotráfico. No obstante, el informe mundial de las Naciones Unidas de 2007 sobre las drogas contradice estas afirmaciones:

«Se informa a menudo de que las remesas con destino a España pasan por Venezuela, Brasil y cierto número de otros países, incluidos Ecuador, República Dominicana, Argentina y, como nueva tendencia, México. Sin embargo, la tendencia principal en los últimos dos o tres años ha sido el envío de cocaína a África occidental, por lo general a las aguas situadas ante las costas de Cabo Verde, Guinea Bissau y las Islas Canarias, así como a diversos países del Golfo de Guinea, como Ghana, Costa de Marfil, Togo, Nigeria, y más hacia el oeste a Guinea, Sierra Leona y Liberia para su posterior entrega en Europa» (17).

Por otra parte, se reconoce la labor de Venezuela por su activa lucha contra el narcotráfico. Desde la ruptura de la colaboración con la DEA en 2005, las autoridades bolivarianas pasaron de 43,25 toneladas incautadas en 2004 a 77,52 toneladas en 2005. En Venezuela, la DEA fue responsable de actividades conspirativas y de espionaje a favor de la oposición golpista. La DEA también hizo burla en varias ocasiones de la legislación venezolana procediendo al arresto de varios individuos, competencia exclusiva de las autoridades del país. Caracas había denunciado «una flagrante violación de la soberanía nacional y una puesta en peligro de la seguridad y la defensa de la nación» (18).

Por fin, resulta difícil acusar a las autoridades venezolanas de laxitud o inmovilidad en la lucha contra el narcotráfico. En efecto, según la Oficina Nacional Antidrogas, en 2007, se incautaron 57 toneladas de drogas y 53 aviones en el territorio nacional. Se destruyeron trece laboratorios de producción de cocaína cerca de la frontera colombiana y 60 pistas de aterrizaje clandestinas. Además, se están desmantelando otras 126 pistas. Se incautaron más de 178 toneladas de sustancias químicas, así como 23 inmuebles, 25 embarcaciones, 18 aviones, 53 fincas y 106 vehículos utilizados en esta actividad criminal. Venezuela también procedió a la extradición de tres individuos hacia Colombia en marzo y abril de 2007, respondiendo favorablemente a una petición del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de este país. Un ciudadano estadounidense también fue deportado, después de una petición de Washington (19).

Venezuela ha invertido 480 millones de dólares en la instalación de radares que permiten controlar el espacio aéreo nacional y especialmente la frontera con Colombia. Más de 380 funcionarios de los servicios de seguridad del Estado dedican su tiempo a vigilar los eventuales tráficos ilegales y analizar imágenes satelitales para detectar los cultivos ilegales. En diciembre de 2007, se efectuaron al menos 14 vuelos de inspección sobre la zona fronteriza (20).

Las instituciones internacionales tales como las Naciones Unidas, pero también la Organización de Estados Americanos, alabaron los esfuerzos venezolanos en la lucha contra el narcotráfico, particularmente en cuanto a la utilización del «Sistema Interamericano de Datos Uniformes sobre el Consumo de Drogas», la aplicación de programas de prevención, la realización de investigaciones nacionales, la creación de un registro nacional de sustancias químicas que hay que controlar, la promulgación de la ley orgánica contra el crimen organizado, la erradicación sistemática de cultivos de drogas y la ratificación de varios convenios internacionales de lucha contra las drogas (21).

Así, el informe de 2007 de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) reconoce los esfuerzos realizados por Venezuela. Caracas también firmó 50 acuerdos bilaterales, con 37 países, relativos a la lucha contra el narcotráfico. La Oficina Nacional Antidroga recibió, por su eficacia, distinciones de la mayoría de los países de la región y también de naciones tales como España, Reino Unido o los Países Bajos (22).

El gobierno bolivariano también ha elaborado una estrategia nacional para luchar contra el narcotráfico construyendo tres aeropuertos en Maracaibo, Margarita y La Guaira, que serán los únicos puntos de entrada y salida para los aviones privados y permitirán así ejercer un mejor control del flujo aéreo. Se ha instalado un sistema de identificación (IFF) que permite seguir el rastro de los aviones que entran ilegalmente en el espacio aéreo del país. Se ha creado una red nacional antidroga que implica al conjunto de los servicios sociales de la nación. Finalmente, Caracas ha lanzado un innovador plan quinquenal (2008-2013) para mejorar la lucha contra el crimen organizado con un control más adecuado de las vías marítimas y aéreas (23).

Conviene recordar que Estados Unidos, que pretende abanderar una guerra mundial contra el tráfico de sustancias ilegales y que acusa Venezuela de falta de cooperación en este campo, impidió que el gobierno bolivariano adquiriera aviones españoles indispensables para la vigilancia de las fronteras, pues éstos contenían componentes estadounidenses. Washington también prohibió, por las mismas razones, que Brasil vendiera 24 aviones Tucanos a Caracas, que se iban a utilizar en la lucha contra el narcotráfico. Por fin, la administración Bush decidió retirar dos radares de vigilancia que se encontraban en suelo venezolano (24).

La doble moral de Washington y las amenazas de Bogotá

Como se puede constar fácilmente, la Casa Blanca no tiene ninguna autoridad moral para estigmatizar a Venezuela en la cuestión de la lucha contra la droga. La credibilidad de Washington deja mucho que desear y por eso las llamadas del Departamento de Estado y su portavoz, Thomas A. Shannon, para retomar el diálogo sobre este asunto no pueden ser tomadas en serio (25).

Además, Caracas jamás ha ninguna mostrado ambigüedad con respecto a este asunto, al contrario, ha sido muy clara: «El narcotráfico es una actividad criminal de consecuencias inmorales y trágicas. Aporta millones de dólares a los carteles de la droga, pero destruye física y moralmente a millones de seres humanos que pueblan la tierra. La lucha contra el narcotráfico es una obligación ética» (26).

Hugo Chávez reiteró su advertencia ante una eventual ofensiva colombiana contra Venezuela. Los servicios de inteligencia de los países de la región confirmaron sus sospechas (27). El presidente anunció que las fuerzas armadas estaban en estado de alerta pues «es posible que Colombia se preste a una acción militar contra Venezuela pero se arrepentiría por cien años» (28) «Yo acuso al gobierno de Colombia de conspirar, actuando como una marioneta del imperio norteamericano, y de planificar una provocación militar contra Venezuela» (29). Por su parte, Washington negó semejante posibilidad (30).

Durante una reunión con los familiares de los rehenes colombianos, el canciller venezolano Nicolás Maduro reiteró su deseo de mantener relaciones cordiales y pacíficas con Colombia y brindó modestamente su contribución a favor de la liberación de todos los secuestrados y de la paz. Por cierto, las FARC acaban de anunciar la liberación unilateral de otras tres personas (31).

La campaña de desinformación que ha lanzado la Casa Blanca y que Bogotá ha secundado, no tiene otro objetivo que empañar la imagen del gobierno venezolano. En efecto, Washington no acepta ver a una nación del subcontinente librarse de su tutela y reivindicar su independencia.

Notas

(1) The Associated Press, «Venezuela rechaza acusación de zar antidrogas de EEUU», 21 de enero de 2008.

(2) Agencia Bolivariana de Noticias, «EEUU crea condiciones para generar conflicto entre Venezuela y Colombia», 26 de enero de 2008.

(3) Agencia Bolivariana de Noticias, «Di Martino: El vídeo es un montaje», 26 de enero de 2008.

(4) Gonzalo Guillén, «Acusan a Chávez de suministrar balas a las FARC y el ELN», El Nuevo Herald, 21 de enero de 2008.

(5) The Associated Press / El Nuevo Herald, «Ex jefa antidrogas denuncia apoyo a narcos en Venezuela», 4 de febrero de 2008. Ver también The Associated Press / El Nuevo Herald, «Denuncian protección de narcos en Venezuela», 3 de febrero de 2008.

(6) The Associated Press / El Nuevo Herald, «Chávez: EEUU propicia conflicto armado Colombia-Venezuela», 26 de enero de 2008.

(7) Ibid.

(8) Agencia Bolivariana de Noticias, «EEUU conoce vínculos del presidente de Colombia con el narcotráfico y el paramilitarismo», 23 de enero de 2008.

(9) Agencia Bolivariana de Noticias, «DEA colabora con narcos y paramilitares en Colombia», 25 de enero de 2008.

(10) Bill Conroy, «Leaked Memo: Corrupt DEA Agents in Colombia Helps Narcos and Paramilitaries. Internal Justice Dept. Document Alleges Drug Trafficking Links, Money Laudering and Conspiracy to Murder», The Narco News Bulletin, 9 de enero de 2006. http://www.narconews.com/docs/ThomasKentMemo.pdf (sitio consultado el 10 de febrero de 2008).

(11) Ibid.

(12) Ibid.

(13) Ibid.

(14) Ibid.

(15) Agencia Bolivariana de Noticias, «General y ex fiscal colombianos arrestados por pertenecer a mafia de la droga», 25 de enero de 2008.

(16) Agencia Bolivariana de Noticias, «Discurso del Embajador Jorge Valero, viceministro para América del Norte y Asuntos Multilaterales y Representante permanente de Venezuela, ante el Consejo Permanente de la OEA», 23 de enero de 2008.

(17) Oficina contra la Droga y el Delito, 2007, Informe Mundial sobre las Drogas, Naciones Unidas, 2007, p. 81. http://www.unodc.org/documents/wdr/WDR_2007/WDR%202007_Spanish_web.pdf (sitio consultado el 10 de febrero de 2008).

(18) Agencia Bolivariana de Noticias, «Discurso del Embajador Jorge Valero, Viceministro para América del Norte y Asuntos Multilaterales y Representante Permanente de Venezuela, ante el Consejo Permanente de la OEA», op. cit.

(19) Ibid.

(20) Ibid.

(21) Ibid.

(22) Ibid.

(23) Ibid.

(24) Ibid. Ver también: The Associated Press / El Nuevo Herald, «Venezuela instalará nuevos radares para combatir narcotráfico», 24 de enero de 2008.

(25) Néstor Ikeda, «EEUU invita otra vez a Venezuela a ir al diálogo», The Associated Press / El Nuevo Herald, 23 de enero de 2008.

(26) Agencia Bolivariana de Noticias, «Discurso del Embajador Jorge Valero, Viceministro para América del Norte y Asuntos Multilaterales y Representante Permanente de Venezuela, ante el Consejo Permanente de la OEA», op. cit.

(27) Agencia Bolivariana de Noticias, «Presidente advierte que Colombia pudiera estar preparando ofensiva contra Venezuela», 3 de febrero de 2008.

(28) The Associated Press / El Nuevo Herald, «Chávez: Militares en alerta ante posible amenaza de Colombia», 2 de febrero de 2008.

(29) Jorge Rueda, «Chavez: Colombia Plans ‘Aggression’», The Associated Press, 26 de enero de 2008.

(30) The Associated Press / El Nuevo Herald, «Subsecretario de EEUU descarta conflicto armado Venezuela y Colombia», 23 de enero de 2008.

(31) Agencia Bolivariana de Noticias, «Canciller Maduro reiteró el compromiso del Gobierno de Venezuela con la paz», 5 de febrero de 2008.

Salim Lamrani es profesor, escritor y periodista francés especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Ha publicado los libros: Washington contre Cuba (Pantin: Le Temps des Cerises, 2005), Cuba face à l’Empire (Genève: Timeli, 2006) y Fidel Castro, Cuba et les Etats-Unis (Pantin: Le Temps des Cerises, 2006). Acaba de publicar Double Morale. Cuba, l’Union européenne et les droits de l’homme (Paris: Editions Estrella, 2008). Contacto: lamranisalim@yahoo.fr

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Este artículo se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la revisora y la fuente.

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